Miércoles, 19 de junio de 2013

Un nuevo modo español de hacer las cosas, ¿es posible?

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Una de las cosas que me sorprendió favorablemente cuando me fui a vivir a Nueva York fue lo fácil que resultaba la vida para un joven profesional sin familia. No me refiero a que el trabajo sea sencillo: se trata de la ciudad más competitiva del mundo y los que allí trabajan son particularmente competentes y ambiciosos. De lo que hablo es de cómo la ciudad se vuelca para que esos profesionales no tengan que preocuparse por los asuntos del día a día que tanta guerra pueden dar.

Hay supermercados y delis abiertos veinticuatro horas. El técnico del teléfono viene a solucionar tus problemas en domingo. En algunos edificios de apartamentos existe la figura del handy-man o manitas, que te arregla casi cualquier cosa a la hora que precises. En mi edificio, había incluso servicio de tintorería y video-club.

Si en España tuviésemos una mayor mentalidad empresarial, habrían surgido como setas pequeñas empresas dispuestas a hacernos la vida más fácil

Y luego uno vuelve a España. La compra hay que hacerla en sábado, porque ninguno de los supermercados que tienes más a mano cierra después de las nueve de la noche. Si llamas al electricista o al fontanero y le dices que tienes un horario infernal, te contestan que te busques a otro. Hace poco tuve una interesante bronca por teléfono con alguien que me ofrecía un servicio anual para revisar mi caldera. Le dije que lo contrataba encantada si accedían a venir a la hora de comer o después de las ocho de la tarde.

–Eso es imposible, señora. Sólo trabajamos en horario comercial.

–Yo también. Su servicio me interesa, pero no estoy dispuesta a coger un día libre al año para que me revisen la caldera. ¿Qué propone?

– Pues pídale usted a su marido o a sus padres que el día que toque se queden en casa.

Gracias por el consejo, pero yo quería saber qué puede hacer su empresa por mí, no yo por su empresa.

–Me temo que nada más.

–Pues nada, nada.

–Entonces, ¿contrata el servicio?

–¿Van a venir ustedes fuera del horario comercial?

–No.

–Pues eso.

Si en España tuviésemos una mayor mentalidad empresarial, habrían surgido como setas pequeñas empresas dispuestas a hacernos la vida más fácil: desde revisar la caldera o el teléfono a la hora que pide el cliente, pasar la ITV de nuestro coche o enviarnos un manitas a domicilio para todas las chapuzas que necesitemos.

Todo es parte del mismo problema: nos resistimos a cambiar el modo español de hacer las cosas

Por no hablar de los horarios comerciales. Parecía que este Gobierno iba a tomarse en serio la liberalización, con el fin de que los comerciantes tengan más espacio para poner en marcha sus propias estrategias y, por encima de todo, mejorar la calidad de servicio. Sin embargo, ha aprobado una ley que permite ampliar los horarios ¡en dos domingos al año! ¿Cómo es posible que aún estemos así, con un debate tan antiguo abierto, cuando la experiencia demuestra que las comunidades autónomas con más libertad comercial son las que tienen mayor volumen de negocio? ¿No se trata de impulsar los sectores que más pueden dinamizar la economía? ¿No se nos pide a todos los españoles sacrificios para que trabajemos más horas por menos dinero para aumentar la productividad?

En el fondo, todo es parte del mismo problema: nos resistimos a cambiar el modo español de hacer las cosas. Pero no nos va a quedar más remedio. Esta crisis no se va a llevar sólo por delante a bancos, empresas, funcionarios, instituciones, organismos y todo aquello en lo que la troika ponga sus ojos. Esta crisis nos va a obligar a adaptar muchos de los usos y costumbres de aquellos países que están logrando capear la situación por sus propios medios, sin necesidad de intervención externa. Más nos vale ir haciéndonos a la idea.

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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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6ahoz 20/07/2012 | 17:28


Este lamentablemente continua siendo un pais de chapuzas, envidiosos y zanganos. Se empieza a ver gente con otra metalidad, especialmente lo que han estado fuera, son son una gota en el mar, pero la mayoria un desastre. Es mas esa empresa que ni te oye cuando le propones que venga el domingo a arreglar la caldera te tratara muy bien el primer año, y el segundo abusara de ti, precios, reducciones de horarios de serivios, arreglos mal, piezas que pagas tu, etc.
Lamentablemente esto requiere un cambio serio de mentalidad y un reconocimiento del valor , la estima y el gusto por el trabajo,y la responsabilidad personal en nuestro futuro, algo que se debe inculcar desde pequeñitos en la escuela, algo muy lejos de los lamentables valores que nos han llegado a este desastre.

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5blackmamba 20/07/2012 | 15:19

Vamos a ver, no despreciemos lo que tenemos. Yo vivo en Belgicz, cuando me mude aqui mi jefe me dijo q me hiciese a la idea q hasta dentro de 4 meses no iba a tener los problemas de "instalacion" solucionados, es decir, telefono, internet, electricidad, registro en la comuna, DNI... El super cierra a las 8, y el domingo no abre mas q el halal, el Lidl cierra a las 6 y media con dos c.... y las tiendas normales, es decir, Zara, Casa, H&M, etc... cierran a las 6 o 6 y media!! Fermé madamme... Mu fuete... Por Dios, en Madrid el domingo puedes hacer miles de gestiones, y el Corte esta abierto hasta las 10 entre semana [o solo en verano? no me acuerdo q horror] y el super el domingo tb, q xa un apreton t vale. Ah, y la basura 2 veces x semana y el reciclaje solo una vez, q tienes la casa llena de bolsas raras durante una semana! No nos quejemos no nos quejemossss!!

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4maduixeta 20/07/2012 | 13:27

Tiene razón la que escribe, y no solo pasa en NY, la mentalidad, la educación y la cultura no tienen nada que ver con esta.
Por algo aquellos son la 1º potencia mundial y esto el sur profundo, todo indica que no solo seguirá siendo así si no que va hacia atrás.
Aquí somos más de fiesta y algaradas varias, es por lo único que nos conocen ah.... me olvidaba y la "roja".

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3Doctor molina 20/07/2012 | 09:45

Esta semana sin ir mas lejos. Marbella. Llamo para que me instalen internet. Nadie contesta. Dejo un mensaje. Me llaman a los dos días pidiendo disculpas y dando una explicación por la tardanza: son dos y unos está de vacaciones. En una ciudad como Marbella que vive del turismo ¿no hay meses en el año para tomarse las vacaciones?¿tiene que ser en Julio cuando la ciudad duplica/triplica el número de habitantes?. No pregunté si el otro se las toma en Agosto, pero no me extrañaría.

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2STEELY DAN 20/07/2012 | 08:46

Muy interesante su reflexión.
Uno de los problemas que se encuentra mas frecuentemente en nuestra sociedad es que en la transacción económica que se produce en una relación de compra-venta las condiciones de precio, plazo y condiciones post venta las impone el vendedor.
Ya no vamos a hablar de emocionar al cliente y todo el rollo del marketing actual, simplemente la satisfacción del cliente es lo que puede conseguir que una empresa sea exitosa o no.
Como vas a retener a alguien si te empeñas en molestarle para que se pase a tu compañía de teléfonos cuando esta dando de cenar a los niños o comiéndose un bocadillo. ya te llamará cunado te necesite y entonces atiende-le como si fuera tu único y mejor cliente.
El servicio es lo que fideliza, pero no solo en comercio. Una empresa que deje colgados a sus clientes por que es fin de semana con una fuga en una tubería de cloro o de vapor, cree que conseguirá el contrato de mantenimiento?
Al final la máxima de Roig con el cliente se cumple y ya sabemos si Mercadona triunfa o no.

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1javal 20/07/2012 | 08:20

Estimada Sonia
Totalmente de acuerdo en tu conclusión. A España y al mundo en general no lo va a reconocer ni la madre que los parió.
Todo sea de darse cuenta a tiempo, pero cuando afecta a todos incluida la clase media el cambio va a ser menos rápido. Todo el mundo se va a revolver como gato panza arriba en vez de remar en una nueva dirección para llegar antes al destino. Y es que verle las orejas al lobo da miedo, sobre todo a aquellos que siguen pensando en trabajar unos años para llegar a la jubilación sin riesgos y con una existencia tranquila.
El mundo ha cambiado, nada es seguro y para toda la vida y no queda más remedio que adaptarse. Para unos es un problema y para otros un estímulo. Me quedo con lo segundo. Como se suele decir por estos lares "es lo que hay".

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Es periodista y escritora. Ha trabajado en prensa económica (Expansión, El Economista, Forbes) y ha sido corresponsal en Nueva York antes de recalar en la comunicación corporativa. Viaja siempre que puede, lee todo lo que cae en sus manos en cuatro idiomas y escribe porque no podría no hacerlo. En este blog, pretende compartir con usted su particular forma de ver el mundo en general y la vida empresarial en particular. Sonia es directora de Comunicación de la Asociación Empresarial Eólica y acaba de publicar su primera novela. ‘Los señores de la prensa.

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