publicidad

ElConfidencial.com > Alma, Corazón y Vida > Cambio de Clase

Cuando algo escapa a mi control

BIOGRAFÍA

Soy Eduardo, pero todo el mundo me llama Edu. Un tío normal de dieciséis años. Los de El Confidencial me han propuesto que os cuente las cosas que me pasen. No sé si os interesarán, pero todo el mundo parece muy emocionado con la idea, así que he dicho que sí. Desde hace unos meses participo en un proyecto, 4education para intentar cambiar algo en el mundo de la educación. Tenemos un montón de vídeos. Aviso que algunos son un coñazo, pero otros están bien. Ya te iré contando también algunas cosas que hagamos. Espero que te entretengan mis rollos y que si lo hacen, se los envíes a tus amigos. Si no te gustan o te parecen un petardo dímelo: yo no me voy a mosquear, todo lo contrario, seguro que mejoramos.4education. Es un movimiento social que persigue un cambio en el modelo educativo. Un espacio para compartir, cuestionar y discutir ideas o propuestas para que el sistema educativo sea más eficaz, más eficiente, más atractivo y más adecuado a la realidad profesional y cultural actual. En resumen: que los alumnos se diviertan aprendiendo, que los profesores disfruten enseñando y que la sociedad cuente con los perfiles y valores profesionales necesarios.

 Deja tu comentario

BUSCAR USUARIOS

Eduardo Rodríguez 14/02/2012   (06:00h)

 

Hoy, 14 de febrero de 2012, yo, Eduardo Rodríguez, he entendido de forma absoluta por primera vez, lo que la palabra frustración significa, y créeme, no me siento en absoluto afortunado por ello.

Con respecto a lo que os contaba hace poco de los trece pasos para hablar en público, que sepas que estoy poniendo en práctica los trucos que te daba el vídeo; todavía no noto demasiada diferencia, pero estoy seguro de que dará sus frutos.

No sé muy bien cómo explicártelo para que lo comprendas tú, que no eres más que un montón de folios cuadriculados encuadernados con tapas azules, (y no te lo tomes a mal, sólo quiero que me entiendas), pero voy a intentarlo.

Me sucede casi siempre que estoy estudiando filosofía y cada vez más frecuentemente en los días previos a los exámenes. Tras seis horas de estar sentado en una silla escuchando a alguien -un hombre o a una mujer- que explica la lección del día en el colegio, tomando apuntes y tratando de entender lo que dice, me pregunto qué me espera al llegar a casa. Pues casi exactamente lo mismo que todos los días, estar otras tantas horas sentado, sólo que esta vez en lugar de estar frente a un profesor, estoy frente a unos apuntes. Miro el reloj, y me doy cuenta de que llevo treinta minutos para estudiarme apenas siete líneas de la metafísica de Hume. ¡Ahí es nada! Lo peor de todo es que de las siete entiendo tres y da gracias. Eso sí, como me falte una de ellas en el examen… ¡un - 0,25 al canto! Saco la agenda, veo que estoy a tres días del examen de filosofía y compruebo que no llego, pero no puedo bajar de media si quiero que me cojan para hacer ingeniería de caminos en la politécnica. Pfff…

El miedo es el miedo

Es entonces cuando sucede; es entonces cuando siento el frío gélido de mis manos, y veo que no dejan de temblar aún cuando mi cerebro ordena insistentemente lo contrario. Las plantas de mis pies parecen tener vida independiente y se mueven a un ritmo casi frenético arriba y abajo, cada vez más y más rápido. Y para rematar la faena, mi corazón late con tal fuerza y velocidad que me hace daño.

Trato de ignorar lo que sucede y me digo a mí mismo que tengo que concentrarme como sea.

-Hume alinea el empirismo con el racionalismo ya que defiende…  defiende ¿qué?…  ¡¡Venga  por favor acuérdate, vamos!!

Nada, no hay manera.  No puedo más. Necesito correr, o gritar o darle golpes a todo cuanto se cruce en mi camino… Repito, no es que lo quiera, ¡lo necesito! Pero no, no puedo permitirme perder 15 minutos en irme a dar una vuelta, de hecho no tengo un minuto que perder. Así que, trato de respirar hondo hasta que se me pase ¿el qué?, miedo es miedo.

Necesito correr

Me levanto a por un vaso de agua para inmediatamente después, volver a ponerme con la imposible metafísica de Hume. No sé si hago lo correcto, sólo sé que este mar de sensaciones frustrantes se clava como un cuchillo (si me permites ponerme melodramático) en lo que, yo juraría, es mi estómago, no desaparece, sino que se agazapa esperando al acecho la más mínima posibilidad de clavarse de nuevo.

¿Por qué te cuento todo esto?, Quizá para que sepas que estás destinado a saborear todos mis sinsabores; quizá principalmente porque… escapa a mi control. Y ¿yo qué puedo hacer ante eso?

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 4 COMENTARIOS

4 .-
Si has tenido que llegar a los 16 para experimentar por primera vez frustración deduzco que no te partieron la cara el día que te soltaste de la mano de tu madre y cruzaste en rojo.
Si no eres capaz de memorizar deduzco que no has estudiado en serio en tu vida.

Si esta circunstancia última parece afligirte tanto te auguro grandes penas, chaval, porque no sé si te han contado, que, entre otras cosas, esto acaba con que nos morimos. Pero a lo mejor a ti Papá Noel te trajo otra cosa el dia 24, para que tuvieras mas tiempo para jugar.

Que generación....

quintoimperio

14/02/2012, 18:27 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

3 .- Ey Eduardo,tengo un hijo de la misma edad que tú y estudia lo mismo.
Le voy a mandar el link de este artículo,seguro que le interesa.

Hoy nos hemos levantado a las 5.00 y él a las 6.00 y nos paseábamos por la casa,cada uno con sus problemas.El estudiaba y yo mandaba un mail.Ya ves,a los 43 se siguen teniendo problemas y retos.No paras nunca.El tema es saber afrontarlos.

Te animo a que sigas escribiendo,buena idea de EC.

anacero4

14/02/2012, 11:56 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

2 .- Primero planteate si lo tuyo es estudiar, haz practicas de peon de fontaneria o albañil, ahi no tienes que concentrarte. Despues compara ambas actividades y quedate con la que mas se ajuste a tus capacidades. ¡Suerte!

McEwan

14/02/2012, 11:41 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

1 .- Realmente estás un poco melodramático. Si te hubieses concentrado un poco en treinta minutos puedes memorizar 7 y hasta 37 líneas, por lo que me da que pensar que estás delante de los apuntes intentando que se teletransporten a tu cerebro por si solos.
Consejos: puedes perder 15 minutos, no hay problema, la noche es larga, levántate y tómate algo que te guste. Mírate otras fuentes [wikipedia, libro de texto, enciclopedia [?¿!! sí, es una especie de tablet con páginas físicas que tiene tu padre en la librería del comedor]]. Repasa mentalmente los anteriores exámenes de tu profesor de filosofía y analiza su personalidad, intenta adivinar qué tipo de preguntas puede poner. Coge un papel en blanco y escribe todo lo que sabes de Hume, inténtalo hasta que te quede algo curioso.
Todo esto, como mucho, te durará un par de horas con descanso para cenar y pasarte a limpio los apuntes de mates.
Tú no estás frustado, la frustación llegará cuando te den la nota si no te centras.

NUMEROFI

14/02/2012, 08:38 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

Las más, patrocinado por Aenor los más leidos los más leidos los más comentados los más enviados
Auditado por Ojd