El Villar africano también está acusado de corrupción y (se cree) al margen de la ley

Tres días antes de presentarse a la reelección como presidente de la CAF, el camerunés Hayatou es juzgado en El Cairo por corrupción, pero la FIFA le permite seguir adelante

Foto: Ángel María Villar y el camerunés Issa Ayatou, durante un acto de la FIFA. (REUTERS)
Ángel María Villar y el camerunés Issa Ayatou, durante un acto de la FIFA. (REUTERS)

Tal y como se conoció la semana pasada, Ángel María Villar, presidente en funciones de la Federación Española de Fútbol (RFEF), ha sido imputado por el Juzgado de 1ª Instancia e Instrucción nº4 de Majadahonda por prevaricación, malversación de fondos públicos y apropiación indebida de 1,2 millones de euros que le fueron concedidos en 2010 por el Consejo Superior de Deportes (CSD). El propio Villar reconoció la indebida justificación en el empleo del dinero público al devolver a las arcas del Estado los 1,2 millones, más 300.000 euros de intereses, aunque ahora su objetivo es responsabilizar al que fuera su secretario general, Jorge Pérez, 'casualmente' su gran rival en las elecciones a la presidencia de la RFEF.

Ya sea por la cantidad ingente de dinero que mueve y el alto nivel de golferío que desgraciadamente caracteriza a sus dirigentes, lo cierto es que el mundo del fútbol es un permanente nido de corrupción y, lo que es peor, en muchas ocasiones al margen de la ley, algo que por supuesto no sucede en el resto de deportes y otros ámbitos de la sociedad. Esto lo vivimos muy de cerca en España, con las mencionadas elecciones a la presidente de la RFEF que llevan más de un año de retraso, más o menos el tiempo que el fútbol español ha estado sin someterse a controles antidopaje al estar su agencia suspendida por la AMA. Ahí están, por elevación, los escándalos de la FIFA y de la UEFA, con sus expresidentes, Joseph Blatter y Michel Platini, respectivamente, inhabilitados durante ocho años.

El último caso se está viviendo en África, donde el camerunés Issa Hayatou está acusado de prácticas corruptas en la adjudicación de los derechos televisivos en el continente negro. Sin embargo, ser el primer dirigente de alto rango del fútbol mundial en ser llevado ante un tribunal penal no impedirá a Hayatou presentarse este jueves a su enésima reelección como presidente de la Confederación Africana de Fútbol (CAF). Precisamente, esta coyuntura ha sido la excusa aducida por quien sustituyó a Blatter al mando de la FIFA de forma interina para eludir sentarse en el banquillo de los acusados en El Cairo, donde se encuentra la sede de la CAF.

El veterano dirigente camerunés, vicepresidente primero del nuevo Consejo del máximo organismo del balompié mundial que preside Gianni Infantino, se encuentra desde finales de la pasada semana en Addis Abeba, donde estos días se celebra el Comité Ejecutivo de la CAF y que concluirá con la elección del nuevo mandamás del fútbol africano, a la que, además de Hayatou, concurre el presidente de la Federación de Madagascar, Ahmed Ahmed.

Issa Hayatou entrega el Balón de Oro a Messi, con Kaká al fondo. (REUTERS)
Issa Hayatou entrega el Balón de Oro a Messi, con Kaká al fondo. (REUTERS)

Lleva 29 años al frente de la CAF

Con una trayectoria marcada por la sombra permanente de la corrupción, Hayatou atraviesa por el momento más delicado a lo largo de sus 29 años al mando del fútbol de su continente, curiosamente los mismos que lleva Villar gobernando los designios de la RFEF. Una exhaustiva investigación llevada a cabo por la Autoridad Egipcia de la Competencia (AEC) destapó a comienzos de este año las supuestas prácticas ilícitas del dirigente camerunés a la hora de adjudicar los derechos de retransmisión de todas las competiciones auspiciadas por la CAF, caso de la Copa de África o la Champions League.

El citado organismo denunció ante la Comisión Africana de la Libre Competencia (COMESA) a sendos dirigentes y solicitó a las autoridades egipcias la revocación inmediata del contrato de larga duración (12 años) firmado en 2016 con la empresa francesa ‘Lagardère Sports’ ante la falta total de cumplimiento de las leyes para la protección de la libre competencia internacional por parte de la CAF. La investigación llevada a cabo durante más de medio año por la AEC descubrió que la compañía de telecomunicación gala llevaba un par de décadas beneficiándose de los favores de Hayatou, quien le adjudicó previamente a dedo, cuando se llamaba ‘Sport Five’, otros dos contratos.

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El Tribunal de Delitos Penales de El Cairo admitió a trámite la pasada semana la petición de la fiscalía de juzgar a Hayatou por los cargos de violación de la ley de la competencia y fomentar el monopolio tras confirmarse que la CAF había adjudicado el nuevo contrato para la explotación de los derechos de televisión a ‘Lagardère Sports’ por un valor de 1.000 millones de dólares, ocultando a su propio Comité Ejecutivo la existencia de una segunda oferta, realizada por la empresa ‘Presentation Sport’, cuya cuantía superaba en 200 millones a la presentada por la compañía propiedad de Jean Claude Darmoun, amigo íntimo del presidente de la CAF.

Las 61 páginas que conforman el expediente de la demanda presentada por la AEC y que incluyen documentos relacionados con el contrato de la CAF con ‘Lagardère’ revelan la existencia de transacciones (reventa de derechos) por parte de la empresa gala previos a la firma del contrato con la CAF y, por tanto, de la obtención de esos derechos de retransmisión, lo que prueba con claridad meridiana la falta de transparencia en el proceso de adjudicación.

Ante la gravedad de las pruebas incriminatorias contra Hayatou, el Comité de Auditoría de la FIFA remitió el pasado día 8 de marzo una queja formal a la oficina de investigaciones del Comité Ético en un intento de conseguir su inhabilitación y, por ende, su exclusión de la carrera electoral que culminará este jueves. Dicha petición, sin embargo, fue desestimada ante la extrema cercanía del proceso y atendiendo a la presunción de inocencia de un Hayatou al que le espera el banquillo de los acusados en cuanto regrese a El Cairo.

Sabido es el peso que África tiene en la FIFA, aunque sólo sea porque es la confederación que más votos tiene, y, además, Hayatou siempre podrá recurrir a la opción de echar la culpa a su secretario general, tal y como pretende hacer en España Villar con Jorge Pérez y las causas que le han arrastrado a los tribunales. Y es que, como dice el refrán, Dios los cría y la FIFA los junta...

A mi bola

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