Domingo, 30 de diciembre de 2012

R. J. Lapetra

EL RADAR

Perder la soberanía fiscal: Grecia, Irlanda, Portugal... ¿España?

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Dicen que hablar de armonía fiscal en Europa es voluntarista, inalcanzable y hasta inocente. Puede, pero las crisis fuerzan los cambios con una rapidez inalcanzable. Que se lo pregunten a usted, que nunca iba a leer en internet o en un dispositivo móvil. Que se lo digan a los agoreros que a mediados de los años 90 se reían ante la posibilidad de que algún día Alemania y España compartiesen la misma moneda, o que el Gobierno de José María Aznar lograse cumplir los criterios de convergencia en tiempo récord. Pero ocurrió. Y de qué manera. La prensa extranjera lo calificó de milagro.

¿Puede dotarse la unión monetaria de una unión fiscal? Se trata de construir un escenario en el que converjan las políticas fiscales y el eurosistema  comience a funcionar de verdad en un mundo en el que la grandes potencias mundiales comienzan a tener cada vez menos acento europeo. La crisis puede crear un escenario de emergencia en los próximos meses que lleve a una casi completa pérdida de soberanía fiscal, como los intervenidos Portugal, Irlanda, Grecia... o incluso España. Para que los países que van a prestar su ayuda confíen en los resultados de estos rescates van a crear unas reglas de juego única o similares en materia fiscal. Armonización a la fuerza.

Europa está necesitada de líderes y voces únicas. La creación de un Tesoro Únido en Europa, el brazo inversor de cualquier país que se considere económicamente independiente, o de un Ministerio de Finanzas europeo pueden formar parte de la respuesta a la crisis de deuda soberana. Sin embargo, nada de esto llegará a cobrar fuerza financiera ante los mercados si no se despliega una red de impuestos comúnes a todos los países que forman parte de la zona euro.

Algunas de las tasas que deben converger son el Impuesto del Valor Añadido (IVA), pese a que se encuentra en cotas similares en toda la Unión. La imposición sobre las rentas del trabajo, patrimoniales, herencias e, incluso, las cotizaciones sociales, que se convierten en un verdadero impuesto para la contratación de empleados en países como España. También los impuestos especiales sobre tabaco, alcohol y carburantes. Pero dónde verdaderamente se puede encontrar la primera piedra de toque de un programa a largo plazo de convergencia fiscal es en el Impuesto de Sociedades. La divergencia de tasas en los distintos países de la UE se ha puesto en cuestión en esta crisis.

El mejor ejemplo es Irlanda, el paraíso fiscal de las multinacionales estadounidenses, que acrecentó su particular burbuja inmobiliaria y de crédito hasta 2007 con la llegada masiva de expatriados que iban a trabajar brókers como Merrill Lynch o tecnológicas como Facebook o Google. Su tipo de sociedades del 12,5%, la mitad que la media europea, le ha permitido durante años atraer a grandes empresas que han creado empleo y actividad económica, que a su vez han generado recaudación indirecta suficiente como para mantener al sector público.

Las condiciones de los ajustes para Portugal, Irlanda o Grecia son distintas y, sin embargo, fluyen hacia una pérdida de soberanía fiscal a la que también se están enfrentando Italia o España. Desde mayo de 2010, el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ha aceptado las condiciones de una serie de ajustes presupuestarios encaminados a disolver la desconfianza sobre la capacidad de pago de de España. Nadie duda de que las órdenes se emiten desde el eje París-Berlín. Así, la soberanía de gran parte de la política fiscal radica fuera de las fronteras españolas, al igual que en la política monetaria.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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6mescalero 25/06/2011 | 21:45

#5-quise decir."sin menearlo demasiado"

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5mescalero 25/06/2011 | 21:44

No se necesita,para nada el gran hiper-mega-super-estado protector de los cojones,que nos fríe a impuestos y que nunca recauda lo suficiente.Como decía el autor del Tao-te-king-más o menos-:"...a los pueblos se les gobierna como se fríe el pescado,es decir,"sin menerlo demasiado"...Es decir la gente es lo bastante inteligente para usar su propio dinero con responsabilidad,no es necesario que se lo administre el Estado-los políticos-,por él.No gracias...Con un Estado pequeño y eficiente,con un mínimo de burocracia,es suficiente,lo demás es superfluo...La gente es más inteligente y realista que los políticos y funcionarios...Y voy a dar dos argumentos que se me ocurren ahora mismo:

1-Ante la crisis los ciudadanos,de natural y sin que nadie les dijera nada ajustaron su dinero a sus necesidades.Los políticos NO,al revés decían:"Hay que consumir más"...

2-Bélgica,que es el país artificial por excelencia,lleva más un año sin gobierno y funciona perfectamente sin nadie les gobierne,solo con sus resorte automáticos...Es más ¡sus cuentas han mejorado!lo que demuestra la dudosa utilidad de los políticos;a veces no hacer nada es mejor que hacerlo mal.

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4who is john galt 25/06/2011 | 12:40

Este comentario ha sido eliminado por el moderador.

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3piofoncillas 25/06/2011 | 12:38

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Resulta, de todo punto patético, observa el uso que hacemos de cierta terminología, y el desconocimiento que, respecto de la misma, tenemos.

La Soberanía es la capacidad de decisión de un Estado, respecto de los demás, y se caracteriza por tres elementos:

Fronteras [entendidas como la capacidad obstativa de permitir el acceso y estancia a los no nacionales, así como la posibilidad de impedir el paso de mercancías].

Producción libérrima de Leyes, sin tener que contar con aprobación de terceros.

Emisión de Moneda Propia y distinta.

Llegados a este punto, no cabe hablar de Soberanía respecto de España [ni del resto de países de la UE], pues no existen fronteras, las Directivas Comunitarias restringen el margen de decisión de la producción legislativa y no existe moneda.

Bien es cierto que nuestros políticos no quieren decir la verdad al respecto, pues de siempre se ha ocultado esta situación de pérdida absoluta de la soberanía, porque tienen dudas respecto de la aceptación de tal por la ciudadanía.

Ahora que la "soberanía fiscal" sea mayor, o menor, la verdad es que carece de importancia.

No somos un Estado soberano, porque nos han hurtado la soberanía, y punto.

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2Ramon Llera 25/06/2011 | 11:13

 

Sr. Lapetra:

Aún coincidiendo con Vd. a grandes rasgos debo hacer un par de salvedades:

-La armonización fiscal debe incluir como condición necesaria aunque no suficiente las cotizaciones a la Seguridad Social [¿cuándo nuestros comentaristas estudiarán la diferencia que en este apartado existe en los diferentes paises euro?].

-Aunque el grifo de suministro se equipare [los ingresos fiscales], hay que darse cuenta que en España el problema lo tenemos en el desagüe que deja salir mucha más cantidad de la que se ingresa. Vamos que el gasto público en nuestro pais sobrepasa con mucho a los ingresos y por eso tenemos que endeudarnos.

Si no se contemplan estas dos condiciones no habrá armonización fiscal que valga.

Saludos.

 

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