publicidad

Los sentimientos encontrados que produce la maternidad

Los sentimientos encontrados que produce la maternidad
Berta Ponce 10/11/2011   (06:00h)
11
Enviar
18
42
 
0
Menéame
Imprimir

La experiencia de la maternidad produce un cambio profundo en la mujer. Las madres suelen decir que durante un tiempo se sienten desorientadas, con muchos sentimientos intensos y contradictorios que a veces las desbordan, y que encuentran poco espacio para ser expresados.

En nuestra cultura occidental las mujeres suelen entrar en contacto con el mundo de la maternidad ya de adultas y sin muchas experiencias previas. Muchas cogen por primera vez un bebé en sus brazos cuando han dado a luz el suyo, en la mayoría de cursos de preparación al parto se habla del embarazo, de qué ocurrirá durante el nacimiento o de cómo reconocer las contracciones, la respiración, etc… como si todo acabara una vez que se da a luz. Nadie cuenta qué pasa cuando la nueva madre llega a casa con su bebé, qué se va a encontrar y cómo se va a sentir.

La mayoría de madres hablan de ‘enamoramiento’ con su bebé casi nada más verlo. Sienten una emoción y unas felicidad intensas. Algunas madres cuentan al recordar esos momentos:

"Lloré de alegría, de emoción y de amor. No podía dejar de mirarle y de llorar. ¿Cómo se puede querer tanto a un hijo con tan sólo unos segundos de vida? Ese momento fue el más intenso, más bello, más puro y más feliz de mi vida.”

La vida de los padres también cambia

Este gran amor que nace casi de inmediato es el primer paso para formar un vínculo con tu hijo. Ese amor ayuda a la madre a que pueda identificarse con lo que le pasa a su bebé, a comprenderlo, a empatizar con él y a asumir la gran tarea que comienza.

Pero el bebé no es el único miembro de la familia que se enfrenta a un nuevo mundo. La vida de los padres también cambia. Tras ese gran momento del nacimiento, empiezan a sentir el cansancio que supone no dormir una noche seguida: los primeros meses el bebé no distingue el día de la noche y cada dos o tres horas hay que darle de comer. Esto se une además con que la madre ha de recuperarse físicamente tras el parto. Este cansancio intenso que experimentan las madres hace más difícil su tarea. La salud de su bebé y el gran amor que sienten por él hará que sigan adelante anteponiendo las necesidades de su hijo a las suyas.

“Me sentía agotada, pensaba cada día que no podría con ello. Me levantaba por la noche, le daba de comer, le cambiaba el pañal y cuando me quería dar cuenta, otra vez tenía que comer. Por las noches me enfadaba, necesitaba descansar y no podía, estaba de mal humor y eso me hacía sentir culpable. Muchas noches lloraba con mi hija, ¿por qué no me dijo nadie que sería tan difícil? ¿Por qué me siento así? Se supone que debía estar contenta, yo deseaba tener un hijo”.

Normalmente, a los pocos días el padre vuelve a su rutina laboral y es la madre la que se queda en casa cuidando del bebé. Durante esta época hay momentos en que pueden sentirse solas, perdidas y desorientadas. A veces se comparan con sus parejas y sienten que tienen más mérito que ellas, ya que ganan dinero fuera de casa y cuando llegan se sienten de mejor humor.

La vida de mi pareja es más interesante que la mía

Si antes de dar a luz trabajaban tendrán que adaptarse a pasar muchas horas en casa con su hijo a un ritmo diferente al acostumbrado y a veces con la sensación de no haber hecho nada especial ese día. Vivimos en una sociedad donde ser madre no está valorado lo suficiente y todo el esfuerzo que supone puede parecer poca cosa en relación a otros  trabajos.

“Pasaba el día  sin hablar con un adulto, rodeada de pañales, biberones….La vida de mi pareja me parecía más interesante que la mía. Me sentía rara paseando al bebé por el parque. Hace tan solo unas semanas estaba en la oficina trabajando, es como si mi mundo se hubiera parado de repente. Me sentía muy segura en mi trabajo pero con mi bebé dudaba todo el tiempo”.

Para algunas madres será importante sentirse cerca de alguna mujer que la acompañe en la experiencia, ya sea su propia madre, una hermana o una amiga de confianza, pero este acompañamiento es para ayudar en lo que la madre vaya necesitando, ya que demasiados consejos pueden hacer que se sienta más insegura: lo que más necesita es tiempo, así como un lugar donde poder hablar de este acontecimiento  tan importante.

Las mujeres necesitan también sentir cerca a su pareja y que ésta la acompañe en todo el proceso de crianza, necesita saber que todos esos sentimientos de confusión, inseguridad… no sólo son normales, sino que son el comienzo de ser madre.

Las expectativas de la madre

A todo esto hemos de sumar las expectativas y fantasías que esta nueva mamá tenía antes de dar a luz. ¿Cómo se imaginaba a su bebé? ¿Cómo se imaginaba ella misma? Cuanta más diferencia haya entre la situación imaginada y la real más difícil será la experiencia.

Trascurridos unos meses, después de haber pasado por momentos de soledad, de confusión y de incertidumbre, la madre comienza a comprender mejor a su bebé, a saber qué le pasa cuando llora, a calmarlo mejor. Y se da cuenta de que a medida que su bebé crece también lo hace su seguridad. Ahora podrá tomar más decisiones en relación a su hijo y sentirá menos dudas.

A partir de entonces, las madres miraran hacia atrás y recordarán un mezcla de sentimiento, felicidad, placer, miedo, preocupación, cansancio…. Y, a pesar de todo, también dirán sin dudarlo que ha merecido la pena.

“A medida que conocía más a mi bebé también me conocía más a mí misma. Antes me sentía juzgada todo el tiempo, ahora sé que no hay una única manera de hacer las cosas, que cada madre tiene la suya”

“Antes dudaba todo el tiempo, leía algo y pensaba: eso tengo que hacerlo, luego me encontraba con una amiga y me decía justo lo contrario, ahora sé que se trata de experimentar para saber que funciona con tu hijo en cada momento.”

“Ser madre me ha hecho sentir con el tiempo mejor, más fuerte, más segura, más centrada.”

Todas estas emociones las experimentan muchas madres pero no todas tendrán las mismas sensaciones. Habrá muchos factores que influyan en cómo la madre va integrando lo que siente, desde cómo ha sido el embarazo, si ha sido o no deseado, la situación actual con su pareja, la ayuda de la que dispongan… hasta su propia historia.

P.S. Gracias a todas las madres que generosamente me han mostrado sus sentimientos para poder escribir este artículo.                                                                                                                                                                                                                    

11
18
42
 
0
Menéame

LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

11

COMENTARIOS

Escribe el tuyo

11lagitana 17/11/2011 | 14:56

Mi segundo comentario el mas corto lo dirijo a "isla" que creo que no se refleja, porque de verdad creo que necesita ayuda, pues por lo que veo en sus comentarios, no debe de ser muy feliz

#  Responder 0

10lagitana 17/11/2011 | 14:53

#1 De verdad chica, deberias pero ahora en serio ir a un profesional, porque te veo bastante amargada de la vida, con lo maravilloso que es vivir y ser feliz....

#  Responder 0

9lagitana 17/11/2011 | 14:49

Lo primero que queria es felicitar a la autora del articulo, porque es fantastico!! Me he sentido bastante identificada, salvo en la parte de la madre trabajadora, pues yo ahora no trabajo fuera de casa, me dedico a cuerpo y alma al regalo mas maravilloso que me ha hecho la vida y que son mis dos hijos. Bendito el proceso del embarazo, el dolor de las contracciones, el parto y todas esas horas sin dormir, e incluso la barriguita que se me ha quedado despues de todo y todo ello lo bendigo porque tengo y por ello soy feliz, lo mas grande que hay en mi vida y es el amor de mis ñiños. Y lo segundo que me gustaria hacer es dirigirme a "isla", para decirla que cuando lei su comentario crei que se me habia dislocado el sitema operativo del ordenador, ya que me dio mas la sensacion de que me estaba relatando alguna matanza de las que se realizan en los pueblos[con tanto chorizo y colgajos por ahi sueltos] que de los sentimientos de la maternidad. No sera chica que estas "depre" o infeliz? Yo que tu buscaria ayuda profesional, pero inmediatamente.

#  Responder 0

8UNIFSL 11/11/2011 | 14:16

como madre me siento identificada con la mayoría de sentimientos de los que hablas, lo que pasa que no solemos hablar de esto, aveces con alguna amiga intima, por eso creo que necesitamos tiempo para asumir el nuevo papel y también alguien a quien contar como nos sentimos ya que no es facil.

#  Responder 0

7isla 10/11/2011 | 20:55

gracias, es lo que pretendia. a mi me pasa eso, te lo pintan como la bomba, y es la bomba, pero te duele, y te duele mucho. lo de las superdelgadas es otra cosa que no entendere jamas, ¿es que a ellas les hacen algo diferente en el parto o que?¿aparte de parir le meten un tubo y de paso le sacan mas cosas?porque yo digo que se te queda la barriga, por lo menos durante dos meses, que parece que lleves flotando chorizos y salchichones. ¿que narices le hacen a esas mujeres que salen mas planas que la tabla de planchar? y las tetas, si parecen dos botijos de pueblo, y ellas salen como si nada, con dos peritas que muchas para parecer algo no se ponen ni el sujetador. ¿que pasa, es que sus tetas dan leche descremada y ni siquiera abultan?
yo no estoy hablando de los sentimientos, que eso es otra historia, pero seguro que mas de una me entiendo cuando decimos eso de que "sea una hora corta".otra cosa que se cuenta poco, los entuertos. la madre que los pario a los puñeteros entuertos que parece que te estan haciendo trenzas en el abdomen y el bajo vientre. mira no sigo que me enciendo.

#  Responder 0

6unamadre 10/11/2011 | 20:29

Isla, me has hecho reir, igual sin pretenderlo. Pero tienes razón con eso de que no nos lo cuentan todo. Ves las revistas con fotos de madres perfectas hiperdelgadas con niños sonrientes en sábanas impolutas de raso... Y luego el tuyo regurgita leche en tu hombro justo cuando vas a salir por la puerta con pelos de gremlin y grita como endemoniao. Por no hablar de que cuando tienes hijos pequeños cada vez que vas a salir de casa un fin de semana los preparativos son como para lanzar un transbordador al espacio: silla de paseo, silla de coche, cuna de viaje, las toallitas, los pañales, recambios de ropa abundantes, el termómetro, los antitérmicos por si acaso, el sacamocos por si acaso, el interfono para que lo oigamos por la noche no vaya a ser, juguetes para que se entretenga en el viaje... Y chupetes abundantes porque el niño los va tirando por ahí pero como le dé la "hora chanante" y te pille sin chupete monta un cipostio que te dan ganas de atracar farmacias con jeringuillas infectadas... Pero con eso y con todo, la familia es lo mejor de la vida. Y lo digo totalmente en serio, tecleando en este portátil con dos teclas arrancadas por mis joyitas.

#  Responder 0

5malugolo 10/11/2011 | 20:13

¡¡¡Excelente artículo sobre la maternidad!!! Como madre de dos hijas me siento identificada con todo lo escrito. Y suscribo aquello de que ser madre me hace sentir mejor. Gracias por estos párrafos llenos de sentimientos, seguro que todas las madres agradecen leer este texto que sin duda alguna debe estar escrito con todo el amor que una madre puede sentir hacia sus hijos.

#  Responder 0

4isla 10/11/2011 | 16:39

yo lo que queria es contar que duele, que duele un cojon y que el cuerpo se te queda del reves, y que con todo eso tienes que tirar adelante. la cuestion emocional es otra historia.

#  Responder 0

3STEELY DAN 10/11/2011 | 16:17

#2 Es bien cierto mucho de lo que cuenta pero mi mujer ha tenido tres hijos y he asistido a los 3, cada uno ha sido diferente cortos por lo general. Pero las satisfacciones son superiores a las noches difíciles, eso si, ser buenos padres implica olvidarse de uno mismo y sus egoísmos, la dedicación pasa a ser casi en exclusiva [si no utilizamos a los abuelitos como babysitters cada fin de semana], yo crio a mis hijos, no mis padres.

#  Responder 0

2isla 10/11/2011 | 11:49

que queria succionarlo entero y darme la vuelta a la teta. una cosa tan dolorosa que cuando se acercaba la hora de la toma me habria largado a la conchinchina.
aunque mi madre venia todos los dias y limpiaba la casa y esas cosas yo estaba desbordada y lo del sueño es lo peor evidentemente, hasta que vino mi hermana mayor y me dijo que yo debia poner los horarios, cada tres horas, coge horas punta, nueve de la mañana, doce del mediodia, tres de la tarde......y por la noche si duerme no lo despiertes desde la ultima toma, las 12 de la noche hasta las 6 de la mañana, asi tambien podras dormir aunque sean cinco horas seguidas.
lo segui a pies juntillas y en una semana se acabo el caos porque se adapto de maravilla el bebe, y yo podia dormir, mas o menos.
ciertamente es un lio y los dolores posparto te hacen la vida imposible, es como obligar a correr a una persona que tiene las piernas escayoladas. y eso no lo dicen nunca.
lo que se me quedo en la memoria fue cuando via a la mujer de antonio banderas montando en bici a los cuatro o cinco dias de tener la niña. me dolia hasta ver las fotos. joer, y yo con cojines, el flotador y otros inventos caseros.
lo de las hemorrodoides otro dia.

#  Responder 0

Berta Ponce Martín. Colegiada numero M-16067. Licenciada en Psicología por la Universidad de Comillas.Especialista en Clínica y Psicoterapia Infanto – Juvenil y Adultos, Centro Elipsis. Madrid.Miembro de la Sociedad “ Fórum” de Psicoterapia Psicoanalítica.Más de 10 años de experiencia en Consulta Privada. Centro de Psicoterapia Doctor Esquerdo.Trabajó durante 4 años en Ceclisa, Centro Clínico Sanitario, Cobeña, Madrid y en Cáritas como Terapeuta Infantil. En el ámbito Público ha trabajado los dos últimos años en el Centro de Atención a la Familia de Boadilla del Monte, Madrid. En la actualidad trabaja en Debebé, Centro de Estimulación Temprana, como Terapeuta Infantil y profesora de Psicomotricidad con niños de 0 a 2 años compaginándolo con la Consulta privada. Psicologasmadrid.

CONÉCTATE A LA ACTUALIDAD

Las más, patrocinado por Aenor
ANÚNCIATE BOLETÍN