Ayer vino a la oficina una televisión inglesa para realizar un reportaje sobre la huida de capitales de España. Todas las preguntas que tenían preparadas presentaban el mismo enfoque: por qué la fuga de capitales; el miedo de los españoles a perder sus ahorros; si están poco seguros los depósitos bancarios; o cómo es de fácil abrir cuentas en el extranjero. En definitiva, se trataba de un reportaje enfocado a poner de manifiesto como los españoles ya no confían en España, ni en la seguridad de sus depósitos en bancos españoles y como estarían enviando, en consecuencia, sus ahorros a otros países teóricamente más seguros.
Su opinión estaba basada en titulares extraídos de la prensa nacional e internacional y no en datos contrastables. El enfoque era totalmente erróneo. Es cierto que han salido 220.000 millones de euros de la economía española durante el primer semestre de este año, pero no se debe una fuga de ahorro de particulares y empresas españolas. Los datos son públicos y contrastables.
Una parte significativa de dicha salida de capitales se debe a las cantidades que los bancos españoles depositaron en el BCE tras acudir a la subasta de febrero de los LTRO (Long Term Refinancing Operation), estimándose en 75 mil millones de euros. Pidieron prestado al BCE a un plazo de tres años y acto seguido depositaron parte dicho préstamo en depósito en el BCE.
Otra parte relevante de las salidas de capitales se debe al cierre de líneas de financiación de la banca española en los mercados interbancarios, y en las cámaras de compensación internacionales, suponiendo una salida de 78 mil millones de euros. Esta cifra pone de manifiesto las dificultades crecientes de financiación de la banca española en la primera parte del año.
Las salidas de capitales motivadas por las ventas de inversiones de cartera (acciones y bonos) por parte de los no residentes alcanzaron los 84 mil millones de euros en el semestre.
Así, las salidas netas de capitales realizadas por empresas y familias durante el primer semestre no alcanzan ni el 5% de la cifra total de salida de capitales registrada en la primera mitad del año.
España tiene un innegable problema de financiación exterior. La deuda pública española es inferior al 80% del PIB, frente a países como Italia o Bélgica con porcentajes superiores al 120% y al 100% respectivamente. Uno de los grandes problemas de la economía española radica en el nivel de deuda externa de nuestra economía. El endeudamiento externo neto (descontando los activos exteriores de las deudas) supera el 90% del PIB, frente a sólo un 23% en el caso de Italia, o a una posición acreedora y no deudora en el caso de Bélgica.
El problema se presenta con cada vencimiento de dicha deuda. Ante la falta de ahorro interno neto, o los extranjeros renuevan la deuda o se produce una salida de capitales de España para repagar la misma.
Nuestra pertenencia al euro, y los mecanismos de pagos intraeuropeos (TARGET 2) han permitido a España hacer frente al pago de dichas obligaciones. Así, España se ha convertido en el principal deudor del TARGET 2 (Trans-European Automated Real-time Gross Settlement Express Transfer System) , alcanzando su saldo deudor más de 400 mil millones de euros, equivalente al 40% del PIB español. Lo alarmante de esta situación ha sido su rápido deterioro. Hace apenas un año, la cifra deudora de España era sólo la cuarta parte de la actual.
La otra cara de la moneda del TARGET 2 la presentan los países acreedores: Alemania, Finlandia, Luxemburgo y Bélgica con saldos acreedores que alcanzan incluso el 30% de su PIB en el caso de Finlandia. La posición acreedora de Alemania prácticamente se ha doblado en el último año, alcanzando los 751 mil millones de euros, casi el 30% del PIB alemán.
España, hasta la fecha, no tiene un problema de fuga de capitales de sus residentes, pese a que podría ser un titular muy atrayente para los medios de comunicación. Dicho esto, no es posible ocultar el serio problema de financiación externa de nuestra economía y la necesidad de recuperar cuanto antes la confianza de nuestros prestamistas. Nuestra pertenencia al euro y el funcionamiento del TARGET 2 han sido una válvula de escape, pero o España e Italia recuperan la confianza de los inversores internacionales, o los países acreedores pondrán límites a su exposición al TARGET 2, generando un problema mayúsculo para nuestra economía.ARTÍCULOS ANTERIORES

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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
6el profesor sucundúm 26/09/2012 | 22:50
#4 Perdón, confundí el origen. Gracias, Sharp1.
5el profesor sucundúm 26/09/2012 | 22:49
#1 Muchas gracias por el enlace.
Realmente lúcido explicando el porqué pasa aquí lo que no pasa en otros países que también sufren la crisis internacional.
El expolio de la clase política, y los que giran a su alrededor, al ciudadano que acaba pagando todo.
Las élites extractivas o quién nos mete la mano en el bolsillo.
Una joya de análisis.
2Amigo Sancho 25/09/2012 | 12:51
Así es Quiñones los españoles no confían ni en su país, ni en su gobierno, ni en la burocracia judicial y mucho menos en los bancos, por favor, y su casta financiera.
Esos tipos que amparan el régimen de la corrupción, esos ineptos de infames análisis de riesgos, y cosas peores, de la deuda privada y del expolio, socios y cómplices de las dos bandas dedicadas a la delincuencia política.
Puedes justificarlo con uno o con mil argumentos y articulillos, tratar de negar la evidencia y confundir con triles estadísticos, pero ahí tienes cientos de opiniones cualificadas: España es un enfermo agónico, un caso perdido.
Y naturalmente invertir en España, al menos hasta que sea rescatada y gbobernada por una troika dura, no merece la pena ni hablar de ello.
Lo de pagar impuestos y cotizar en España empresas y ciudadanos, mantener el régimen, es tirar dinero y perder el tiempo, propio de pymes y del ejército de 12 millones esclavos mileuristas, los rehenes del régimen.
A través de este espacio, Jesús Sánchez-Quiñones ofrece su visión particular de los mercados. Su posición como Director General de Renta 4 Banco, la primera entidad especializada en gestión patrimonial, mercados de capitales y servicios de inversión, le permite compartir con ustedes una perspectiva privilegiada