Fuera de Cobertura

Lo mejor, para el cliente

¿Es objetivo esperar de los corredores de seguros que podamos realizar análisis objetivos para asesorar a nuestros clientes sobre el mejor contrato que a nuestro juicio
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    ¿Es objetivo esperar de los corredores de seguros que podamos realizar análisis objetivos para asesorar a nuestros clientes sobre el mejor contrato que a nuestro juicio les conviene suscribir?

     

    El legislador opina que sí, ya que nos obliga a ello en la “Ley de Mediación de Seguros y Reaseguros Privados” actualmente en vigor. La finalidad que busca el legislador es muy clara y sencilla, y se puede resumir en: lo mejor para el asegurado.

     

    Y tiene que ser así, y así ha sido siempre y así seguirá siendo, porque el corredor que no trabaje con este principio tiene sus días contados en nuestro sector.

     

    Pero el tener que demostrar fehacientemente en todos los casos que el corredor da un asesoramiento objetivo, basado en:

    - Su independencia en relación con los aseguradores,

    - Su profesionalidad, por ser un experto en la materia,

    - Su imparcialidad, anteponiendo el interés del cliente a su propio interés,

    es un cometido muy difícil de realizar, porque aun teniendo el corredor los tres atributos mencionados anteriormente, tiene que proporcionar el asesoramiento más adecuado a las circunstancias del cliente en sí mismo, independientemente de las circunstancias de quien realiza el proceso.

     

    Es decir, en la práctica casi se nos pide que seamos espíritus puros, que trabajemos con nuestra inteligencia, voluntad, intuiciones, sentidos, sentimientos, etc., pero que finalmente, además de ser psicólogos para saber qué es lo mejor en las circunstancias específicas del cliente concreto, no un cliente genérico, seamos capaces de sustraernos a nuestro propio ser y proporcionemos un diagnóstico sin ningún tipo de “contaminación” personal de quien realiza el análisis.

     

    Hay una frase de Unamuno que creo que resume perfectamente esta situación: “No puedo dar juicios objetivos, porque soy un sujeto, no un objeto”.

     

    Efectivamente, quien debe realizar el asesoramiento al cliente es una persona, no una máquina ni un programa de ordenador. Y a las personas nos influyen nuestras circunstancias particulares y las de nuestro entorno, y esperar que seamos capaces de realizar un análisis que tenga las características de ser absoluto, estático e inmutable es utópico, porque la realidad, y en la realidad están las personas, es dinámica y por tanto cambiante.

     

    Mi opinión personal es que un asunto como éste no puede tener una objetividad científica, como parece que espera el legislador, sino que debe descansar en la confianza mutua, sabiendo el cliente que un corredor honesto siempre trabaja con la premisa de lo mejor, para el cliente.

     

    J. Enrique Zárraga Aranceta, director general adjunto de Willis Iberia, S.A.

    #6
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    ¿Y la alternativa a Franco cual era?
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    #5
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    Dn. Nuño.

    De la II Guerra Mundial, puedo decirle que no es mi lectura preferida, algo sé, por un poco de los estudios y alguna novela de Kent Follett, y alguna más.
    De su artículo me quedo con la introducción, que me parece &034;muy buena , &034;Y los héroes, en la vida real, muchas veces quedan atrapados en las fauces del lobo&034;., y con el último párrafo y la conclusión. Creo que escribe Vd, con un sentido literario extraordinario.
    Saludos.
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    #4
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    Si, los aristócratas son muy malos, siempre cuidando de sus fincas y sus caballos, y de sus cuadros y sus castillos.

    No son los aristocratas tan buenos como esos chicos salidos del pueblo llano, tan preocupados por el &034;Volk&034;, y su pureza racial.

    En fin...
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    #3
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    Resulta irónico que los medios de comunicación &034;democratísimos&034; ensalcen a Claus von Stauffenberg, por según ellos intentar acabar con el Nacional Socialismo.
    Parece ser que se olvidan [O más bien ignoran] que si Claus von Stauffenberg quería derrocar a Hitler no era para llevar la Democracia a Alemania, sino para reinstaurar en el poder a la clase aristocrática y militar del pais, frente a un Cabo que despreciaban precisamente por estar por encima de ellos sin ningún artgumento militar o de sangre aristocrática que lo hiciese merecedor del poder.
    Elogiar a Claus von Stauffenberg es elogiar a un antidemócrata que lucho por acabar con un sistema en el que la aristocracia alemana había perdido sus privilegios.
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    #2
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    Por cierto, es de notar, cómo el otro grupo famoso, y heróico, de oposición a Hitler, la Rosa Blanca, era un grupo de tendencia católica.

    ¿Y los comunistas? Firmaron con Hitler el Pacto Ribbentrop-Molotov. Dicho sea de paso.

    Saludos
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    #1
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    Muy interesante el artículo de Don Nuño, aunque habría mucho que discutir acerca del meollo de la cuestión, porque la conspiración contra Hitler, no fue de un hombre sólo. von Staufenberg puso la bomba, pero con el había muchos militares alemanes, que llevaban preparando el golpe hacía muchos años. Fundamentalmente desde el Estado Mayor alemán en París. Muchos nombres interesantes estaban &034;en el ajo&034;: Rommel, Speidel, Ernst Jünger, por citar algunos conocidos.

    No me gusta que Don Nuño meta con calzador a Franco en el tema. En realidad, Franco fue como Von Staufenberg, pero con éxito: Nos libró de los hitlercitos que aquí [Negrines, Largos Caballeros, Carrillos de la basura] se dedicaban a llenar fosas comunes con sectores enteros de población. Afortunadamente, en España, a diferencia de Alemania, triunfó la conspiración..

    Saludos
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