Se acumulan los indicios de que nuestro país puede estar a punto de sufrir una recaída en la contracción económica. Si tal cosa sucediese, conllevaría dramáticas consecuencias. Los ingresos públicos están ligados a la actividad de la economía y se resentirían. Menores ingresos de lo previsto obligarían a recortes más drásticos del gasto público para cumplir el objetivo de déficit. Estos efectos, con ser graves, serían sólo los más inmediatos.
A ellos se sumaría el afianzamiento de la percepción de que España no está en camino de disminuir sus problemas de alto endeudamiento privado y público en términos del PIB mediante el crecimiento de éste. La situación de la banca también empeoraría, al deteriorarse las perspectivas de morosidad y el valor de la deuda pública española que acumula en sus balances. Esto a su vez desataría el temor a un aumento brusco de la deuda pública, ante las mayores necesidades de recapitalización de la banca. Por todo ello, el asunto de una posible recaída en la recesión, por mínima o temporal que fuera, no es baladí.
La luz de alarma que se ha encendido con más fuerza ha sido la del Índice de Gestores de Compras (Purchasing Managers´ Index – PMI). Se trata de un indicador elaborado mensualmente mediante encuestas a las principales empresas privadas de manufacturas y servicios. Sus resultados suelen anticipar con mucha exactitud el comportamiento del PIB. Los recientes datos del mes de julio son muy llamativos.
Un valor del índice de 50 significa que no se espera que la producción varíe; valores superiores indican crecimiento e inferiores contracción. El valor para España en julio ha sido de 46´1, el más bajo desde hace 19 meses, lo que alerta del peligro de recesión. Para el conjunto de la zona del euro, el índice es de 51´1. Se trata del valor más bajo en 22 meses y apunta hacia el estancamiento de la producción, tras cuatro meses de caídas significativas. Los valores para Alemania (52´5) y Francia (53´2) hacen esperar una ralentización de su crecimiento, pues están en mínimos de 21 y 23 meses, respectivamente. Italia, la tercera economía de la eurozona, sufre también riesgos de recaída en la recesión, con un índice de 49´1.
Se puede argumentar que este indicador no es infalible (ninguno lo es), pero sus resultados no contradicen al más elemental sentido común. Disponemos ya de informes fiables sobre el comportamiento de la economía española en el primer semestre de 2011. El más completo es el informe trimestral del Banco de España. El cuadro que presenta es el de una economía estancada, que sólo crece mínimamente gracias al sector exterior. En el segundo trimestre, la actividad se ha debilitado todavía más.
El PIB ha registrado una variación intertrimestral del 0´2%, que rebaja la tasa interanual al 0´7%. Este resultado se obtiene de la suma de una demanda nacional que cae un 1´9% (con más fuerza que en el primer trimestre) y una demanda exterior neta que eleva su aportación positiva hasta los 2´6 puntos. Traducido al castellano: lo único que permite a la economía española asomar mínimamente la cabeza por encima de la recesión es el tirón exterior. Éste se sustenta en el crecimiento de nuestros vecinos y en el buen comportamiento del turismo (ayudado por la inestabilidad en el norte de África).
Por lo demás, todos los grandes problemas siguen vivos. El ajuste del sector de la construcción no ha concluido. Siguen cayendo tanto el empleo del sector como el consumo aparente de cemento, las compraventas registradas y el precio de la vivienda (a un ritmo interanual del 5´2% en el período abril-junio). El desapalancamiento del sector privado apenas se ha iniciado. El ratio de endeudamiento de los hogares ha caído poco desde el inicio de la crisis (véase el gráfico 24 de la página 66), y el contexto actual es de descenso en el valor del patrimonio de las familias. Esto seguirá lastrando el consumo. Por ejemplo, las matriculaciones de vehículos particulares cayeron entre abril y junio un 35%, tres puntos más que en el primer trimestre. La sequía del crédito a familias y empresas se mantiene (como recoge el gráfico 4 de la página 16).
Pensemos ahora en los efectos que pueden tener sobre esta economía, casi estancada durante el primer semestre, los últimos acontecimientos. Recientemente, la crisis de la deuda soberana ha impactado de lleno en España. Tanto es así, que nuestra economía está ahora mismo en la UVI. Sólo se sostiene artificialmente gracias a la respiración asistida del BCE, que proporciona liquidez a las entidades financieras españolas (para las que se han cerrado los mercados) y compra deuda pública española en el mercado secundario. Las repercusiones negativas de estos sucesos se transmitirán por diversos canales.
Las condiciones de acceso a la financiación de familias y empresas experimentarán un endurecimiento adicional. No olvidemos que las necesidades nacionales de financiación externa neta siguen siendo del 4% del PIB. La confianza de consumidores y empresarios se resentirá. La necesidad de nuevos planes de consolidación fiscal afectará también negativamente a la demanda nacional.
Para remate, esta crisis de la deuda soberana española se produce en un contexto más amplio de ralentización económica internacional, que ya anunciábamos en un artículo de principios de junio. Algunos países vecinos (Portugal, Italia y Francia) están siendo afectados por la crisis de la deuda y han tenido que aplicar nuevos recortes. Estos países con crecientes problemas son los destinos principales de nuestras exportaciones, que se verán en consecuencia afectadas. El 8´9% de las exportaciones españolas se dirige a Portugal, el 8´8% a Italia y el 18´3% a Francia.
Mientras tanto, el PSOE se encuentra plenamente inmerso en una campaña electoral en la que vende el mensaje de que la recuperación económica ya se ha producido (gracias a sus políticas), sólo resta consolidarla y eso permite al candidato RbCb prometer pequeñas alegrías que hasta ahora no eran posibles. Pero esta gente ¿en qué mundo vive? Lo cierto es que la crisis continúa rugiendo y la sociedad española sigue sin estar psicológicamente preparada para hacerla frente. Nadie le ha dicho nunca desde los distintos poderes públicos la verdad sobre lo que sucede o cómo solucionarlo. Si el PSOE, el PP y sus aliados nacionalistas no reciben ahora un severo y merecido castigo en las urnas ¿para cuándo lo dejaremos?
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
10age 18/08/2011 | 19:01
Ocurre que los políticos mundiales cada mez mienten más. Ven su ocaso, por eso hacen esfuerzos irresponsables para frenar la caida, hipotecando el futuro. Crean burbujas, pero se les está acabando el juego. Los límites existen y aparecen, por ley de MURPHY, o sin ella.
El ajuste económico es lo próximo y es mejor la recesión aunque no lo reconozcan, ya que deprime los precios y beneficia a los más pobres. La recesíón en USA y EU hara bajar todas las mercancias mundiales y habrá menos pobres.El crecimiento "burbujeril"sólo crea inflación que es el peor impuesto que existe en el mundo y los únicos beneficiados son los gobiernos y empresas líderes,por eso la alientan. Los salarios nunca le ganan a la inflación, por lo que terminan empobreciendo a la clase media y pujante.Con respecto a la desocupación está para quedarse por que es estructural, es decir hay colectivos que simplemente no son competitivos, por la causa que sea. Y hoy para trabajar hay que ser eficiente y eficaz.
La verdadera riqueza se genera con sacrificio y esfuerzo entre otras virtudes. Sólo los países que adelanten con nuevas tecnologías de punta volverán a la senda del crecimiento real.
9oneF 17/08/2011 | 19:48
Señores, no hay nada que hacer..estamos en quiebra técnica.
Lo que más detesto es que no haya ni un solo político y ningún medio de comunicación que nos diga claramente que esta crisis no va a acabar nunca, que no podemos crecer porque estamos en pleno pico del petróleo y que por lo tanto solo nos queda decrecer…decrecer pero sólidamente.
Es muy triste ver que no tenemos políticos de gran altura…y en los medios de comunicación sobran periodistas, economistas, abogados, etc., ha llegado la hora de los técnicos, son ellos los que deberían organizar el mundo actual y cuando vamos a empezar?
Por último decir que Rajoy no puede hacer nada, le ordenarán desde Europa las medidas a tomar, por lo tanto seremos un país de segunda división..intervenidos de facto.
Bienvenidos a la época de la permacultura
Un saludo
8LAOWEI1500 17/08/2011 | 19:30
Pero España había salido de la recesión ¿?¿?
En qué mundo debo vivir ...
7Olta 17/08/2011 | 17:30
Cuando el objetivo es acabar con los derechos de los ciudadanos inherentes al Estado del Bienestar, no hay mejor medio que proponer la socialización de las pérdidas causadas por especuladores y rentistas que operan diariamente en los mercados. El argumento es conocido: Las cosas van muy mal por culpa de los políticos, mientras las pobres Grandes Empresas, Bancos y demás benefactores económicos, sufren y padecen las injustas medidas del Estado. Para "salvar" a los productores de la riqueza [empresas, Bancos, etc] los trabajadores deben renunciar a la gratuidad de la sanidad o de la educación, por ejemplo. Lo "público" debe menguar, para favorecer a quienes generan riqueza. Este artículo es un buen ejemplo de ese neoliberalismo periodístico.
Frente a ello, los ciudadanos debemos empezar a alzar la voz y el voto, es decir, no votar a la derecha, pues eso es lo que nos espera a la mayoría de españoles cuando gobierne el PP: una mayor pobreza en beneficio de los más ricos. Lo grave es que el Psoe está deslegitimado para enarbolar la defensa de los derechos de los ciudadanos. ¡Apañados estamos!
6ESPINO 17/08/2011 | 12:37
Precisamente ahora mas que nunca necesitamos un cambio de gobierno, y ADEMAS CON MAYORIA ABSOLUTA, para que pueda tomar las medidas y no sigamos perdiendo el tiempo con parches declaraciones etc..
Creo que la opcio es solo PP, y eso si si lo hacen mal solo queda sacar las escopetas..
TOCAN AÑOS DE AUSTERIDAD.... Y FIN DEL DESPILFARRO
LO QUE EN TERMINOS EMPRESARIALES LLAMAMOS PRESUPUESTO BASE CERO.
algo que nuestros politcios no conocen, UNOS PORQUE SON DE LETRAS OTROS PORQUE NUNCA HAN ESTADO EN UNA EMPRESA.
Álvaro Anchuelo Crego (Madrid, 1964) es Catedrático de Economía Aplicada en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Intenta ser coherente con el nombre de su área de conocimiento. Por eso, le apasiona ayudar a comprender nuestra realidad económica de una forma accesible para todos. Comprenderla es el primer paso hacia el objetivo último, aún más ambicioso, de mejorarla.