Viernes, 17 de mayo de 2013

Agustín Marco

A CORAZÓN ABIERTO

El Napoleón de las finanzas en el arruinado reino de los ‘florentinos’

21/07/2012
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El tiempo y la lógica suelen poner a cada uno en su sitio. Son implacables y magnánimos. Tratan a todos por igual, hasta el punto de que no distinguen entre un ciudadano cualquiera y un ser superior. Premian a los que les respetan y castigan sin piedad a los que osan retarles con atajos y funambulismos.

 

Viene al cuento la parrafada porque en los últimos siete días se ha certificado la derrota de Florentino Pérez, una crónica que por estos pastos tanto habíamos aventurado y que al titular le había granjeado calificativos muy poco cariñosos. Con la confusa venta del 8,26% de Iberdrola, el presidente de ACS claudica en su eterna pugna por convertirse en el dueño de la mayor eléctrica de España, una guerra que empezó en septiembre de 2006 y de la que ahora se retira con más pena que gloria.

 

El puente de plata para el repliegue a los cuarteles se lo ha tendido un desconocido para el gran público banquero madrileño. De 47 años de edad recién cumplidos, Donato González se ha convertido en el último año y medio en el salvador de la mayoría de las grandes constructoras en apuros. De estatura media, este Napoleón de las finanzas es un tipo hecho a sí mismo, Empezó de analista, para tomar después la responsabilidad del negocio de equities –mercados de capitales- y más tarde la dirección del área de banca de inversiones. Siempre en la misma entidad, Société Générale, que hace dos años y medio le designó el primer presidente no francés de una filial en el extranjero del grupo galo. Donato González, de 47 años, es el único banquero que fía dinero a las empresas españolas en grave riesgo de impago

 

El premio le llegó porque, en plena borrachera del crédito, el susodicho se negó a tomarse las copas del boom inmobiliario. No financió a ninguno de los ilusionistas que venían del pueblo a conquistar Madrid y Barcelona, como los Bañuelos, Portillo y compañía. No entró apenas en ninguno de esos grandes préstamos sindicados sin apenas margen de ganancia para los bancos y riesgo infinito. Tan solo picó en el anzuelo de varias empresas retail, como Cortefiel y Dínosol, Por eso, mientras el resto de sus competidores las pasaban canutas y se quedaban con participaciones en Metrovacesa, Colonial, FCC y Sacyr, Société Générale estaba con las pistolas cargadas, solo preocupado por las cagadas de un operador de nombre Kerviel.

 

Como a la mayoría de los de su clan, a Donato González le gusta disfrutar de los típicos placeres de los ejecutivos de la City madrileña. Ya saben, fútbol de moqueta y caza, obviamente mayor. De buen gusto al vestir, con media melena, flequillo volátil, dicen los que le conocen que no duda en saltar el charco para irse a pegar tiros a Argentina. Y si es posible acompañado con personas con las que puede hacer negocios para su banco, como los Albertos y cía, la mayoría dueños de conglomerados como ACS, Sacyr, OHL y FCC.

 

En ese coto es donde el banquero ha encontrado las mejores piezas. Hiperactivo como pocos, ha aprovechado la debilidad de la banca nacional y extranjera para convertirse en el salvador de muchos duques del arruinado  Reino de España. Allí donde los Citi, Morgan Stanley y UBS no quieren prestar un pavo, aparece Société Générale. Cuando BBVA, Caixabank y Bankia han decidido que no fían más a los florentinos, pone el talonario Donato González, que convence a sus jefes de la matriz en Francia para confiar en las compañías del Ibex. No hay que olvidar que el crédito que ahora ha condenado a ACS fue renovado por los bancos españoles a finales del pasado año por tres ejercicios más. A Florentino Pérez, como a cualquier albañil, le han matado los mismos bancos, BBVA, Caixabank y Bankia, que en su día le financiaron su fiesta

 

¿Es más listo e inteligente que nadie o más audaz y arrojado? ¿Su atrevimiento le dará buenos réditos o asume un riesgo desmedido?  El tiempo y la lógica, otra vez, lo dirán. De momento, las Abertis, Repsol, OHL, ACS, FCC y Gas Natural, entre otras, no han tenido más remedio que acudir a él, con operaciones de orfebrería financiera, donde el fallo de cualquier pieza –contratos de derivados para dar y tomar- puede llevarse por delante al más pintado. Es lo que ha hecho con Florentino Pérez, en una transacción tan enrevesada que la CNMV les ha dado un tirón de orejas a las dos partes. Ahora le toca pronunciarse al auditor, Deloitte, repleto de los arturitos (Arthur Andersen) que facilitaron la quiebra de Enron, un conglomerado que también recurría a ingeniería contable antes de quebrar.

 

Para hacerlo fácil, la conclusión es que el icono del malabarismo empresarial español ha claudicado. Apenas le queda un 1% de Iberdrola en propiedad cuando hace tres meses tenía casi el 20%. En realidad, ese paquete era de los bancos, que como a cualquier españolito le han reclamado que pague. Un cambio de posición que, vaya casualidad, coincide con el relevo del presidente de Bankia y de los dos responsables de banca corporativa de BBVA y de Santander. Ya no hay dinero  ni para fichajes del Real Madrid. A buen entendedor...

 

Porque a Florentino le ha pasado como al albañil que despachaba pisos a destajo, al tapicero que diseñaba sofás de alto estánding, al fontanero que ponía jacuzzis a mileuristas, como a esos listos que compraban viviendas y las vendía por el doble antes de escriturarlas con créditos que nunca podrían devolver. Le salió muy bien el pelotazo de Unión Fenosa y otros parecidos, como el de Continental Auto y Abertis. Pero los 8.000 millones invertidos con deuda para hacerse con Iberdrola han sido un trago indigestible. Y eso que contó para la aventura con el favor de los Blesa, Rato, Fainé y Francisco González, amén de los políticos de derechas, de izquierdas y del nacionalismo más ramplón que le cambiaban la ley a su antojo.

 

Su caída a los infiernos, como antes la de Sacyr y próximamente la de otros nombres de postín, es la defunción de una forma de hacer negocios, de construir una España con cimientos de barro.

 

Sean felices. Mientras gire la tierra y un pez nade en el mar, que diría Sabina, hay esperanza.

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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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3Iconoclasta 22/07/2012 | 10:04



Menuda sarta de naderias y memeces juntas ....


..

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2Six900 21/07/2012 | 19:51

#1
Sobre los 350000 millones de leuritos, de los cuales estan provisionados unos 90000 [pero no esta claro de que manera], tambien se sabe que hasta 100000 millones los pondra Europa, a nuestro cargo. Si no me falla la calculadora falta por encontrar unos 150000... ¿sera por eso que la prima de riesgo se parte de la risa cuando escucha algo del gobierno español?

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1Jorgek 21/07/2012 | 07:35

¿Y al guien sabe cuánto dinero han invertido y perdido en las constructoras los bancos nacionales?

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Con más de quince años de experiencia profesional, Agustín Marco recoge en A corazón Abierto las múltiples lecciones aprendidas en el proceloso mundo de la búsqueda de la información diferencial y el análisis crítico de la realidad financiera y empresarial española. Un espacio para la reflexión independiente, valiente y provocadora que acudirá a su cita con los lectores todos los sábados.

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