17/08/2012
(06:00)
El presidente del Athletic encendió el fuego y poco le importó. El presidente del Athletic asumió públicamente que destrozaba el proyecto y el recuerdo. El presidente del Athletic pisoteó, contra su criterio, la filosofía histórica y derrumbó su mejor presente, cuando advirtió que Llorente ponía punto y final a la relación con el escudo. No se reprochó, tampoco, su incapacidad para desarrollar la ampliación del contrato del ariete y cumplir con el primer mandamiento electoral: 'de aquí nadie se mueve', advirtió con dosis de arrogancia mientras se aseguraba a Bielsa como baza principal. Con todo, el amigo Urrutia, futbolista profesional y aparente ejecutivo, comienza a afrontar una decadencia tras ser incapaz de convencer económica y, lo peor, deportivamente al jugador.
Amorrortu es el director deportivo del Athletic que caminó en la lista electoral triunfadora. Es el mismo que hace demasiados años rescató del Rincón del Soto a un crío de once años que apuntaba condiciones por encima de la edad. Cuando el bueno de José Mari aventuró una experiencia profesional en Madrid, trató de firmarlo para el Atleti cuando la afición que lo quiso clonar, y que hoy parte lo descuida, dudó del rendimiento. Amorrortu se aproximó a Gil Marín tratando de cambiar a Llorente por Torres cuando Benítez se cruzó en el destino del madrileño para el tránsito al Merseyside. El fenómeno de García Pitarch, hoy alto dirigente del Hércules, tiró por tierra las pocas opciones que manejaba el jefe del fútbol base. La credibilidad de uno y de otro no obtuvo la misma secuencia. Cuando uno quiso asegurar con el nombre, el otro tiró de talonario y firmó a Forlán. Uno firmaba casi gratis y el otro se fue a más de veinte millones de euros. Uno te daba crédito y el otro era una apuesta que años después se ha demostrado ganadora. En el tiempo, los dos vencieron.
Después de la propuesta que trataba de condenar a Llorente, en las diferentes reuniones que ha mantenido con los máximos dirigentes bilbaínos, las posiciones se han enrocado en demasiadas diferencias deportivas frente a las monetarias que la opinión pública ha destacado como determinantes frente al precipicio del poder. Se han sucedido argumentos suficientes como para hundir las necesidades del club. El hermano del jugador, valedor del asunto, ha medido mal los tiempos, no ha acertado en el discurso y ha desnudado al futbolista provocando un último año con sobresalto. Ninguna entidad ha sido capaz de afrontar los 36 millones de euros que suponían la salida de quien pretendía el rédito. Con todo, el club ha sido incapaz de negociar el futuro del campeón del mundo. Dicen que llega la Juventus, más tarde se presentará el Tottenham cuando se confirme la venta de Modric. Los italianos presionan a quien declina sentarse a negociar. Es posible que los veinte millones que presentan sean indeterminados. Los ingleses admiten que es el mejor relevo para Adebayor, al menos era la sugerencia de Redknapp, que se enfrenta al deseo de Vilas-Boas. Sin destino y rivalizando con el pertinente esfuerzo de Bielsa, la última pieza que distingue al futbolista la descubrió el presidente en su arrebato comunicativo.
Más tarde, le ha estallado lo de Javi Martínez. Pero Llorente contaba, silbidos al margen, con la percepción del cambio. Ni el 'cariño' del entrenador marcaba los tiempos. No era capaz de distinguir el esfuerzo supremo. En la Eurocopa rompió el ciclo. Vicente aplaudió su trayectoria, pero admitió su escaso recorrido. No llegaba. El físico lo destruyó. Bielsa lo exprimió frente al resto que tiró de compromiso. Mientras tanto, los veinte millones que preparan los italianos son insuficientes. La filosofía explica que no se vende. Cualquier mirada al pasado lo desnuda: Alexanko, Goikoetxea, Zubizarreta, Alkorta, Karanka… tan bilbaínos como la bandera de la patria que desmerece el esfuerzo. El desprecio al dinero no divide a nadie, más allá del ardor guerrero.
Javi Martínez es decir, que pase el siguiente. El navarro sostiene el esfuerzo de todos. El Bayern amenaza y amenaza. Que disfrute, pero aún no se ha acercado a los 40 millones de euros que sostiene la credibilidad de la transferencia. No pasa nada si se consumen los mensajes que escupen si el chico perdona dinero o si se jalea la renuncia al Athletic. Entre otros, Martínez y Llorente han hecho grande al club. Compararlos con quienes optaron por no salir es tan injusto como si un escribano recibe una oferta y se limita a renunciar por los parámetros del territorio. Claro que el Athletic es grande. Claro que el Athletic merece respeto. Claro que el Athletic es fuerte. Pero quizá el Athletic, tras tocar cielo, debe asumir que vive un escalón ajeno a la gloria. Por eso, todos arrullan en rojiblanco. No queda otra. El presidente no ha sido capaz de impedir que se abriera el melón. Entonces, hoy toca ahogo.
EL REDACTOR RECOMIENDA
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
12
COMENTARIOS
10tolilo 17/08/2012 | 20:55
Segùn mi opinión,la persona que ha escrito este artículo, para explicar un tema tan sencillo en el fondo lo realiza de una forma confusa , con frases cortas e interrelacionadas no necesariamente en el mismo orden de aparicion.Con demasiadas palabras rebuscadas.En definitiva creo que sabrá lo que quiere decir, pero a mi me cuesta trabajo éntenderlo,puesto que tengo que leerlo varias veces para intentar comprenderlo.Es evidente que mi capacidad intelectual, corta, no esta preparada para leer este tipo de artículos.
8elgrandictador 17/08/2012 | 15:01
#5 Disculpe, un apunte, a pesar de estar de acuerdo con vd. en lo del agradecimiento al club. Un jugador que llega a un club medianamente "importante", lo primero que se encuentra al firmar su contrato es, la cláusula de rescisión. Ese es el agradecimiento que le exige el club al jugador. Aunque, a veces, esa cláusula acabe convirtiéndose en una losa para ambos. Esto, es el siglo XXI..., si no, que se lo digan a los parados de los 400 euros [Esto último sin ánimo de ofender a aquellos que, realmente, lo necesitan].
7Lorentzo 17/08/2012 | 13:13
#2
Creo que confunde el racismo con la xenofobia. En cualquier caso, ese equipo de Munich puede hacer lo que le plazca y mientras la motivación para tal decisión no esté relacionada con el desprecio al extranjero [xenofobia] o la supremacía racial [racismo], su decisión es totalmente legítima. Puede que quieran crear un equipo de referencia para todos los alemanes que juegue y se enfrente contra otros equipos, también alemanes, que sí disponen de jugadores extranjeros y que en muchos casos están considerados como los mejores del mundo… ¿Qué tiene eso de malo?
6Eldarion 17/08/2012 | 13:08
#4 No se esfuerce amigo Lorentzo, la propanda nazi funciona así, la verdad es lo de menos. Podemos tener chinos, negros, indios sioux si hace falta y nos seguirán tildando de racistas y xenófobos.
Sacado de la web del club:
"Nuestra filosofía deportiva se rige por el principio que determina que pueden jugar en sus filas los jugadores que se han hecho en la propia cantera y los FORMADOS en clubes de Euskal Herria, que engloba a las siguientes demarcaciones territoriales: Bizkaia, Gipuzkoa, Araba, Nafarroa, Lapurdi, Zuberoa y Nafarroa Behera, así como, por supuesto, los jugadores y jugadoras que hayan nacido en alguna de ellas"
5Lorentzo 17/08/2012 | 12:58
#3
No sé lo que es el “rencor nacional”. Lo que si conozco es la nobleza, el ser agradecido y hacer las cosas bien, algo que parece ha dejado de existir en el siglo XXI… el siglo en el que vivimos, peligrosamente. Estoy de acuerdo en que esos chicos pueden necesitar ver, probar y triunfar en otros ambientes; y no seré yo quien lo niegue ya que yo mismo soy un buen ejemplo de ello. Pero muchos consideramos que las cosas se pueden hacer de otra forma y eso es precisamente lo que ha puesto a la afición en su contra. ¿Dos años mareando la perdiz para decir que no se va por dinero? No se entiende. De ahí que estemos todos pendientes de que se pronuncie y explique, si lo considera oportuno, la decisión de dejar el Club.
4Lorentzo 17/08/2012 | 12:43
#2
Leo en muchos comentarios el tema del racismo. Esa es otra soberana chorrada.
El Athletic Club con su política de fichajes no es racista ya que su actual plantilla de jugadores así lo demuestra.
El racismo y la xenofobia, son descalificaciones que hacen los envidiosos, los hinchas de equipos sin carácter, sin raíces y poblados de futbolistas que van y vienen sin aportar ilusión ni ganas de defender unos colores que para los aficionados en general, más que unos colores, son un sentimiento.
Existen unos pocos equipos que son realmente globales y el Athletic decidió hace muchos años ser el único equipo local, que afortunadamente tiene hinchas en todos los rincones del mundo.
3elgrandictador 17/08/2012 | 12:12
#1 Comentario hecho desde el rencor nacional..., ¿caballero?. Permítame recordarle, que vivimos en el siglo XXI y, hoy, el que no corre, vuela. Estos chicos necesitan ver, probar y triunfar en otros ambientes. Es decir, aire fresco, caballero. Y, me parece intachable el comportamiento de Fernando, al igual que el de Javi M., es su futuro el que está en juego. Futuro corto e incierto en el atleti.