28/09/2012
(06:00)
En diez días tengo que tomar una decisión y estoy hecha un lío. Tengo fichado un programa de posgrado que representaría un complemento interesante a mi formación/trayectoria, pero que supondría una inversión en tiempo (sacrificar los fines de semana) y dinero (tocar los ahorrillos en tiempos como los que corren asusta).
Aún indecisa, hago la entrevista con la escuela de negocios (una de las más prestigiosas de España) y me admiten. Todavía en un mar de dudas, pido beca y me la dan. Llegados a este punto, sólo me queda comprometerme y pagar. ¿Qué hago?
Agradezco la literatura sobre la materia que en las últimas semanas, por ser el principio de curso, se agolpa en los periódicos. Veamos.
Del "Extra de Formación y Empleo" de El País, mi intuición inicial de apuntarme al programa sale reforzada. El título importa: “Se acabó la idea de que una persona se forma, busca un trabajo y se acabó. La renovación de la formación es fundamental para mantenerse en el mercado laboral”. Todos los expertos recomiendan invertir en formación. “Hoy en día ni siquiera se concibe que un profesional se estanque en su formación universitaria inicial, como no se entiende que no sepa idiomas o que no se sienta cómodo con la innovación, las nuevas tecnologías y las redes sociales”.
Muy pocos programas garantizan un empleo en tiempos de crisis, pero sí aumentan la empleabilidad
Vale, vale, lo pillo. Voy a mi currículum a comprobar la última vez que hice un posgrado. Ups, el año 2000. Ya es hora.
El "Especial Formación de Directivos" de Expansión me asegura que la mejor defensa contra la recesión es un máster. Y añade que, precisamente este curso, las escuelas de negocios apuestan por programas con calendarios más cortos (el mío es de seis meses), precios que se mantienen (doy fe) y materias a la carta en función de las necesidades del alumno y la empresa (en el caso de mi programa, se inició hace tan sólo dos años debido a una demanda de las propias compañías). Así que me lo creo.
Y el suplemento de "Emprendedores" y "Empleo" de El Mundo me obliga a hacerme las preguntas clave. ¿Soy una de esas personas que busca simplemente un aumento de sueldo o un adorno en el currículum? Noooooo. ¿Mi motivación es profundizar conocimientos y/o desarrollar nuevas habilidades? Sí. ¿Realmente me hace falta? Pues ahí está la clave. Pero ellos mismos lo contestan: “Para alumnos más senior (qué le vamos a hacer…) con carreras más consolidadas el objetivo es buscar conocimientos para desempeñar mejor su labor y contactos para potenciar su rendimiento profesional”. ¡Exacto!
A lo largo de mis lecturas, aparecen otras conclusiones interesantes: los profesionales con estudios de posgrado alcanzan responsabilidades y retribuciones mayores; a partir de los 50 quiénes tienen un máster pueden llegar a ganar 2,4 veces más; muy pocos programas garantizan un empleo en tiempos de crisis, pero aumentan la empleabilidad…
Aparco los periódicos. Estoy decidida en un 80% a matricularme. Entonces, empieza a preocuparme la edad. Pasados los 40, ¿será demasiado tarde? Aparto esta idea de inmediato: me queda más de la mitad de mi vida profesional y, por mucho que el mercado prefiera en muchos casos a los de 30, los demás no podemos rendirnos. Y seguir formándonos es una forma de demostrarlo.
Esta reflexión me hace sentirme convencida al 90%. Claro que, si me apunto, tendré que desatender a mi familia, mi nuevo proyecto de novela, este blog… Tampoco es tan grave y, al fin y al cabo, son sólo tres meses.
Ya estoy en el 97%. Con el teléfono en la mano para llamar a la escuela, me entra una última duda, que esta vez formulo en voz alta delante de mi chico:
—¿Y si al final no me gusta el programa y me decepciona?
—Pues habrás perdido algo de tiempo y algo de dinero. ¿Y qué?
Él siempre tan sensato.
Así que ya sólo me queda hacer la transferencia… Preparados, listos, ¿ya?
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
5fernandow 28/09/2012 | 19:08
Lo hice con más de 40. Me fue muy util. Tomé un año sabático en 1993 [luego de la Expo de Sevilla del 92] y en 1994 empecé a trabajar nuevamente. Te diría que si puedes es imprescindible. Te abre nuevos horizonte, nuevas posibilidades. Duró 2 años de los cuales el 1º era de tal intensidad que no podías hacer otra cosa...
http://www.arquiterapiaa.blogspot.comHabía un par de alumnos mayores que yo.
Saludos desde Barcelona.
4lancelot2 28/09/2012 | 14:09
Si quieres y puedes ... por supuesto, adelante! No hay edad limite para seguir aprendiendo y formandose.
Si quieres pero no puedes ... no te metas en ese berenjenal!
De todas formas, es mejor hacerlo que dejarlo de hacer y mas adelante, pasado el tiempo, mirar hacia atras y pensar "... siempre lo quise hacer pero no lo hice"
2jovendel71 28/09/2012 | 08:43
Qué razón tienes...en parte!
Yo he acabado un Máster y tengo 40 años. Esto va a dar un plus a mi carrera de grado de Ingeniero Informático en Tecnologías de la Información.
Y Ahora mismo estoy barajando otro tipo de cursos [especialista, experto-- formación abierta universitaria] que se adaptan más y mejor a mi perfil y a lo que los tiempos tecnol´´ogicos actuales demandan.
Compaginar familia y trabajo con estudiar se hace harto complicado pwero se puede [si el máster no lo puedes hacer en 1 año pues en 2].
Y llega el momento de las cifras: 4000 euros, 5000, 2500...Y esto es, señoras y señores, algo que es prohibitivo para un cuarentón con familia, hipoteca y recortes en su sueldo y eliminación de pagas extraordinarias.
No hay equilibrio!!!
1joseuk 28/09/2012 | 02:14
yo empiezo mi master la semana que viene, con 41 años.
El año pasado hice un diploma de posgrado para prepararme para el master.
Y me servira para mi trabajo? pues seguramente no, a no ser que quiera cambiar de profesion ... y seguramente bajar de sueldo. De todas formas nunca se sabe cuando algun conocimiento te puede ser util como ya me ha occurrido antes.
El caso es que la materia siempre me ha interesado y no quisiera dejarlo para cuando sea pensionista [quizas, el doctorado para entonces].
Tambien hay que tener en cuenta que la gente cuando llega a mayor tienden a arrepentirse mas por las cosas que no hicieron que por las que si hicieron.
Lo mas duro es quitarle tiempo a la familia. Pero bueno si has echo bien los planes y puedes permitirtelo, y si ademas es solo 6 meses [o 3?] como dices, tampoco es tanto tiempo que perder y si ademas las posibilidades de mejorar tu carrera profesional no son despreciables pues yo no lo pensaba mucho mas. Ademas en unos años, el que no tenga un master y sepa idiomas lo tendra crudo pues una carrera no te diferencia ya lo suficiente.
Es periodista y escritora. Ha trabajado en prensa económica (Expansión, El Economista, Forbes) y ha sido corresponsal en Nueva York antes de recalar en la comunicación corporativa. Viaja siempre que puede, lee todo lo que cae en sus manos en cuatro idiomas y escribe porque no podría no hacerlo. En este blog, pretende compartir con usted su particular forma de ver el mundo en general y la vida empresarial en particular. Sonia es directora de Comunicación de la Asociación Empresarial Eólica y acaba de publicar su primera novela. ‘Los señores de la prensa’.