13/07/2012
(06:00)
Leo con interés que el Gobierno prepara un borrador del Estatuto del Directivo Público del Administrador General del Estado. Y, con sorpresa, que entre los planes del Ejecutivo figura que estos directivos serán nombrados “conforme a los principios de mérito, capacidad e idoneidad”. Si no cumplen, podrán ser despedidos (en el caso de que no sean funcionarios) o relevados del cargo (si lo son). Y se les impondrá una retribución variable ligada a objetivos de hasta el 40%.
¡Guau! Me parece estar soñando. ¿Quiere esto decir que el Gobierno se va a tomar en serio lo de profesionalizar la Administración? ¿Que ésta va a dejar de ser un baile de amiguetes del ministro de turno? ¿Que se va a nombrar a las personas más idóneas para poner en marcha los proyectos o estrategias que se requiera en cada momento? ¡Reguau!
Si estas condiciones se cumpliesen a pies juntillas, no tengo ninguna duda de que la popularidad de Rajoy subiría como la espuma entre aquellos votantes que esperaban que este Gobierno acometiese la necesaria regeneración de las instituciones. Por desgracia, no lo ha hecho.
Si sale adelante el estatuto, cuando un directivo público tome posesión de un cargo tendrá que currárseloClaro que el problema es quién fija y cómo los criterios de “mérito, capacidad e idoneidad”. A un buen directivo del sector privado se le exigen unas cuantas cosas. Por ejemplo, una mejora constante de los resultados o que mantenga satisfechos a los accionistas (que en el sector público son los contribuyentes). Debe servir de inspiración a los que le rodean, organizar eficientes equipos de trabajo, saber delegar, ayudar a que otros mejoren, ser un buen negociador, crear oportunidades, encarnar la visión del cambio, promover la creatividad… Y su retribución está ligada a que se cumpla todo esto.
O sea que, si sale adelante el estatuto, cuando un directivo público tome posesión de un cargo tendrá que currárselo. Enterarse de qué pasa en la casa, corregir sus ineficiencias, tomar decisiones impopulares, relevar a los que no cumplan… Y si es él el que no lo hace, pues tendrá que marcharse. O, cuando menos, renunciar a su bonus. No digo que no haya habido grandes directivos en el sector público en España (se me ocurren unos cuantos). Pero no han sido mayoría. Y si estas exigencias se trasladan a la Administración, seré la primera que me quite el sombrero.
Es justo que el sector público también sufra sus propios ajustesPasan unos días, y una nueva noticia salta a la prensa: el Gobierno se plantea ampliar la jornada laboral de los funcionarios y someterles a evaluaciones continuas. “La oposición es un método de selección para que estén al servicio público los mejores, no para tener un puesto seguro frente al resto”, ha afirmado Cristóbal Montoro. ¡Así me gusta! Todos los que trabajamos en el sector privado estamos viendo como los despidos a nuestro alrededor suponen una mayor carga de trabajo, o empleamos más horas porque tenemos miedo a perder el puesto o porque nos va el sueldo (ni hablamos del bonus) en ello. Es justo que el sector público también sufra sus propios ajustes. Sobre todo, si entre todos debemos mejorar la productividad y la competitividad de este país nuestro.
El problema es que, si todo esto no se cumple, tendremos un motivo más de decepción con el Gobierno de Rajoy. En mi caso, lo que le reprocho es no haber aprovechado el enorme capital político acumulado tras las elecciones para plantear un nuevo modelo de España en el que el ladrillo, la pandereta y los chorizos fuesen historia. Y el derroche a manos llenas de su credibilidad por no contar con un plan de comunicación bien definido. Mi tercera queja es que no haya puesto fin al sistema de nombramientos a dedo. Quizá las últimas noticias cambien esta situación. O no.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
8Juezyparte_6969 13/07/2012 | 19:23
#7 Pues lo que pasa es que se quieren cargar lo público. Para darle el negocio a las empresas de los amiguetes.
Ya se acordará la peña de los funcionarios inamovibles en su puesto. Porque estos ponen freno a los políticos. Cualquier contrato al final lo firma un funcionario, que si es honesto, hará lo mejor para los intereses públicos. Y no le pueden echar! De ahí el puesto vitalicio!
CON EL NUEVO SISTEMA TODO EN MANOS DE LOS POLITICOS, siempre tan honrados.
7cursoweb 13/07/2012 | 18:35
Cuando el ministro dijo que la oposición es un sistema "para tener a los mejores" estoy de acuerdo. En la mayoría de los casos aprobar una oposición es duro, y en muchos organismos [Hacienda, SS] se tiene a gente muy preparada. Ahora bien, si la estabilidad en el empleo se tambalea, que es lo que parece que se pretende, ¿porqué "los mejores" iban a querer ser funcionarios? ¿Porqué gastar años estudiando una oposición si en el sector privado encontrarás curro probablemente mejor pagado? Si se reforma tanto las cosas, al final va a provocar una administración llena de mediocres, que no podrán hacer mucho frente a los sofisticados fraudes que realizan muchos. A no ser que para compensar se iguale el sueldo al sector privado, pero entonces hablaríamos de mucho más gasto público y eso tampoco se quiere.
No se puede tener todo: a los mejores, mal pagados, y con facilidad de despido; es imposible. A ver si le entra a la gente en la cabeza.
6juanchu123 13/07/2012 | 17:15
Otra que generaliza porque queda bien.
Eso que el ministro preconiza hace ya tiempo que se hace. Le dejo un enlace para qué vea cuál es el control de calidad, la formación continua del personal, los datos de gestión y número de funcionarios que hacen posible esa gestión. No creo que algunas grandes empresas sepan presentar una memoria tan completa como las que aparece en el enlace http://www.seg-social.es/Internet_1/Estadistica/Documentacion/Memorias/index.htm.
Ahí aparecen las memorias del INSS, ISM y Tesorería General de la Sseguridad Social desde el 2000 hasta el 2010. Lo que pasa que es más fácil decir tontería generales en vez de sacar el grano de la paja.
5gata 13/07/2012 | 16:12
Yo me conformaria, para empezar, con que los que se presentan a concejales hubieran hecho, minimo, el BUP. Yo tengo por vecino de la casa de enfrente a uno que fue concejal, y luego cargo de confianza. En este ultimo destino se saco el graduado escolar. Eso si, ni tenia mucho que hacer y ademas con un sueldete de 3000. C***, que no saben ni leer un papel, y necesitan tener chopocientos cargos de confianza.
4gaussiano 13/07/2012 | 12:44
#2 Hombre, solo faltaria eso, que me pusieran un teleoperador en un pais sudamericano 8con todo mis respetos] , diciendo "repitame por favor , que no le entiendo".
La administracion esta sobredimensionada, y la evolución técnica no se ha reflejado en una disminucion de personal como cabría esperar.
Las causas: dejaded en la productividad, por la comodidad de estar respaldado po un puesto "de por vida", cosa que en la empresa privada no sucede, aunque con esto no quiero defender una represión sobre el trabajador.
Una posible solución podría ser la retribucion variable individual por meritos y productividad, ¿pero quien los valora?, circulo vicioso.
3Fernan Gonzalez 13/07/2012 | 10:37
A la Administración Pública le faltaba una visión empresarial que sea más eficiente en costes, me alegro de estas medidas, pero en este momento su personal está seleccionado con un perfil de derecho e implantar estas medidas requiere un perfil de empresa y orientado a la gestión de los RRHH.
Las consideraba necesarias desde hace años.
2francisconoemi 13/07/2012 | 09:26
Ojo, que con esto no quiero decir que el funcionario no deba de tener más productividad y tenga una evaluación contínua, que muchos ya la tienen, además de la famosa jornada de 40 horas, pese a que no se lo crean, de hecho la famosísima "nueva" jornada de 37.5 horas que tanto mal nos ha hecho porque ahora la gente cree que esa era la jornada de todo el mundo pues resulta que lleva siendo la jornada ordinaria del Estado de toda la vida. Además ya se estan aplicando sistemas de calidad y evaluación contínua en los servicios públicos ¿o es que no han renovado carnet de conducir, dni, pasaporte, han pedido paro, bajas de maternidad, la agencia tributaria, las bases de datos del BOE... ¿No se han dado cuenta de lo rápido y fácil que se les solucionan los problemas? Vayan a una empresa privada de telefonía, electricidad, gas o al banco a ver si les solucionan los problemas mejor y más rápido. Eso por no hablar de la Administración electrónica. Las Administraciones públicas no te van a pasar con ningún teleoperador que no tenga capacidad para solucionaros las cosas ni tampoco les contestará una máquina cuando llamen. Mala praxis existe en todas partes.
1francisconoemi 13/07/2012 | 09:18
¿Usted ha oído hablar de las cesantías y de lo que éstas suponían para los serviciós públicos, el nepotismo, la corrupcción generalizada...?
Está bien que a los funcionarios se les "exija" más y más por menos y menos ¿verdad? ¿Cuánto más y por cuánto menos? No son mayoría los que han accedido por oposición y tienen plaza, que no puesto asegurado. Muestra usted un profundo desconocimiento de lo que habla. Pero bueno, dejemos eso y retomemos lo de las cesantías, motivo por el que se creó la función pública tal y como la conocemos. Si usted suma el que un 40% del salario del funcionario dependa de su productividad con la "movilidad" de que hablaba Rajoy, pues tenemos una especie de cesantías encubiertas ya que ¿quién determina que éste u el otro cumplan? El directivo, o sea, el político y ¿quién decide mover al funcionario de un sitio a otro? el directivo, o sea, el político. De modo que sino haces las cosas como y cuanto del directivo, o sea, el político quiere, te baja el sueldo y te manda a Siberia. Si mezclas eso con la figura del directivo del art. 13 de la Ley 7/2007, de acceso a dedo sin oposición, pues ya tiene el cócktel. Cuidado con lo q desea pq puede hacerse realidad.
Es periodista y escritora. Ha trabajado en prensa económica (Expansión, El Economista, Forbes) y ha sido corresponsal en Nueva York antes de recalar en la comunicación corporativa. Viaja siempre que puede, lee todo lo que cae en sus manos en cuatro idiomas y escribe porque no podría no hacerlo. En este blog, pretende compartir con usted su particular forma de ver el mundo en general y la vida empresarial en particular. Sonia es directora de Comunicación de la Asociación Empresarial Eólica y acaba de publicar su primera novela. ‘Los señores de la prensa’.