publicidad

EL RINCÓN DE MARÍA TRINCADO

Manolete, biografía de un sinvivir

BIOGRAFÍA

María Trincado nació en Madrid en 1954. Con hondas raíces gallegas y manchegas, es una historiadora poseída por la pasión de la lectura, la cual le llevó a constituir en 1989 la Librería Ontanilla, en Aravaca (Madrid), un espacio en el que compartir todo lo valioso que encuentra en los libros. Al cabo de los años, Ontanilla se ha ido amoldando tanto a María que se ha convertido casi en su segunda piel, al punto de que, más que un local comercial, es como la librería de su casa a la que invita a amigos y conocidos para leer, conversar y soñar. Todos y cada uno de los libros, escogidos con esmero, tienen un motivo para estar a su lado. Todos desbordan ideas y sentimientos que nos hacen más humanos y auténticos: la belleza, la sensibilidad, la bondad, el sentido del humor, la inteligencia, el valor del individuo en situaciones límite...

 Deja tu comentario

BUSCAR USUARIOS

María Trincado - 09/03/2012

Manolete, biografía de un sinvivir

Manolete, biografía de un sinvivir. Fernando González Viñas / 328 páginas; 25,00 euros. Comprar libro.

El libro de González Viñas es una interesante aproximación a la vida de un mito, uno de los más grandes de la tauromaquia, Manuel Rodríguez Sánchez, Manolete (1917-1947), a través del cual me inicio en la vida del diestro. No soy aficionada a los toros, es más, no entiendo nada, solo quizás atisbo la nostalgia de un tiempo en el que la actualidad estaba marcada por las crónicas taurinas.

Manolete nació en Córdoba en junio de 1917, un mal momento para venir al mundo. En España la situación política y económica amenazaba con un estallido de proporciones desconocidas y en el mundo la gran guerra entraba en su cuarto año. Sin embargo, en la Córdoba de Manolete las preocupaciones eran otras: se luchaba por la subsistencia diaria. Su familia de estirpe taurina y la escasez de alternativas de su entorno le empujan a introducirse paulatinamente en el ambiente del toreo, del que formaban parte todos sus familiares cercanos desde hacía generaciones.

Al morir su padre en 1923, cuando Manolete apenas había cumplido los cinco años, entra como mediopensionista en el colegio de los Padres Salesianos de Córdoba y después como interno, cuando su madre, Doña Angustias, trata de poner coto a las continuas escapadas que su hijo efectúa en compañía de sus primos para hacer los primeros pinitos en cortijos y haciendas cercanos. Con esta decisión solo trataba de retrasar la llegada de su hijo al mundo del toreo, no de oponerse a ello, en opinión del autor, ya que con el tiempo ella misma le buscaría el primer apoderado y le animaría a no dejarse ganar la partida por nadie dentro de la plaza.

A los doce años termina sus estudios, pero como es demasiado pequeño para contribuir al sustento familiar, se entrega sin cortapisas a capeas y  escuelas taurinas de su ciudad. En 1931 en Cabra mata sus primeros novillos, y cuatro años más tarde torea en Tetuán de las Victorias, plaza próxima a Madrid. La crítica no fue demasiado benévola y un aficionado lo resumió así: “¡Qué lástima que matando tan bien realice el toreo tan mal!”.

En 1937 su madre y su cuñado ven la necesidad de contratar a un apoderado que ayude al joven Manolete a asegurar su futuro  Entra así en su vida Camará, que también había sido torero aunque tuvo que retirarse con tan solo 29 años -“los tres años de servicio militar se llevaron mi carrera en el toro”- y que, como su pupilo, estaba emparentado con todos los toreros cordobeses. Probablemente desde el primer momento vislumbró las inmensas posibilidades de Manolete a nivel artístico y económico y su apuesta por él fue total, con lo que “se acababa de poner en un mismo vaso los ingredientes de un cóctel que arrasaría en todas las plazas de España y América”.

“Camará ha pasado a la historia como el creador de la figura moderna del apoderado, también como el chivo expiatorio de los males de la fiesta. Se le acusó de traer el toro chico, de afeitar a los toros y poco menos que de matar a Manolete” por sus exigencias para satisfacer las demandas del público.

Los comienzos de su carrera prácticamente coinciden con el estallido de la Guerra Civil, durante la cual forma parte de las brigadas taurinas, y aunque resulte inimaginable no le faltaron ocasiones de continuar toreando. Al finalizar el conflicto toma la alternativa, en medio de las dificilísimas condiciones de vida que atenazan con el hambre y muchas otras insuficiencias a toda España, llegando a convertirse en el arquetipo de la posguerra.

Tierno Galván en una obra publicada muy poco después de la muerte del diestro, Los toros acontecimiento nacional, describe perfectamente este arquetipo manoletino: “El toreo ha ido estilizándose, convirtiendo los lances en pura línea y perfil de modo que la aventura con la muerte se cumple dentro de una canónica de líneas y ascesis del movimiento. Hoy la quintaesencia del toreo consiste en templar y templar es precisamente la subordinación del lance al estilo”.   

Es el momento álgido de la carrera de Manolete. Triunfa dentro y fuera de España, pero el mito que levantó grandes pasiones y que a su vez tuvo grandes detractores, el torero que elevó la tauromaquia a la categoría de arte tuvo poca fortuna en su vida sentimental. Se enamoró de Lupe Sino, actriz reconocida en el momento que frecuentaba los ambientes de moda, pero que nunca fue admitida en el entorno familiar del maestro, pues la consideraban una mala influencia. Pocos días antes de que un toro negro y bragao segase su vida el 28 de agosto de 1947, Manolete había expresado su intención de retirarse y casarse.

Con su muerte nace el mito que ha dado lugar a multitud de libros, artículos, adhesiones y juicios que han mantenido viva su figura  hasta nuestros días. En un momento en el que la fiesta de los toros se sitúa en el debate público, dividido entre los detractores y los que la consideran bien de interés cultural -recordemos que Manolete en plena posguerra llenaba la Monumental de Barcelona, que una entrada para el espectáculo llegó a costar sesenta pesetas de la época, y que en la actualidad se ha cerrado esta plaza y se ha prohibido la celebración de corridas en su coso-, me parece oportuno y relevante adentrarnos en el mundo del toreo para recordar y comprender mejor el significado de la fiesta nacional por excelencia que tantas pasiones desata.

 

OPINIONES DE LOS LECTORES, 3 COMENTARIOS

3 .- Dice el articulista que Manolete nació en junio de 1917. Hablo de memoria y quizá esté equivocado, pero me parece que nació el 4 de julio y por eso su segundo nombre es Laureano, que era el santo del día.

Moisés

09/03/2012, 18:38 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

2 .- un buen hombre.
un gran tipo.
todavia el mejor torero.
a la altura de lo mejor de los tiempos de antes.
en los tiempos de ahora, en todo, las cosa estan mas flojas.

don lucio

09/03/2012, 16:14 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

1 .- El toreo es algo transversal que implica a toda la sociedad sin acepción de personas.
El espectáculo más auténtico donde la plástica se combina con el riesgo: no deja a nadie indiferente.
Por favor, antes de opinar sobre los toros, vayan a la plaza con alguien que les explique el por qué de lo que se hace, visiten al toro en el campo, escuchen a los implicados.

sean thornton

09/03/2012, 10:04 h.

 Responder

|

 Marcar como ofensivo

|

 Me gusta (0)

|

#

HUMOR

Pobre, Paralítico y Muerto

COMPRAR LIBRO: Pobre, paralítico y muerto. Rafael Azcona. 200 paginas; 11,00 euros.

Justo antes de fallecer Rafael Azcona (Logroño, 1926-2008), el genial guionista entre otras películas de El verdugo, La escopeta nacional y más recientemente La lengua de las mariposas, revisaba estos relatos aparecidos por primera vez en 1960 para una nueva edición.

El libro reúne tres cuentos protagonizados como avisa el título por un pobre, un paralítico y un muerto, respectivamente. Un pobre que compra dos décimos de lotería pero vende muchas más participaciones de las debidas.

Un anciano enajenado por la maravillosa silla de ruedas que le han regalado a un amigo paralítico, que no duda en recurrir a lo inadmisible ante la oposición familiar a hacerse con una similar.

Y por fin, un médico que por evitar gastos en un convento, se pasea de noche con el cadáver de un anciano en su coche, sin encontrar un casa que le acoja.

Extraordinario humor negro, netamente español, que refleja esa sociedad pobre y picaresca de los años cincuenta, tan similar a la que vivió Manolete y tan memorablemente reflejada en el cine por Berlanga de la mano de Azcona como autor del guión en numerosas ocasiones.



Las más leídas, comentadas, compartidas



ANÚNCIATE BOLETÍN
Nov
2012
1ª Edición
2ª Edición
L
M
X
J
V
S
D

HEMEROTECA

Mostrar Calendarios