Jesús Sánchez-Quiñones

INFORMACIÓN PRIVILEGIADA

Exíjase transparencia al préstamo de acciones

31/07/2012
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Ante la fuerte volatilidad (léase caída) de las acciones cotizadas españolas se ha prohibido de forma temporal, una vez más, la posibilidad de abrir posiciones cortas o vendidas.

         Mediante las llamadas posiciones en corto o ventas en corto (que nada tienen que ver con el corto plazo), un inversor vende en el mercado acciones sin tenerlas con la intención de recomprarlas más tarde cuando el precio haya bajado. Para poder realizar esta práctica, ha de conseguir que alguien le preste las acciones que desea vender para poder realizar la liquidación.

         La prohibición aprobada para el mercado español el pasado 23 de julio abarca no sólo la posibilidad de abrir cualquier venta en corto, sino también la posibilidad de utilizar cualquier instrumento financiero como los futuros sobre acciones, sobre el Ibex o incluso sobre el Eurostoxx 50 o opciones de venta que impliquen que un inversor obtenga un exposición económica positiva ante una caída del precio de una acción.

        La prohibición afecta a todas las acciones cotizadas en el mercado español, no así a los bonos. En esta ocasión sólo Italia ha tomado una medida similar, aunque en el caso italiano limitada sólo a las acciones del sector bancario. En España la restricción se extiende a tres meses, en Italia sólo una semana.

        Aun teniendo carácter excepcional y temporal, la bondad de la medida es discutible. El hecho de tomar una medida de este tipo de forma unilateral y sin acuerdo entre los gobiernos europeos, hace que la imagen que se transmite de nuestro mercado bursátil hacia los inversores internacionales sea de inseguridad jurídica. Las normas pueden variar de un día para otro de forma coyuntural y sin previo aviso. Si las posiciones cortas sobre acciones son dañinas, es difícil justificar que tras tres meses de prohibición volveremos a la situación anterior sin que nada haya cambiado.

        Ser el único país que prohíbe la operativa a corto de forma tan general, nos convierte en un mercado singular y diferente, lo que nos resta atractivo como destino de inversión extranjera. Sería mucho más recomendable dotar de una mayor transparencia a las ventas a corto que prohibirlas. La polémica con este tipo de operativa no es nueva. (¿Y si se ponen cortos con tus acciones?).

        Hay que recordar que para que un inversor pueda vender acciones sin tenerlas, ha de solicitar las acciones prestadas a algún accionista para poder acudir a la liquidación de la operación. Actualmente, el sistema permite que las acciones propiedad de inversores que tienen depositados sus títulos principalmente en determinados depositarios extranjeros, sean dadas en préstamos sin el conocimiento de su titular y sin que incluso su titular ni siquiera saque provecho económico de dicho préstamo. Dando transparencia al opaco mercado de préstamo de títulos se limitaría en gran medida la toma de posiciones cortas indeseadas.

        Si ningún accionista de una compañía cotizada estuviese en disposición de ceder sus acciones en préstamo, no habría posibilidad de que nadie vendiese en corto ya que no podría liquidar la venta realizada. A día de hoy esto no es así. Incluso en compañías donde ninguno de sus accionistas esté dispuesto a dar sus acciones en préstamo, determinados depositarios extranjeros prestan dichas acciones y permiten que algunos inversores, entre ellos determinados ‘hedge funds’, vendan acciones de la compañía en cuestión con esperanza de recomprarlas más baratas.

       La polémica con las ventas a corto es recurrente y tras un periodo de prohibición o de limitación se vuelven a levantar las restricciones hasta el siguiente episodio de alta volatilidad, es decir, de caídas, cuando se vuelve a limitar dichas prácticas, pero sin ir a la raíz del problema.

        Exíjase transparencia a los préstamos de acciones (o de bonos) y se limitará en gran medida las actuales prácticas de determinadas entidades depositarias.

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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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7quintan 01/08/2012 | 22:49

Si para vender una casa, un coche, etc. debes de ser su propietario, no sé porqué se pueden vender acciones sin ser su propietario. Si encima se alquilan sin que el propietario se entere ni se beneficie, es más que lógico que esté prohibido. Salvo que se quiera ayudar a los especuladores a especular con esas acciones y precisamente contra sus propietarios. Señores las acciones se crearon para invertir en una empresa y ayudarla así a crecer sin tener que endeudarse a cambio de que te pagaran una parte de sus beneficios futuros, que son los dividendos. No se crearon para que se especulara con ellas y sin invertir nada ganar dinero a costa de perjudicar a la empresa.

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6obi juan 01/08/2012 | 19:27

2 precisiones: Primero, Italia instauró la prohibición por una semana pero el viernes pasado la extendió hasta el 14 de septiembre y segundo, en España la normativa obliga a los depositarios a comunicar al accionista que va a prestar sus acciones y a remunerarle por ello, el problema está en los extranjeros, a los cuales no se puede aplicar la normativa española.

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5DUPONT 01/08/2012 | 10:59

LA CNMV ESTA FUERA DE LUGAR CON ESTA NEGACION AL MERCADO.SIN LA POSIBILIDAD DE ACTUAR EN CORTOS EL MERCADO ESTA MINIATADO SOLO A COMPRAS, YA ME DIRAS CON LA QUE ESTA CAIENDO.SOMOS UN PAIS DE PANDERETA Y ASI NOS VEN DESDE EL EXTERIOR , TENEMOS LO QUE NOS MERECEMOS.
NOS VAN A LAPIDAR CON ESTA FALTA DE CREDITO Y LOS JOVENES A TRABAJAR A OTROS PAISES, AQUI NOS QUEDARAN LOS VIEJOS , TARADOS Y ENFERMOS

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4manuelgar 01/08/2012 | 08:23

La necesidad de obtener los títulos prestados es una particularidad de la ley española, no es algo que sea estrictamente necesario porque alguien podría vender los títulos sin tenerlos y comprometerse a entregarlos al comprador en un futuro, sería algo tan sencillo como una venta a plazo.

Esto es una práctica habitual en otros mercados como el americano o el francés [Defferred Settlement] y no por ello son más inestables o menos transparentes.

No veo porque las ventas a crédito han de tratarse de forma distinta a las compras a crédito, donde los partícipes pueden realizar compras con un dinero que no tienen operando con cuentas de margen o con cualquier otra modalidad de crédito. Si exige transparencia, exíjala en los dos sentidos.

Despues de todo, una compra a crédito no deja de ser una venta en corto de Euros o Dólares a cambio de acciones, y son precisamente las compras a crédito de acciones, bonos y casas las que nos han llevado a esta situación de crisis, no las posiciones cortas

Vayamos por favor a las causas, no a los síntomas.

Saludos.

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3ricardorsbl 31/07/2012 | 10:06

#1 Y te diria aun más, esos depositarios que te cobran por tener tus acciones no ya es que las presten sin tu consentimiento ni beneficio alguno para tí, sino que además lo hacen pera que un tercero juegue con ellas en el mercado ofertándolas masivamente para obtener una caida en el precio de la acción, y comprarlas luego a bajo precio para poder pagar el prestamo. En definitiva, lo hacen para perjudicarte en un juego en el que el objetivo es hacer caer el precio de la acción, de tu acción.
Esto no es ya que debiera estar prohibido por Ley, sino que raya el propio delito [maquinaciones para alterar el precio de las cosas], y lo que debiera ser modificado es el Código Penal para tipificarlas más claramente.

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A través de este espacio, Jesús Sánchez-Quiñones ofrece su visión particular de los mercados. Su posición como Director General de Renta 4 Banco, la primera entidad especializada en gestión patrimonial, mercados de capitales y servicios de inversión, le permite compartir con ustedes una perspectiva privilegiada

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