El juego póstumo de 'Sherlock'. Así arranca la cuarta temporada

Tras una espera (demasiado) larga, la cuarta temporada de la ficción de BBC One y Netflix arranca con un episodio de transición irregular pero con un potente final

Foto: Imagen del primer episodio de la cuarta temporada de 'Sherlock'
Imagen del primer episodio de la cuarta temporada de 'Sherlock'

Como el turrón y tras una espera (demasiado) larga, por fin ha vuelto 'Sherlock'. El día de Año Nuevo se estrenó el primer episodio de los tres de esta cuarta temporada en BBC One y un día después llegó a Netflix (así será también las dos próximas semanas). Pero no por esperada la vuelta del Holmes y Watson ha sido la mejor.

Después de la 'muerte' de Sherlock y de su breve incursión en la época victoriana con el especial de Navidad del año pasado, el arranque de esta temporada ha sido más prometedor que otra cosa. 'Las seis Thatchers' —basado en 'Los seis Napoleones' de Arthur Conan Doyle, pero en este caso con seis bustos de la Dama de Hierro como protagonistas— es un episodio de transición, irregular e incluso una cortina de humo que solo busca preparar el terreno para lo que debería ser la explosión de la relación Holmes-Watson y Holmes-villanos de los dos próximos capítulos. Eso sí, el arranque de la cuarta temporada nos ha dejado un final OMFG que desestabilizará mucho a la pareja de detectives.

El juego póstumo de 'Sherlock'. Así arranca la cuarta temporada

A PARTIR DE AQUÍ, SPOILERS

Escrito por Mark Gattiss y dirigido por Racher Talalay, el primer episodio de esta nueva temporada de 'Sherlock' arranca explorando los cambios en las vidas de los tres protagonistas: John (Martin Freeman) y Mary (Amanda Abbington) tienen una hija, Rosemmund Mary; se han convertido en un matrimonio convencional y un poco aburrido y Sherlock (Benedict Cumberbatch) vuelve a Inglaterra con su pasado impoluto. Pero, al contrario de lo esperado, las verdaderas sorpresas de este episodio no viene de la mano del egocéntrico Holmes sino que nos las dan los Watson. Porque si este capítulo tiene una protagonista esa es Mary.

Su pasado (y esas siglas: A.G.R.A.) sigue persiguiéndola y salpicando al trío. Mary llegó a 'Sherlock' como leitmotiv para que Watson cambiara su disfuncional relación con Holmes por algo más saludable, pero, de golpe, nos encontramos con una espía y una asesina. ¿Quién era Mary en realidad y para quién trabajaba?

El juego póstumo de 'Sherlock'. Así arranca la cuarta temporada

En 'Las seis Thatchers' su pasado vuelve para vengarse de ella en una oscura trama gubernamental. Un antiguo compañero quiere acabar con su vida y quienes les contrataron en la desastrosa operación de Tiflis (Georgia) también ansían su muerte para mantener sus secretos a buen recaudo. Sherlock intenta cumplir su promesa de proteger a la familia Watson, y a Mary en concreto, pero, de nuevo tirando de soberbia y sociopatía, es ella la que acaba con un disparo, muriendo en los brazos de su marido y sacrificando su vida por la de su arrogante amigo. Una desgarradora pérdida que supone el momento álgido del capítulo aunque se desaprovecha para explorar la autoconciencia de Holmes ante este trance.

¿Consecuencias de esta muerte? Todas. Watson no quiere saber nada de Holmes. La muerte de su mujer es la gota que colma un vaso ya muy repleto de perrerías (¿ha conseguido olvidar cómo su amigo fingió su propia muerte?), y eso que antes acabábamos de descubrir a un Watson del todo desconocido manteniendo una relación extramatrimonial con una mujer que conoce en un autobús. El engaño socavará más su duelo y alejará por completo a los dos detectives, a pesar de que Mary le deja a Sherlock un mensaje póstumo pidiéndole que "salve" a su amigo. "Te doy el caso Sherlock. Cuando muera, si es que me muero, necesito que hagas una cosa por mí: Salva a John Watson. Sálvalo, Sherlock".

Por eso este capítulo es una mera transición, menos interesante y argumentalmente más desatinado de lo esperado, que vuelve a poner el foco en Sherlock y John, quienes ahora se enfrentan a una relación absolutamente rota y muy difícil de reconducir. La muerte de Mary llega para desestabilizarles y que este personaje siga cumpliendo con su función: humanizar a Holmes. 'Las seis Thatchers' ahonda poco en la amistad del par de compañeros —también podría dar mucho más juego el binomio Sherlock y el bebé— y nos ha dejado a un Holmes más empático aunque necesitado de la fuerza de las primeras temporadas. Sherlock sigue siendo igual de sarcástico e inteligente pero menos divertido.

"Está planeando algo a largo plazo", dice Sherlock de su archienemigo pero el juego póstumo al que alude en el inicio de este capítulo ya no es tal juego. Esos hilos sueltos quedan abiertos de cara a los dos siguientes episodios: 'The Lying detective', basado en el relato 'The Dying detective', y 'The final problem', el mismo título del libro de Doyle en el que Sherlock y Moriarty acaban despeñándose por unas cataratas. Y ya está confirmada una quinta temporada.

Smith en un fotograma de 'Sherlock'
Smith en un fotograma de 'Sherlock'

En cualquier caso, Moriarty (Andrew Scott) sigue siendo una presencia espectral que sobrevuela a Sherlock en este primer episodio mientras resuelve despreocupado, y pegado hasta la obsesión a su móvil, un tedioso caso tras otro.

Aun así no será el único villano al que tenga que hacer frente Holmes esta temporada porque ya sabemos que le espera Culverton Smith (Toby Jones), definido por los 'showrunners' de la serie como el más peligroso de los malos y el más despreciable ser humano al que nunca se ha enfrentado. De momento, solo le hemos podido ver de soslayo en un póster en una parada de autobús en el que se lee "él ha vuelto", "negocios" y "es un asesino". Le espera en el segundo episodio aunque, pase lo que pase, "la muerte nos espera a todos en Samarra, pero ¿podemos evitar acabar en Samarra?".

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