04/05/2012
(06:00)
¿Se imaginan a Adrian Newey diseñando la aerodinámica, chasis, motor y caja de cambios del RB8 de 2012? Hoy, se antoja complicado que los ultraespecializados ingenieros actuales fueran capaces de semejante proeza. Pero Ferrari contó durante casi tres décadas con su particular 'Newey', un genio tan hábil como para diseñar enteramente un Fórmula 1 ganador.
Entre los grandes técnicos de este deporte, Mauro Forghieri siempre destacó como un singular hombre-orquesta que tocaba todos los instrumentos y, con sus logros, contribuyó a forjar una de las épocas de mayor éxito para la Scuderia. El diseñador italiano logró once títulos de Pilotos y Constructores desde 1964 a 1983. Solo Newey tiene mejores estadísticas.
Ferrari le elige con veintisiete años
El joven Forghieri parecía predestinado para tan singular singladura. Recién licenciado en la Universidad de Bolonia, quería trabajar en la industria aeronáutica norteamericana, pero en 1962 recibió una llamada del propio Enzo Ferrari, ya que su padre había colaborado con él. Cuando se produjo la famosa 'Purga' de Ferrari que expulsó a Carlo Chitti, sus colaboradores técnicos, y parte del personal administrativo, Il Commendatore puso en las manos de un asustado Forghieri toda la responsabilidad técnica. Ferrari se había quedado en cuadro, pero también confiaba en su joven talento. Tenía solo veintisiete años.
“Fueron años durísimos, porque 'la Ferrari' de entonces no era la de hoy”, recordaba el propio Forghieri, “no tenía a un gran constructor (Fiat) detrás ni presupuestos millonarios, y trabajábamos en muchos frentes: F1, prototipos, GT, y los coches de calle”. Pero, poco a poco, floreció la genialidad de quien firmó todos los monoplazas Ferrari de los 60, 70, y parte de los años ochenta. Y en medio del siempre tormentoso ambiente político de la Scuderia, en parte alimentado por la “dura, egocéntrica y egoísta personalidad” del propio Ferrari, como señalaba Niki Lauda.
El primer DRS, de Forghieri
A partir de los años ochenta, se aceleró la especialización de los ingenieros en áreas específicas de un monoplaza. Llegaron los Head, Murray, Barnard y Newey. Pero antes, Forghieri había destacado como una suerte de Leonardo da Vinci que tocaba todos los palos. “A mí me gustaba concebir y proyectar el vehículo entero, porque un coche es un todo con partes que han de armonizarse entre sí” . Y Forghieri se convirtió en un volcán de ideas, dotado con una intuición técnica innata y una capacidad de resolver problemas típicamente latina.
Por ejemplo, cabe recordar que en el GP de Bélgica de 1968, un Ferrari ganaba incorporando el primer DRS de la historia, a cargo del propio Forghieri. Fue prohibido a continuación ¿Sabían que Forghieri experimentó con las cuatro ruedas motrices en un Fórmula 1? ¿Qué entre los años 78 y 79 'jugó' con un cambio electromecánico accionado por botones?
Una intuición hecha realidad
Sin embargo, su caso era único, “porque en el trabajo diario dedicaba la mayor parte del tiempo al chasis, ya que en nuestro staff técnico había gente magnífica para diseñar motor y cambio, mientras había menos cultura de chasis”. Y a pesar de ello, concibió uno de los mayores joyas técnicas de la historia de la Fórmula 1: el V12 boxer (Forghieri quería que se le llamara Flat, Plano) un propulsor que contribuyó a forjar parte de la leyenda automovilística de Ferrari.
Aquel legendario motor contaba con los cilindros enfrentados, lo que permitía bajar espectacularmente el centro de gravedad del monoplaza. Forghieri creó así la saga de los famosos 320, monoplazas bajo el molde del concepto 'T', (debido a su caja de cambios transversal) que marcaron la pauta en la Fórmula 1 de los setenta. A partir de la llegada de Niki Lauda en 1973, el austríaco creó con Forghieri un binomio letal, caracterizado por una tormentosa pero fructífera y respetuosa relación a través de un desarrollo constante de las diferentes versiones 'T'. “Conducía tanto, que hasta me salían ampollas en el culo”, recordaba Lauda.
La primera vez que el austríaco probó aquel poderosísimo motor en el otoño de Fiorano, 1973, estaban presentes Ferrari y su hijo Piero. Lauda bajó del monoplaza 'extasiado' pero también atrapado por aquella sinfonía acústica inolvidable. Quien la haya escuchado alguna vez no la habrá olvidado nunca, porque no hubo nada igual, con ese impresionante pero musical bramido al que solo se le acercaba tímidamente el V12 de Matra. “Era único, un sonido de motor que hasta resultaba sexy” según el propio Lauda ¿Alguien ha oído algo similar de un motor de Fórmula 1?
Un palmarés impresionante
Aquel 'corazón rojo' de impresionante latido -la inyección mecánica de la época no podía soportar su elevado régimen de giro potencial- duró once temporadas, más que ningún otro en la historia de Ferrari. Se montó en nueve monoplazas diferentes, desde el 312 B de 1970 al T5 de 1980, cuando su arquitectura se hizo inapropiada ante la llegada de los coches de efecto suelo. Compitió en 155 grandes premios, con 41 poles, 37 victorias –Lauda logró quince de ellas- , tres títulos de Pilotos y cuatro de Constructores.
Mauro Forghieri abandonó Ferrari en 1987 -“había terminado una etapa”-, eran nuevos tiempos, y aunque se vinculó a Lamborghini para crear otro V12, su nombre ha quedado ligado de forma indisoluble a la trayectoria deportiva y técnica de la Scuderia, brillando todavía hoy con la luz propia de los grandes genios de este deporte.De hecho, formó parte de la comisión que investigó el accidente de Ayrton Senna.
Cuando Michel Schumacher llegó a Maranello en 1996, pidió probar aquel famoso propulsor. Fue en Fiorano. Tras dar vueltas y más vueltas, se bajó embriagado y, mirando al monoplaza con una sonrisa, exclamó: “Hubiera sido muy hermoso ser campeón del mundo con un motor como este…”. Qué mayor halago para un ingeniero...
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
7daijiro 04/05/2012 | 22:19
no estoy para nada de acuerdo de hecho es que aquellos Ferraris eran autenticos "carros de polos".El ingeniero mas puntero en lo que a diseño de motores de competición se refiere se llama Osamu Goto.Goto-San diseño los Honda prmero Turbos con mas de 1500cv en calificación y turbos fabricados en Inconel en los 80 y luego los v10 3500 y v10 3000 y V12 3000 que arrasaron en manos de Mansell Piquet Prost y como no SEnna que montados en los chasis de Mclaren diseñados por Gordon Murray primero y Neil Oatley arrasaron durante las temporadas que duraron en aquella alianza mitica Mclaren-Honda.Incluso es posible que vuelvan a estar juntos pero Goto-San despues proyecto los motores de los Ferrari campeones con Schumi y es tan malo que ahora tiene una empresa en Suiza que se encarga de los motores Honda de Moto3 y Moto2 en fin un cualquiera....
6runis vaiden 04/05/2012 | 14:47
#5 #3 Lo que hace ruido es la radio. El motor es lo que hace música. Incluidos el bóxer del 2CV o del Escarabajo o el Twin Air de Fiat...
5Rallyman 04/05/2012 | 12:51
#3 Mis coches preferidos no tienen radio [ni falta que les hace].
De vuelta a mi lugar habitual, aprovecho para agradecer el cariño mostrado y la activa participacion en el artículo de ayer.
Disfruté mucho de los comentarios, todos ellos muy acertados. Así da gusto saltar al ruedo de vez en cuando!
3flechant 04/05/2012 | 11:24
Retrosonidos de ahora y siempre. Que un coche carezca de música, se me antoja lamentable. Aún hoy manejo mi Vetustawagen GTI y no me canso de bajar las ventanas y escuchar el ronco bramido de mi leal escudera. Sonido sinfónico de cuatro cilindros en graves... que acertadamente conserva mi hipotálamo en los confines del éxtasis sonoro. mk2 golf gti exhaust sound.
Saludos, salidos.
2Apaniero 04/05/2012 | 11:10
El Flat 12 de Ferrari es un motor español. Al igual que el V8 cosworth F-1, también es un motor español. Ambos "inspirados" en sendos motores de Wifredo Ricart, el Alfa Romeo 512 y el Pegaso Z-102.
Ricart si que era un genio, pero como es español y todo lo español está muy mal visto por la dictadura intelectual socialista pues ni se valora ni se divulga ni se reconoce.
[Con esto no quiero decir que Javier Rubio forme parte del pesebre mediatico socialista].Wifredo Ricart
1Stefano Flavi 04/05/2012 | 09:15
Sin duda el motor más mítico de la historia de la F1.
Ese sonido increible, auténtica música V12 es algo que [un poco continuamos en el artículo de ayer de Rallyman] hoy se ve poco.
Lauda, Scheckter, Villenueve llevaron aquel coche amplio, rojo y blanco, uno de los más bellos de siempre.
En un circuito actual se escucha mucho más el sonido de la aerodinámica [un sonido agudo del viento contra el coche] que la potencia del motor....una pena que en la F1 actual tenemos monoplaza con motor de Renault Megàne :]
Forghieri representa el final de la Ferrari "artesana", luego viene John Barnard, el Grupo FIAT y finalmente el equipo de Ross Brawmn, Jean Todt, Schumi que devuelve todas las victorias a la Scuderia.
Recomiendo a todos visitar la Región de la Emilia Romagna y durante una mañana visitar la Galleria Ferrari en Maranello, vecina a la fábrica Ferrari, allí puede verse todos esos coches de leyenda.
Javier Rubio, nacido en Madrid en 1962, es comentarista de deportes de motor en la cadena televisiva Eurosport desde 1994, y responsable de la sección de deportes de la revista Motor 16. Licenciado en Derecho, durante su trayectoria profesional ha trabajado en Antena 3 Radio, El Mundo, y numerosos medios de prensa escrita y radiofónica. Desde 1986 a 1994 cubrió en directo el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 y el Mundial de Rallies. También fue comentarista para Tele 5 Sport de los mundiales de Fórmula 1 de 2006 y 2007. Ha escrito el libro "Carlos Sainz: pasión por ganar".