21/09/2012
(06:00)
"Adrenalina al límite del límite, tres vueltas para terminar, mezcla de emociones, demasiado para un ser humano. Sigo pidiendo a mi sangre rusa que controle mi sangre brasileña, a punto de explotar. Mantente frío, quedan menos de tres vueltas…".
"No tenía radio, y en la vuelta a boxes gritaba como un loco en el habitáculo, lloraba, una gran cantidad de emociones… ¡Mi primer título mundial!". Nuestro protagonista recordaba el pasado 10 de septiembre, en Twitter, su victoria de Monza, 1972. Cuarenta años antes se había convertido en el campeón del mundo más joven de la historia. Tenía entonces solo veinticinco, una edad inusual para la disciplina. Hasta 2005 –Fernando Alonso- nadie logró batir su récord.
Siempre fue diferente
"Eh, tú, ¡dónde vaaaas 'Fitipaldiii'!" A pesar de ser la Fórmula 1 un deporte minoritario, en España nació el popular arquetipo social que identificaba al 'balilla' del volante y, por extensión, a quien iba por la vida a toda velocidad. Con su talento, carisma, permanente sonrisa, largas patillas y enormes gafas de sol, el piloto brasileño atrapó el imaginario popular. Porque Emerson Fittipaldi siempre fue diferente.
En 1969 llegó a Gran Bretaña un joven totalmente desconocido para el automovilismo europeo. No hablaba casi inglés. Con el dinero de las carreras ganadas en Brasil se compró un Fórmula Ford. Un año después se subía a un Fórmula 1. Ganaba en su cuarta carrera. Tres más tarde, era campeón del mundo. Nunca se había visto nada igual.
Mente fría y corazón caliente
Colin Chapman descubrió un diamante en aquel brasileño. Pero en 1970 se mató el líder del equipo, Jochen Rindt. John Miles, el segundo piloto, dejó Lotus. De repente, el escudero se convertía en caballero. En 1971 plantó cara a Jackie Stewart, aunque un accidente de tráfico le dejó sin opciones. Al año siguiente se proclamó campeón con el famoso 72D en Monza. Su padre, periodista, narraba la carrera para la televisión brasileña.
¿Cómo tal prodigio en un mundo donde mandaba la veteranía y la experiencia? Había corrido cinco años en karts, pero aquel cachorro dosificaba en la pista aquella mezcla de sangre rusa y brasileña con una mente fría y un corazón caliente inusual para la edad. Era un reloj en la pista, analítico, y siempre preocupado por la seguridad. No hacía locuras.
Una decisión romántica y fatal
En 1974 logró su segundo título con McLaren. Semejante precocidad y talento apuntaba hacia los récords de Fangio. Pero en la cresta de la ola tomó repentinamente una de las decisiones más singulares –y erróneas- en la historia de la Fórmula 1. Sin embargo, también fue la más romántica de todas.
¿Se imaginan a Alonso abandonando Ferrari para crear HRT? De repente, 'Emmo' dejó McLaren para formar su propio equipo. Se trataba de un proyecto financiado por la empresa azucarera estatal Copersucar. Había mucho dinero por medio, pero también algo más profundo: la culminación de los sueños de juventud de dos hermanos, Wilson y Emerson.
Tocado y casi hundido
Ambos habían corrido juntos en karts y, todavía adolescentes, crearon un pequeño negocio relacionado con la competición: vendían volantes, piezas de recambio, preparaban y preparaban coches de competición… Siempre juntos. Ahora iban a construir su propio equipo y monoplaza de Fórmula 1. Se presentaba como la escuadra de Brasil pero, sobre todo, era “el equipo de la familia”.
Se antojó un fracaso anunciado y así sucedió. Fittipaldi Automotive desapareció en 1982 tras una desastrosa trayectoria. 'Emmo' se retiró en 1980 de la Fórmula 1. Al final compitió en 144 carreras. Ganó solo catorce, todas hasta 1975. Volvió a Brasil, olvidado por la opinión pública, divorciado, casi arruinado. Fueron años de una dura crisis personal. Declaró que nunca más volvería a competir. Pero él fue quien abrió el camino de la Fórmula 1 a los Piquet, Senna y compañía.
Disfrutar de las carreras como en los setenta
En 1984 fue invitado a una carrera de prototipos en Miami. Sintió que su vida de piloto estaba inacabada. Comenzó a competir en la Indy, la Fórmula 1 americana. Poco a poco floreció el gran piloto que Emerson llevaba dentro. Se adaptó incluso a los peligrosos óvalos. "Construir mis propios coches de carreras fue el mayor error de mi vida. Ahora quiero disfrutar con las carreras de nuevo, tan solo por lo que son". Y vaya si lo hizo.
En 1989 ganó el título de la Indy. También las 500 millas de Indianápolis en dos ocasiones. "Me siento como si hubiera nacido otra vez, no puedo creer en mi suerte. Disfruto cada día de mi vida", reconocía por entonces. En 1993, en el óvalo de Cleveland, el veterano 'Emmo' batió, tras un impresionante duelo, a Nigel Mansell, a quien también había ganado poco antes en la 500 Millas. Cambiaron de posición siete veces en vuelta y media, "no podría haber hecho algo así con ningún otro piloto, nos habríamos estrellado", reconocía el británico. 'Emmo' tenía ya 47 años. "Disfruté en America porque los coches eran más como los de la Fórmula 1 en los setenta".
Una nueva vida
En Estados Unidos exprimió todo aquel tremendo potencial inacabado. Con cincuenta años seguía en activo. Sin embargo, un brutal accidente en el óvalo de Michigan, en 1990, estuvo a punto estuvo de terminar con su vida. No quedó paralítico por milímetros. "Me lo tomé como un aviso del Señor", declaró para justificar su retirada.
Emprendió una nueva vida, a punto de ser truncada por un accidente de avioneta mientras sobrevolaba sus plantaciones de naranjos. Una vez más, siguió adelante. Creó un imperio empresarial en Brasil. El pasado fin de semana daba la salida a la carrera del Mundial de Resistencia en Sao Paulo como organizador de la prueba. Su tercera esposa, con la mitad de su edad, le abrazaba emocionada. Y como siempre, 'Emmo' lucía su eterna sonrisa.
"Eh tú, ¡dónde vas… Fittipaldi!" Encarnar el arquetipo de la velocidad… Qué mayor honor para un piloto ¿no creen?
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
17mayhem 27/09/2012 | 15:56
#16 Hombre, Carlos Pace fué un gran piloto, y su prematura muerte en un accidente de aviación privó al pais sudamericano de otro posible campeón, así y todo, Pace murió el año 1977, después de haber logrado la pole en Sudáfrica y la victoria -despues del abandono de otro que no tuvo excesiva fortuna, Jarier- en el mismo circuito que años más tarde se bautizaría con su nombre -que tampoco entiendo como todavía no han añadido el nombre de otro ilustre tricampeón de la misma ciudad que falleció en un accidente automovilístico-, por lo cual, de haber obtenido Pace un título -o varios- no habría sido el primero para Brasil.
No obstante, tanto Fittipaldi como Pace consiguieron que la cantera brasileira fuera tenida en cuenta en la élite del automovilimismo, ya que pilotos anteriores como Chico Landi -4º en Argentina 56-, Gino Bianco -nacido en Italia, aunque nacionalizado brasileño- o Fritz DÓrey no obtuvieron resultados relevantes.
14Baigorri 21/09/2012 | 22:33
#11 Allí estabamos sentados compuestos con unas gorritas de lubricantes CS, que nos habían regalado al entrar y que nos cubrían nuestras testas infantiles. Mi abuelo que no se veía con la gorrita prefirió taparse con un mágnifico gorrito hecho con papel de estraza, como otros tantos y en contraste del pañuelo con cuatro puntas.A las carreras entonces iba un público muy variado, desde el mecánico del taller de la calle Marqués de Mondejar, que con gran afición vivía las carreras, al Duque de Alburquerque, vecino del Race a quién además de los caballos le gustaban los coches. Amén de los adinerados, jet set, y nuevos ricos de entonces, con chalet en alguna de las cercanas urbanizaciones.
Recuerdo el inicio de la carrera con un ruido ensordecedor a las doce del mediodia, y su finalización más de tres horas y media después con la gente corriendo cruzando Ascari.
Cansado, y con las emociones de la experiencia vivida, recuerdo ese Lotus negro y oro, con motor Ford, y su especial patrocinio John Player Special, que nadie sabia que era.
Recuerdo a un Emmerson Fitilpadi ganador, a quien acompañaban con un cajón lleno de leyenda con los dos Ferraris de Jacky Ickx y Clay Regazzoni. Increible
13Baigorri 21/09/2012 | 22:14
Como siempre impecable Sr.Rubio.
No sabía yo que usted en el fondo es un romántico.
Buscando en los recuerdos de mi niñez, todavía retengo como si fuera ayer ese Gran Premio de España de 1972 en el circuito del Jarama. Curiosamente disputado un lunes por festividad del 1º de mayo y feriado.
Un cliente de mi abuelo, que trabajaba con el RACE le había regalado cuatro entradas. Este no se lo pensó y nos llevo a un día de carreras. Algo totalmente nuevo para mi siendo un tierno infante.
Llegamos muy temprano, a las 10:00, para "coger sitio" muy al estilo del landismo, a la brava, a la española. Nos situamos, después de mil peripecias para poder llegar, en la pelouse junto a la rampa de Pegaso, donde un arco con el caballo alado se me hizo leyenda de muchos sueños infantiles. Recuerdo que la gente portaba enormes neveras de plástico que chorreaban agua con litronas de cerveza y refrescos. Bolsas con bocadillos y fruta. Los anuncios por megafonía, Las enormes vayas publicitarias, sobre todo una que habia de las baterías Tudor, y otro cartel enorme que decía Pepsi-Cola.
Mi abuelo que era un tipo campechano al que no le inoportunaban las incomodidades nos dió buen acomodo. Continua...
11limerick 21/09/2012 | 18:59
#6 Parece ser que se junta el pan con las ganas de comer; la profesionalidad del periodista con la calidad y buen talante de los foreros. Si leemos el resto de foros vemos que conseguir esto no es nada fácil.
Yo pienso que el estilo de este foro ha nacido del germen que están dejando una serie de foreros con un gran conocimiento de la F.1 y con unas formas y estilos de comunicación que resultan positivos. A su lado creo que se abstienen los que no
saben sino criticar, a veces sin fundamento.
10mayhem 21/09/2012 | 16:55
Como ya han anotado los excelentes foreros de esta página -que lo son, la gran mayoría- Fittipaldi podría haber ganado otro título más de haber seguido en McLaren,coincido completamente, ya que de no haberse largado Emmo, seguramente McLaren no habría fichado a James Hunt, por lo que el brasileño podría haber ganado su tercer mundial en 1976.
Así y todo, aunque tiene que ser satisfactorio ganar títulos mundiales, tiene que ser la leche llegar segundo a meta en un coche de tu propia escudería, enfrente de tu público! Como hizo en el GP de Brasil de 1978.
9mayhem 21/09/2012 | 16:47
Siempre que he tenido ocasión he agradecido a los que escriben estos maravillosos artículos -como el presente-, ya que me hacen recordar a grandes pilotos cuyas trayectorias seguí, y sus heróicas gestas, a veces injustamente olvidadas. Pero cuando se habla de figuras del automovilismo a los cuales no pude seguir por edad -aunque a Fittipaldi por poco- a veces siento que puedo presenciar las carreras y las hazañas que protagonizaron, por lo cual son más agradecidas, por mi parte.
Las cifras que "Emmo" dejo para las frías estadísticas pueden parecernos nímias, al igual que su precocidad, eclipsada por Alonso, Hamilton y Vettel. Considero por eso inestimables artículos de este tipo,que ayudan a valorar más justamente cada vuelta que dieron esos locos con sus cacharros en una época en la cual literalmente se jugaban la vida.
8forero 21/09/2012 | 13:45
Es un auténtico placer leer no solo los fantásticos artículos del Sr. Rubio, sino tambien el resto de aportaciones de los participantes del foro, sobre todo en estos momentos en los que todo el mundo se dedica a insultarse por internet, este foro es un oasis de paz, tranquilidad, inteligencia y cultura.
muchas gracias
Javier Rubio, nacido en Madrid en 1962, es comentarista de deportes de motor en la cadena televisiva Eurosport desde 1994, y responsable de la sección de deportes de la revista Motor 16. Licenciado en Derecho, durante su trayectoria profesional ha trabajado en Antena 3 Radio, El Mundo, y numerosos medios de prensa escrita y radiofónica. Desde 1986 a 1994 cubrió en directo el Campeonato del Mundo de Fórmula 1 y el Mundial de Rallies. También fue comentarista para Tele 5 Sport de los mundiales de Fórmula 1 de 2006 y 2007. Ha escrito el libro "Carlos Sainz: pasión por ganar".