Martes, 14 de mayo de 2013

La siniestralidad depende de todos

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La siniestralidad en las carreteras españolas se ha reducido notablemente en los meses de julio y agosto y eso es algo que nos alegra a todos. Pero todavía queda mucho camino por hacer en temas que parecen obvios pero que desgraciadamente no lo son tanto. Usar el cinturón de seguridad, llevar a los niños en una silla adecuada o no beber o drogarse antes de conducir.

Las cifras oficiales de la DGT acumuladas de los meses de julio y agosto indican que han perdido la vida en las carreteras un total de 262 personas, lo que supone una reducción de nada menos que 62 víctimas mortales con respecto a julio y agosto de 2011.

Y eso es una gran noticia, se mire por donde se mire, sobre todo si tratamos de ponernos en la piel de una familia que pierde a alguno de sus miembros en un accidente de tráfico.

Sin embargo, estas cifras no significan que se puedan echar las campanas al vuelo. Son muy buenas cifras pero hay que seguir trabajando, y muy duro, para que estos resultados mejoren cada día. Y sobre todo para que podamos soñar con que dentro de unos años nadie pierda la vida en una carretera. Es un objetivo factible si todos nos empeñamos en ello.

Además, en estas buenas cifras de siniestralidad del verano ayuda, por un lado la crisis que reduce los desplazamientos, que hace que los conductores circulen más despacio para ahorrar combustible. Pero ojo, aunque los coches nuevos son más seguros cada día, al mismo tiempo cada vez hay más coches viejos en circulación por las carreteras y ese es un factor de riesgo a tener en cuenta.

Hay otro factor de riesgo muy importante que es la atención a la conducción, el respeto a los otros conductores y cumplir con algunas normas que, por básicas, no debemos olvidar nunca. Por ejemplo, el uso del cinturón, llevar  a los niños en una sillita adecuada a su edad y por supuesto bien sujeta, no beber antes de conducir o no usar el móvil. Si todos cumpliéramos con esas pequeñas normas, los accidentes se podrían reducir drásticamente.

Y es que las cifras son monstruosas en ese sentido. El 23% de las personas que han perdido la vida en la carretera entre julio y agosto no llevaba el cinturón de seguridad puesto al producirse el siniestro. Y aún peor, de los seis menores fallecidos en dichos accidentes, solo el 50% de ellos llevaba una silla adecuada a su edad.

Y si hablamos de tema de alcohol y drogas al volante, las cifras son aún más escalofriantes. Según estudio realizado por el Instituto Nacional de Toxicología sobre siniestros ocurridos en 2011 en el que se analizaron 970 accidentes con víctimas, el 45% de los conductores fallecidos había consumido alcohol o drogas o psicofármacos antes de sentarse al volante. De los casos que dieron positivo, el 78% había ingerido alcohol, al 38% se le detectó algún tipo de droga y otro 21% había consumido psicofármacos. Vamos, que algún conductor llevaba de todo dentro de su cuerpo.

Por su parte la DGT ha realizado un estudio basado en controles aleatorios a conductores en distintos puntos de la geografía nacional según el cual el 19,4% de los conductores circulaba tras haber consumido alguna droga.

Con una reducción de las víctimas del tráfico, sin duda ganamos todos. Pero también es cuestión de todos el hacer las cosas bien y reducir con ello la siniestralidad. Es nuestra obligación como ciudadanos.

La forma de conseguir que se reduzcan las víctimas en las carreteras no es que los demás hagan tal o cual cosa, sino que todos hagamos el máximo por salvar nuestra vida y la de los demás.

Si ponerse el cinturón de seguridad supone, según los estudios científicos realizados por los fabricantes de automóviles, reducir en un 50% las posibilidades de perder la vida en un accidente, parece que lo más sensato es que al entrar en el coche lo primero que hagamos sea ponernos el cinturón.

Es más fácil subir a un niño en el coche, abrirle la puerta y dejar que vaya como le dé la gana, pero tenemos que saber que si va así y tenemos que frenar bruscamente, puede salir por el cristal delantero y morir, solo por no hacer que se ponga en su sillita y con su cinturón.

La reducción de los accidentes de tráfico es tarea de todos los que nos sentamos al volante, pero igualmente de los que van montados en su moto o bicicleta o de los peatones que saben que cruzar con el semáforo en rojo para los coches es más seguro, pero para qué van a esperar tanto tiempo (un minutito). 
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COMENTARIOS

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1Ataulfo 24/09/2012 | 16:47

Sorprende la foto que usa El Confidencial para ilustrar la noticia: una foto de un coche de rallye!!! [yo diría que además es el Skoda el de Robert Kubica]

Anda que no habrá fotos de siniestros de conductores normales en carreteras normales...

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Natural de Madrid, desde niño fue un gran aficionado al mundo del motor. Comenzó su carrera profesional en la revista Velocidad y desde entonces ha trabajado en Auto Revista, Marca, Motor 16, El Mundo, Race.net, Auto Aventura 4x4 y Marca Motor. Ahora, tras 25 años de profesión, comienza una nueva e interesante etapa como responsable de motor en El Confidencial.

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