Una especie se expande sin control: “los vividores sexuales”. Responden a nombres como Briatore, Fran Rivera o Paquirrín. Para muchos son héroes, no por su físico ni su inteligencia, sino por su éxito en el amor, por lo mucho que ligan y la frecuencia con la que lo hacen. Viven con pasión, aunque a veces ésta sólo dura el tiempo del apareo… Pero a ellos no les importa. Si cuando acaben no sienten nada, buscarán otra pareja; como siempre.
Los miembros de esta especie lo tienen claro: amar solo a una persona es ir contra natura. Empeñarnos en lo contrario solo puede hacernos infelices. Pero, ¿es eso cierto? ¿Son más felices que los que aspiran a un amor duradero? ¿Es irreal aspirar a él?
Ventajas de vivir en pareja
La investigación está inmersa en la búsqueda de respuestas. Muchas de ellas han confirmado que la estabilidad amorosa es posible, y además aporta grandes beneficios. Estudios con muestras muy amplias, demostraron que vivir en pareja potencia la estabilidad anímica y personal, ayuda a reducir el estrés y es uno de los aspectos que más influye en la felicidad.
La evidencia científica debiera animarnos a buscar a nuestra media naranjaY por si esto no fuese suficiente, un amplio estudio realizado recientemente en Finlandia y Suecia, demostró que personas que viven en pareja viven más y poseen la mitad de riesgo de desarrollar síntomas de demencia y alzhéimer que los que viven solos.
La evidencia científica debiera animarnos a buscar a nuestra media naranja. Pero para muchos no es suficiente. Una y otra vez comprueban que difícilmente el amor dura para siempre. ¿Para qué esforzarse?
¿Por qué se acaba el amor?
Si hiciésemos una encuesta sobre los argumentos más empleados al acabar una relación, sin duda uno reinaría en los primeros puestos: “se acabó la pasión”. Vivimos dominados por la búsqueda de placer. Y la pasión amorosa ofrece placer a raudales. En su fase inicial, activa un cóctel hormonal con efectos similares a los de una droga. Sensaciones potentes, atracción irrefrenable, sexo, emociones intensas... Ojalá durase siempre. Pero su duración es limitada, entre 18 meses y 4 años, según los estudios. Muchas relaciones fallan porque no se tolera que ésta descienda. Al primer síntoma, una conclusión: “ya no siento lo mismo”. “Ya no estoy enamorado”. ¿Qué más podemos hacer?
Según reconocidos especialistas como A. Marshall el problema es que muchos más de lo que creemos no tienen ni idea de lo que es el amor. Cuando hablamos de amor en realidad solo hablamos de “sexo”, “atracción” o “corriente pasional”. Amor y pasión no tiene nada que ver. La pasión no requiere mucho pensamiento. Para obtener placer, sólo debemos dejarnos llevar. Qué fácil. En cambio, el amor duradero, requiere de voluntad, esfuerzo, dedicación. En definitiva: capacidades emocionales y trabajo.
El amor y la pasión pueden durar toda la vidaAhora se entiende. Para ser un ligón o una máquina sexual no hace falta mucho entendimiento. Por eso estas especies se expanden. Puede que acaben dominándonos. Pero a pesar de todo, aún muchos aspiran a un amor duradero. Para conseguirlo es necesario formar un vínculo amoroso y consolidar la conexión emocional y física con el ser amado.
Estudios realizados con parejas de larga duración confirman que el amor y la pasión pueden durar toda la vida. Quizás con menos arrebato. Pero, ¿quién puede aguantar mucho tiempo el ritmo de una relación tras otra? Bueno, puede que sí. En 2006 la Revista Maxim aseguró que 3.000 es el número de mujeres han pasado por la cama de Julio Iglesias en sus 63 años de vida.
Olvidábamos algo. Para “el vividor sexual”, el verdadero placer reside en propagar sus hazañas. Y si se han tenido recientemente, no pasa nada. Se inventan.
Cómo mantener el amor
Muchos insisten en que el amor perdure. La investigación ofrece algunas pistas:
Recuerde: una pareja exitosa está formada por dos personas emocionalmente inteligentes. Para tener una pareja estable hace falta voluntad y esfuerzo y sobre todo… cerebro. Y de eso, no todos pueden presumir.
Así que después de todo, ser un héroe del ligue no tiene tanto mérito. Julio Iglesias, el gran Briatore o Alberto de Mónaco, son algunos de los que tras una larga carrera amorosa, hoy se esfuerzan por amar a una sola mujer. Puede que al fin hayan madurado… Pero tal vez hayan sabido de las investigaciones que demuestran que vivir en pareja alarga la vida y no lo hayan dudado. Es de entender. A su edad hay que intentarlo todo. Seguiremos observando.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
1gervasio 18/09/2012 | 19:30
Señora articulista; el hecho de llevar una vida estable y satisfactoria en pareja como el no llevarla obedece a tal cantidad de factores tan ambiguos, psicológicos, circunstanciales, heterogéneos y subjetivos que no hacen posible definir con exactitud ni tomar una decisión certera y precisa en la vida de cada cual sobre la que debe de ser su situación.
Por lo que este artículo más me a parecido una propaganda tradicionalista o del Opus Dei que un estudio serio sobre el tema.
ROCIO MAYORAL. Neuropsicóloga, Orientadora Escolar, Maestra y Logopeda. Posee varios masters en Psicología y Educación. Ha trabajado como profesora de Diagnóstico en títulos propios de la Universidad Complutense de Madrid. Ha participado en numerosas investigaciones en el campo de la Neuropsicología y procesos psicológicos Básicos, en educación y desarrollo del lenguaje. En la actualidad se mantiene activa en el campo de la investigación. Además trabaja en clínica infantil y de adultos y como orientadora escolar. Imparte cursos de formación a universitarios, especialistas y a padres. Colabora de forma asidua como técnica en el ámbito periodístico, tanto en prensa como en radio y televisión.