27/09/2012
(06:00)
El hecho de que España sea la primera potencia mundial del fútbol no la sustrae de ciertos hábitos surrealistas, que denota el grado de altivez desquiciante de los dirigentes de los principales equipos de la piel hispánica. Estos se han inventado una de las mentiras más absurdas de los últimos tiempos: el contrato vitalicio. Sandro Rosell, presidente del Barça, se ha agarrado a la cintura de Xavi Hernández, uno de los faraones de la afición, y ha anunciado que quiere atar al talentoso jugador “de por vida”. Y por los siglos de los siglos.
Se supone que el próximo en “caer” será el racial Carles Puyol, esencia del barcelonismo de toda la vida, al que quiere endiñarle esa pócima estúpida vitalicia.
En el Real Madrid hubo un presidente pintoresco, aficionado a salir en las fotos y maestro inigualable de los brindis al sol: Ramón Calderón. Tres de esos contratos bravucones hizo: A Raúl González, a Guti y a Iker Casillas. Tres iconos del Real Madrid, que se hicieron la foto con el personaje, que proclamó a los cuatro vientos que el trío terminaría su vida futbolística luciendo la zamarra blanca. Al primer chaparrón se marcharon Guti y Raúl, y todavía no han vuelto, y nadie les espera.
Iker Casillas, cuyo amor/odio con José Mourinho es público y notorio (tan enquistado o más que el que se profesan el portugués con Sergio Ramos), no tiene muy claro que su futuro encuentre un hueco bajo los techados del club de Concha Espina. Al menos mientras Mou siga manejando los hilos deportivos del equipo. Casillas y Sergio Ramos se encuentran en el centro de la diana. Dos intocables frente al “Special one” y Florentino Pérez, que anda enfrascado en los menesteres de alargar su vida presidencial unos cuantos años más, sonriendo a la grada y sin encarar del todo la papeleta: o unos o el otro. Como para pensar en contratos para toda la vida.
Xavi Hernández sonríe y responde a los halagos de eternidad que le ofrecen con un silencio inteligente. El genio del pase corto y el que mejor maneja los tiempos del mundo, se encuentra como pez en el agua pululando por los recovecos del Camp Nou, su casa de hace más de tres lustros, pero sabe mejor que nadie que el jabón o el azúcar se van en cuanto el balón deje de entrar y los años se agarren a sus piernas como garrapatas de acero. Por eso disfruta el momento, sonríe y calla. Aplaude cuando Messi o Iniesta alzan un trofeo individual y mira con ojos de monje bueno al presidente: Vamos, anda. Vayamos a otra cosa, parece decirle sin despegar la boca. A Xavi Hernández que no le vengan con éstas.
LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
3neonato neocon 27/09/2012 | 20:52
Cuantas gilipolleces se llegan a soltar en estos foros.
En primer lugar, no se pueden suscribir contratos superiores a 5 años. Cuando de habla de contratos vitalicios, se refiere que a un jugador que le faltan 4 ó 5 años para terminar su carrera, se le firma un contrato de 5 años y entonces de habla de contrato vitalicio ya que después cuelga la botas. No es una definición rigurosa, pero ¿cuan de riguroso es todo lo que rodea al fútbol?
Estoy triste, ya no estoy triste. No tengo equipo, tengo el mejor equipo. Me voy, no me voy. Han de bajar dos equipos, pues se alarga el número para que no bajen. Castigamos a Mou por agresión, perdonamos a Mou por que es el día de la patrona.
2Jabato 27/09/2012 | 09:41
La verdad es que ya era hora de que alguien denunciase la maniobra populista de los contratos "de por vida" que hacen algunos presidentes. Se supone que es una medida para ganar puntos con la afición, atando a jugadores "de la casa" y dándoles un premio por su carrera.
Pero estos jugadores "de la casa" en cuanto ven que ya no juegan, se marchan a otro equipo y se olvidan del club de sus amores [como no podía ser menos, y haríamos igual todos nosotros]. Y ya el colmo del pitorreo es cuando el presidente de turno, le "regala" el sueldo como si siguiesen jugando en el equipo. Casos flagrantes fueron los de Raúl y Míchel Salgado que estuvieron cobrando durante años dos sueldos: de su nuevo equipo [Schalke y Blackburn Rovers]y del Real Madrid. Menudo amor a los colores!! Y menudo papelón del Real Madrid! Y todo esto apoyado por la prensa afín...
Cada vez tengo más claro que el futbolista es un profesional más y que hay que pagarle por rendimiento [con variable en las dos direcciones]. Y dejarnos de sentimentalismos mal entendidos del siglo pasado
1kiske 27/09/2012 | 08:53
Pues si, pero qué se puede esperar de personajes así, que son populismo puro.
En cuanto al SEÑOR XAVI HERNÁNDEZ, que este hombre no tenga un Balón de Oro en su salón, y lo tenga un tal Fabio Cannavaro deja claro la credibildiad que tienen esos trofeos individuales en un deporte colectivo.
Casi 30 años de periodista (El Correo de Andalucía, Marca, AS y Canal Sur TV) me han dado para mucho. Para saber que mi pasado fue largo, mi presente intenso y mi futuro corto. Me gusta escribir y contar historias. Y más cosas: la risa del niño, el saludo del abuelo, los colores del mar y mi familia. Me gusta poco el azar pero apuesto por los valientes. Ustedes mismos.