La desposesión de Lance Armstrong de los siete Tour de Francia que ganó, decisión de la UCI que no ha atendido al periodo de prescripción por el cual sólo le deberían haber quitado dos Tour, abre la posibilidad de que se siga investigando atrás en el tiempo.
En el torrente de declaraciones de ciclistas y exciclistas opinando sobre el caso Armstrong se nota la diferencia entre el que ha realizado prácticas de dopaje y el que no lo ha hecho. Y han sobrado las palabras de dos campeones españoles como Alberto Contador y el mito Miguel Indurain. Al escucharles no se puede evitar pensar que su defensa pueda llegar porque saben que en el pelotón de los últimos lustros la inmensa mayoría se ha dopado en las últimas décadas.
Resulta que muchos de los ciclistas que participaron en esas prácticas organizadas de dopaje por la que le han quitado sus Tour a Armstrong (quedándose sin ganadores esas siete rondas francesas) han reconocido que se doparon. Y resulta curioso que ningún español haya reconocido que se ha dopado.
En España siempre se ha tenido manga ancha con el doping. Pero no sólo por parte de las autoridades, a los aficionados nos cuesta reconocer que los nuestros se hayan podido dopar y les defendemos con uñas y dientes con el único argumento de que son españoles. No nos paramos ni a analizar que si Armstrong vino a entrenarse a Girona fue porque tenía más facilidad para realizar su sofisticado tratamiento con sustancias dopantes sin ser pillado ni si quiera investigado.
Por eso suenan mal las palabras de Indurain la semana pasada cuando dijo en Radio Marca: "No creo que Armstrong sea culpable, hasta ahora creo en su inocencia, siempre ha cumplido con todas las normas". Indurain se mostró "un poco extrañado" y comentó que es "un poco raro" que la sanción haya tenido su base "solo en testimonios. Las normas eran de una forma y ahora parece que han cambiado. Armstrong cumplió todas las normas que había en su momento y no tuvo ningún problema. Todos los juicios que ha tenido los ha ganado. En lo deportivo se han agarrado en los testimonios de compañeros para quitarle los Tours. Siempre ha sido un luchador y me extraña que no siga luchando y más cuando se saltan normativas. Hay una normativa que dice que sólo se puede apelar ocho años, y casi le quitan las carreras de juveniles. Yo creo que volverá y apelará e intentará demostrar que trabajó bien durante unos años”.
Las palabras de Indurain se pueden interpretar como las de un compañero defendiendo a un colega de profesión. Pero también se puede entender como una defensa propia porque en ningún momento dice que no cree que Armstrong se haya dopado, sólo asegura que cumplió las normas que había en su momento. Y, a mi juicio, Indurain habría estado más guapo callado sin opinar en este caso porque sus manifestaciones sirven para abrir sospechas sobre él, por más que los españoles nos negaremos sistemáticamente a que se investigue y exista la mínima duda sobre el mito navarro.
Lo lógico es que la sanción de Armstrong limite la investigación. Y no parece que el norteamericano vaya a intentar defenderse. Da la impresión de que se niega a declarar porque en Estados Unidos puede ir a la cárcel por perjurio como le sucedió a la atleta Marion Jones en su caso de dopaje.
La memoria histórica del doping, por tanto, no se extenderá al siglo XX y se quedará en Armstrong. Y eso será bueno para no investigar el altísimo hematocrito de nuestros ídolos de infancia y juventud en la época en la que aún no se detectaba la EPO. Además, parece que nuestros campeones no tienen tantos enemigos como tiene Armstrong, quien ha sido denunciado por todo su entorno. Y esos testimonios han valido para que le quiten sus Tour.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
55sin extremos 29/10/2012 | 20:40
Bastante "mala leche" tiene este idiota de Matallana.
54catia 29/10/2012 | 19:55
Me parece vergonzoso este artículo.Creo que podría demandarse a este "escribidor"malintencionado.Ni siquiera escribe el " supuestamente" como sería de rigor.Pues estoy con Indurain.Si Amstrogn se dopó, muy mal por la organización que no lo detectó en su momento, después de hacerle pasar por toda una serie de controles.Si es una organización tan desorganizada, debería desaparecer. ¿A los 14 años vienen a juzgar y condenar?. En cuanto a Induraín, me parece vergonzoso, que el articulista sea tan mezquino, tan insidioso. Y señor mío, si hay alguien que no defiende lo suyo, somos los españoles.Verguenza de artículo
53zascandil 29/10/2012 | 18:22
#48 Fignon reconoció hace unos años -antes de morir- que el dopaje era "parte del juego" y que todos se dopaban. Fignon corrió con Hinault -era su gregario- y tras una lesión disputó varios Tours míticos a Lemond, Roche y "nuestro" Perico [siempre me ha extrañado la contundencia e indignación de Greg Lemond cuando ha atacado el dopaje que hubo después. Supongo que fue un tema de "grados" de dopaje]. Indurain sucede a estos ciclistas.
¿Indurain se dopó? Pudo haber un antes y un después en el doping, en el grado de dopaje... y pudo ser el Tour del 96. Fue muy extraño porque da la impresión de que se dio "rienda suelta".
En ese Tour arrasaron ciclistas que habían corrido con Indurain los años anteriores, empezando por Rijs, que era un año mayor que Indurain, y que no estaban a su nivel. Básicamente, en ese Tour se salieron Telekom, Festina y gente como Leblanc [que también admitió haberse dopado]. Y no hicieron nada NINGUNO de los que habían optado al Tour en ediciones anteriores [Jalabert, Zulle, Rominger, Olano y el propio Indurain]. Eso no era normal.
El primero de ese Tour que no tuvo problemas de dopaje fue Luttenberger [5º]. Pero no volvió a rendir nunca como en 1996.
51Luismu 29/10/2012 | 17:45
Leo payasadas y estupideces en este medio, pero esta es de las mejores. Si el articulista "Matador" [podría poner "Embarrador"] quiere acusar a Indurain que lo haga directamente, pero no deslice insidias y sospechas carentes de fundamento. Es vergonzoso en alguien que se dice periodista y es pero en un medio que aspira a ser un referente.
No se sí Indurain está más guapo callado, pero Ud no callado lo parecería.
49chocuco 29/10/2012 | 17:22
Señor Matallana, "Matador". Qué fácil resulta llenar de mierda el nombre de una persona honrada cuando se tiene una tribuna más o menos conocida y una mente calenturienta y sin escrúpulos como la suya, ¿verdad?. Hace usted "honor" a su apodo. Pero si yo fuese Miguel Indurain, usted estaba ya en el juzgado de guardia con una querella criminal por insinuaciones malintencionadas, sin pruebas, ni puñetera falta que le hacen, no?. Así escriben ustedes la historia, pequeños de cerebro y mezquinos de corazón. Puaffff.
48neko 29/10/2012 | 17:20
Indurain gano 5 tours con una regularidad como un reloj, y lo mas curioso es que gano 5 veces a ciclistas que hoy se sabe que se dopaban. Al menos que se sepa que se doparan estaban Chiapuchi, reconocido consumidor de EPO en una declaracion y su medico acusado, Rominger, Ugrumov, mas que asegurado consumidor de EPO con el Dr Ferrari, Ugrumov tenia hematocritos de 60 tambien dicen, Pantani que tanto doping le mato, Zulle y Riis mas que reconocidos o testados positivos de doping, Ulrich un drogata en la vici, Virenque verbal reconocedor de que se dopaba.
Pues valla con Indurain, un superman que no solo gana 5 tours como un chulo, sino que ademas gana hasta a los dopados, a aquellos de hematocrito 60 con EPO y venga de estimulantes, a los que subian la montana como una moto. O por el contrario tambien se dopaba algo para estar mantenerse en lo alto tanto tiempo???? Recordemos que, como dicen el articulo, aqui en Espana no se controla nada.
Javier Gómez Matallanas es en la actualidad adjunto a la dirección del diario As. Antes fue Redactor Jefe de deportes en la Cadena Cope, despúes de haber desarrollado el inicio de su carrera en Marca (1996-2005). En los últimos años, compaginó las colaboraciones en Marca, Sport y Radio Marca con su columna de opinión en 'El Confidencial'. Desde 2002, es corresponsal de Titan Sport, el primer diario deportivo chino. Edita, además, el blog MaTA-dor, una de las más importantes bitácoras de deportes de España. Es autor, junto a José Miguélez, del libro 'Sentimiento Atlético'.