Esta cita electoral tiene un punto en común con la anterior. De nuevo los españoles van a acudir a las urnas sin ser conscientes de la gravedad de la situación económica a la que se enfrentan. En las pasadas elecciones, se les dijo que la crisis no nos afectaría. En ésta se les dice que las medidas de ajuste necesarias ya se han tomado, lo que habría permitido desvincular a España de los problemas de Grecia o Italia. Por desgracia, la verdadera situación económica española es de auténtica emergencia nacional, como se reconocerá a partir del 21 de noviembre. La anterior afirmación puede sonar muy rotunda, pero está respaldada por la batería de importantes datos oficiales últimamente publicados.
Recientemente, el INE ha publicado la EPA del tercer trimestre de 2011 (http://www.ine.es/daco/daco42/daco4211/epa0311.pdf). Se trata de la mejor radiografía sobre la situación del mercado de trabajo español. En un trimestre tradicionalmente favorable a la creación de empleo, que esta vez ha coincidido con una campaña turística muy buena, las cifras no pueden ser más demoledoras. Una simple enumeración de las más relevantes me dispensa de cualquier comentario adicional. No hay un solo dato positivo al que aferrarse.
La ocupación registra en el tercer trimestre de 2011 un descenso de 146 800 personas. El empleo se ha reducido en 390 500 personas en un año. Por tanto, sigue destruyéndose empleo de forma acelerada tras cuatro años de crisis. El descenso trimestral del empleo afecta a todos los sectores: a la industria (1.400 empleados menos), la construcción (59.500), los servicios (52.300) y la agricultura (33.500).
El paro aumenta en 144 700 personas este trimestre y se sitúa en 4 978 300. Según el dato que maneja Economía, una vez eliminado el efecto estacional serían 5 095 200, con lo que se supera la simbólica cifra de los cinco millones. En los últimos doce meses, la cifra total de desempleados se ha incrementado en 403 600 personas. Esto sitúa la tasa de paro española en el 21´52%, más del doble que la media de la UE. Se trata de la tasa de paro más elevada desde el cuarto trimestre de 1996, lo que implica un retroceso de 15 años en la lucha contra el principal problema que aqueja a los españoles.
El número de asalariados disminuye en 113 100. Los que disponen de contrato indefinido descienden en 160 600, mientras que los temporales aumentan en 47 600. La tasa de temporalidad se sitúa en el 26´03%, medio punto más que en el trimestre precedente. Estos datos vienen a demostrar los verdaderos efectos de las últimas reformas laborales, que únicamente han conducido a una mayor precarización del empleo. Era algo previsible, como se señaló desde esta columna en sucesivos artículos de junio de 2010 (http://www.cotizalia.com/hablando-claro/reforma-laboral-decepcionante-20100623-3271.html), noviembre de 2010 (http://www.cotizalia.com/hablando-claro/funcionando-reforma-laboral-20101124-4446.html) y febrero de 2011 (http://www.cotizalia.com/hablando-claro/2011/choque-promover-empleo-basura-20110302-5001.html).
El número de hogares con todos sus miembros activos en paro se sitúa en 1 425 200; los parados que llevan buscando empleo más de un año (parados de larga duración) son 2´3 millones; hay comunidades autónomas (como Andalucía y Canarias) con tasas de paro del 30%. Es decir, la crisis laboral se ha convertido en una profunda crisis social.
Lo peor es que esto no marca el punto más bajo de nuestras desgracias, el fin de los males tras el que se vislumbra la mejoría. El Banco de España, en el informe trimestral sobre la economía española que incorpora el Boletín Económico de octubre (http://www.bde.es/webbde/SES/Secciones/Publicaciones/InformesBoletinesRevistas/BoletinEconomico/11/Oct/Fich/coy.pdf), estima que el PIB español habría crecido en el tercer trimestre un 0%. Es decir, que la producción ha recaído en un estancamiento total, probable preludio de una nueva recesión. También de esto se avisó desde aquí, en artículos de marzo de 2011 (http://www.cotizalia.com/hablando-claro/2011/estamos-condenados-estancamiento-economico-20110316-5087.html) y agosto de 2011 (http://www.cotizalia.com/hablando-claro/2011/aumenta-riesgo-espana-vuelva-entrar-recesion-20110817-5908.html).
En realidad, pronosticar una nueva recesión en España es menos arriesgado de lo que parece. Los componentes de la demanda agregada son los que son: el consumo, la inversión, el gasto público y las exportaciones netas. El consumo es difícil que crezca, con cinco millones de parados y unas familias todavía endeudadas. La inversión se verá afectada por la restricción crediticia. El también recientemente publicado Informe de Estabilidad Financiera del Banco de España (http://www.bde.es/webbde/Secciones/Publicaciones/InformesBoletinesRevistas/InformesEstabilidadFinancera/11/IEF_NOV2011.pdf) recoge una contracción del 2´8% para el crédito concedido al sector privado en España. Las exigencias de recapitalización incluidas en los últimos acuerdos europeos tenderán a agravar en el corto plazo la restricción del crédito. El gasto público seguirá sujeto a recortes para reducir el déficit. Por último, la ralentización de las economías de nuestro entorno, anticipada en junio en esta columna (http://www.cotizalia.com/hablando-claro/2011/atencion-debilitamientos-recuperacion-economica-mundial-20110608-5565.html), impide ser optimista sobre el sector exterior (el único que, hasta ahora, generaba algo de crecimiento).
En conclusión, aunque el todavía presidente Zapatero pueda celebrar el modesto logro de que a España no se la vaya a intervenir más abiertamente antes del 20-N, nos esperan tiempos muy complicados. Los ciudadanos españoles tienen derecho a saberlo antes de votar. Esta vez importa especialmente elegir bien. Resulta urgente poner en marcha las reformas de calado que España necesita en el modelo autonómico, el mercado de trabajo, el sistema financiero, la educación y la energía. Dentro de otros cuatro años, será demasiado tarde.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
6periclesXXI 09/11/2011 | 20:33
Si se quiere salir realmente de la crisis en España la primera medida del futuro gobierno debe ser reducir al menos un 30% el excesivo gasto que suponen las distintas administraciones [local, autonomica y central]para ello tendra que adoptar medidas no populares como reducir drasticamente el numero de funcionarios [tenemos el mismo numero que un pais como Japon con 120 millones de habitantes], cerrar TV publicas con deficit tanto a nivel local como autonomico, reducir tambien drasticamente el numero de coches oficiales [tenemos el mismo numero de coches oficiales que EEUU], hacer desaparecer a pequeños ayuntamientos como ha echo Alemania agrupanlos en mancomunidades, etc etc. No se puede permitir que por mantener a una administracion DEMASIADO GORDA, LENTA Y MUY CARA se vaya desmantelando poco a poco el sector privado que es quien debe de crear los puestos de trabajo que necesita España para salir de la crisis.
5vdgolpe 09/11/2011 | 19:14
Lo que dice el señor Anchuelo está muy bien. Lo malo es que las consecuencias de la situación actual no son solo esas y además el problema lo plantea como a corto plazo, cuando realmente los problemas son a largo plazo en función de la evolución demográfica de la población. Complicado cuando además se necesitan cambios estructurales que todos sabemos cuales son pero no sabemos si los próximos gobernantes tendrán el "carácter" suficiente para llevarlos a cabo.
Señor Anchuelo, tengo muchas simpatías por UPyD, aunque creo que entre las medidas económicas de su programa hay varias cosas en las que no estoy de acuerdo y no solucionan los problemas económicos del país en absoluto, como la tasa Tobin y el Impuesto de Patrimonio.
Si desean más información al respecto tengo dos post [31/10/2011 y 6/11/2011] en mi blog creo que bastante ilustrativos.
www.golpedefecto.blogspot.com
4cursoweb 09/11/2011 | 17:23
En españa el problema parece que es únicamente de empleo. Si tuviéramos la mitad de paro del que hay actualmente, no habría déficit, o sería pequeño y manejable. Otros países lo pasan fatal sin tener nuestro nivel de paro, pero nosotros estaríamos airosos.
Está claro que lo que urge es crear empleo. Pero para eso hace falta que las empresas inviertan. Estamos abocados a una nueva reforma laboral y fiscal que favorezca a las empresas que inviertan. Y aún así no hay nada garantizado, ya que sin crédito, no servirá de nada.
3Talleyrand 09/11/2011 | 11:44
En efecto, España está atrapada en una ratonera.
POr un lado las enormes necesidades de recursos del sector público, esquilman y estrangulan al tocado sector privado.
Sí, la deuda pública ha secado el crédito al sector privado que no para de decrecer.
Por otro lado la situación internacional, no tira lo suficiente de las exportaciones.
La única solución [con intervención o sin ella] será la reducción dramática del sector público y devaluación interna de salarios y precios.
Esto se traduce en adelgazamiento-cierre de administraciones públicas, congelación de salarios y pensiones o incluso reducción, y eliminación de derechos adquiridos por muchos colectivos [profesionales, sindicatos, empresarios,trabajadores, ....]
Si no somos capaces de hacerlo desde dentro, lo harán forzandonos desde fuera.
La salida via la neopeseta y posterior devaluación competitiva, con el nivel de deuda pública y privada que hay en euros en el exterior, ni siquiera es pensable. Aunque nuestros políticos lo hubieran deseado con seguridad.
Sí, parece que nos encaramos a un plan de estabilización que probablemente incluso sea europeo.
Un nuevo Marshall tutelado.
Previo a la unión fiscal.
2gutima 09/11/2011 | 11:38
Estimado Álvaro: ¿Cómo solucionamos los problemas con una economía global y una política cada vez más local? ¿Desglobalizamos la economía, o globalizamos la política? ¿No sería una opción ayudar a las economías más debiles castigando a los culpables de haberlas llevado a su actual situación? Todo acompañado de reformas estructurales y nuevas leyes para que en el futuro nadie caiga en la tentación de volver a especular con nuestras vidas. Un saludo.
Álvaro Anchuelo Crego (Madrid, 1964) es Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Intenta ser coherente con el nombre de su área de conocimiento. Por eso, le apasiona ayudar a comprender nuestra realidad económica de una forma accesible para todos. Comprenderla es el primer paso hacia el objetivo último, aún más ambicioso, de mejorarla.