Consecuencias de la victoria de Trump

La historia nos enseña que cuando llega al gobierno el populismo tiene que hacer frente a la complejidad de dichos problemas; las soluciones mágicas dejan de funcionar

Foto: Un ciudadano protesta por el resultado de las elecciones en los Estados Unidos frente a la torre Trump en Chicago. (Reuters)
Un ciudadano protesta por el resultado de las elecciones en los Estados Unidos frente a la torre Trump en Chicago. (Reuters)

La reciente victoria de Donald Trump a la presidencia de los EEUU no ha dejado a nadie indiferente. ¿Qué América recibe Trump?

Primero

EEUU recuperó hace tiempo el nivel de producción anterior a la recesión (en términos per capita es hoy un 4% superior). Sin embargo, como es normal en periodos tras una crisis, la desigualdad ha subido, algo que ha tenido su importancia electoral. Esta tendencia parece haber tocado techo en 2015, y la renta de las familias comienza a subir con fuerza (5%, la mayor subida desde 1967). La economía americana, tras un débil crecimiento en el primer trimestre, remonta el vuelo el segundo, y mantendrá un crecimiento cercano al 2% en 2017.

Segundo

Poco a poco EEUU ha reducido el déficit público (no así la deuda, que sigue siendo elevada). Trump y Clinton coincidían en algo: el gastar más dinero público en infraestructuras. Clinton cifró el estímulo en un 1% de PIB, y Trump le replicó que cuadriplicaría esa cifra. De una forma u otra veremos más estímulos fiscales, ya que la mayoría del Congreso aprobará dichas medidas (posiblemente en un tamaño más cercano a las cifras de Clinton), lo que supondrá una mayor oferta de bonos, algo que hará caer su precio, haciendo subir los tipos de interés de largo plazo. Esto podría incrementar la inestabilidad financiera.

Tercero

EEUU comienza a ver cómo la inflación sube. La inflación subyacente se sitúa ya entre el 1,7% y el 2,3%, en función de qué indicador se mire. Como dos tercios de los costes de las empresas son los costes laborales, y estos suben a medida que el desempleo desaparece (el último dato apunta a una subida de sueldos por hora trabajada de un 2,7%), la inflación seguirá creciendo, por lo que la FED tendrá que actuar, con independencia del color político de la presidencia. Habrá en mi opinión subida de tipos en diciembre, y el tono de la FED será cada vez menos moderado, apuntando a subidas más elevadas de las que espera el mercado en 2017, lo que también generará riesgo de inestabilidad financiera.

Cuarto

La retórica proteccionista de Trump se ha centrado en la unión arancelaria con Mexico y Canadá, así como con ciertos productos chinos. El Presidente no puede revisar unilateralmente tratados aprobados por el Congreso, y los legisladores republicanos han sido tradicionalmente favorables al libre comercio. En cualquier caso la retórica proteccionista puede debilitar las divisas de los países emergentes con más exposición a los EEUU.

Quinto

Trump ve con buenos ojos un dólar débil que estimule las exportaciones, algo acorde con su deseo de subastar más bonos para invertir en infraestructuras. Las consecuencias negativas asociadas a este “deseo” son dos: a) un dólar débil puede importar más inflación en un momento peligroso ya que la inflación doméstica como hemos visto está subiendo, y b) los acreedores de los EEUU, especialmente los países que poseen enormes cantidades de bonos tesoro, como China, Japón o los países del Golfo, podrían variar la composición de sus reservas estratégicas favoreciendo al yen o al euro.

La globalización ha supuesto la mayor erradicación de pobreza de la historia. 80 millones de personas han dejado de ser pobres al año en los últimos 20

La globalización ha supuesto la mayor erradicación de pobreza de la historia de la humanidad. Aproximadamente ochenta millones de personas han dejado de ser pobres al año durante los últimos veinte. La cara negativa es que el poder negociador de las empresas ha mejorado frente a segmentos importantes de empleados de los países occidentales. Este factor explica por qué ha subido el peso de los beneficios en la economía de los EEUU, bajando el de los salarios, fenómeno que inicia ahora una fase de inversión, y explica también el resultado de ayer. Con todo, también la gente que ha visto hasta ahora esta competencia, también se ha beneficiado del aumento de poder de compra que supone el poder adquirir bienes más baratos como consecuencia de la globalización.

Los problemas que afrontan mucho votante son complejos, no sencillos, pero el ser humano anhela la sencillez. Muchos votantes han expresado su frustración votando a Trump. La esencial del populismo supone exponer soluciones muy sencillas para males muy complejos, algo atractivo para un votante, que obvia a los políticos que exponen verdades dolorosas. Esto ya lo hemos vivido. Tras el crash de 1929 se adoptó una solución “sencilla”, subir los aranceles y defender el proteccionismo en EEUU. ¿Resultado? El paro llegó a su máximo histórico del 36%. Los más vulnerables fueron los que peor lo pasaron. Así, la historia nos enseña que cuando llega al gobierno el populismo (y como siempre he defendido, casi todos los partidos políticos tienen una dosis de populismo) tiene que hacer frente a la complejidad de dichos problemas; las soluciones mágicas dejan de funcionar, lo que genera una enorme desilusión entre los votantes, como bien sabemos en Europa.

En unos meses afrontaremos el peso de esta íntima contradicción en los EEUU.

El Observatorio del IE

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