Martes, 14 de mayo de 2013

Antonio España

MONETAE MUTATIONE

No necesitamos más Europa sino más mercado

26/06/2012
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Seguramente muchos de ustedes habrán jugado en su infancia, o verán ahora jugar a sus hijos, nietos o sobrinos con plastilina de colores. Recuerdo que de pequeño vendían unas cajitas de plástico y tapa transparente que contenían varias barritas de colores variados. Variados hasta que se había pasado un rato jugando con ellas, pues al poco lo que quedaba no era sino una masa informe de un color tirando a grisáceo bastante feo. Y, por más que uno quisiera mezclarlo con colores nuevos, la cosa ya no tenía arreglo. Lo más que se conseguía era una bola más grande del mismo color indefinido. Pues bien, algo parecido ocurre con los eurobonos, que no por mezclar deuda soberana mala con la deuda de países solventes, mejora el aspecto de la mezcla.

Si ustedes fueran los dueños de la caja que aún conserva los colores originales, ¿la querrían mezclar con la de sus amigos del patio? Pues por el mismo motivo Angela Merkel y otros vecinos del norte se resisten como pueden a los eurobonos, a la vez que su insistente petición recobra nuevos bríos cara a la enésima cumbre de líderes europeos que se celebrará a finales de esta semana. Reunión para la que Rajoy y Monti parece que han encontrado en el francés Hollande a un gran aliado.

Estos reivindican más Europa. Y claro, creo que ocurre lo mismo que cuando escuchamos a uno político local decir que hemos de hacer país. Hay que tentarse la cartera, no vaya a ser. Y es que reclamar más Europa no implica devolverle las competencias a los ciudadanos de nuestro viejo continente, lastrados tanto tiempo por el intervencionismo. Lo que en realidad piden es más poder para los euroburócratas y menos para las personas de a pie que luchamos por sacar adelante nuestras familias, nuestros trabajos y nuestros negocios. 

En esta petición de más Europa parece renacer el viejo sueño socialista de políticos como François Mitterand y Jacques Delors de un estado supranacional, intervencionista con sus propios ciudadanos y proteccionista de fronteras para afuera. O la aspiración de Giscard D’Estaing de establecer un gran poder centralizado que no conociera fronteras internas a la hora de imponer sus mandatos coactivos socializantes. Y casi se cumple, de no ser por el inesperado corsé impuesto por el euro. Y por Angela Merkel. 

Parece que los políticos europeos, o bien no eran consciente de los efectos no esperados de la instauración del euro y de la correspondiente pérdida de soberanía monetaria, o bien pensaban que el Banco Central Europeo iba a ser aún más bizcochable de lo que lo está siendo en la actualidad. Pues no es que cedieran precisamente el control de la oferta monetaria al mercado libre -que hubiera sido lo deseable- sino que lo entregaron a todo un organismo de planificación centralizada como es el BCE. Afortunadamente, los alemanes tienen memoria histórica y aún se acuerdan de cómo el descontrol monetario llevó a Hitler al poder en los años 30.

La consecuencia inmediata es que los gobiernos de los países miembros del euro, incapaces de contener su apetito pantagruélico por el gasto público, se han arruinado ellos, han arruinado a sus bancos, haciéndoles primero expandir artificialmente el crédito y después tragarse la deuda pública que ya nadie compra, y han puesto en serias dificultades a ciudadanos y empresas exprimiéndolos a base de impuestos. Los únicos que no se han arruinado, miren ustedes por dónde, son los políticos y los banqueros. ¿O conocen a algún político o exconsejero de caja de ahorros que esté en bancarrota? 

Y entonces es cuando vienen los rescates. Y para instrumentarlos se crean todo tipo de sociedades cuya misión es gestionar los distintos fondos de salvamento. Tanto nacionales, como es el caso del FROB en España, como a nivel europeo, como es el EFSF (Fondo Europeo de Estabilidad Financiera, FEEF por sus siglas en español) y lo será en unas semanas el ESM (Mecanismo Europeo de Estabilidad, MEDE por sus siglas en español). Ahora bien, ¿de dónde creen que obtienen estas sociedades el capital para los rescates? Pues parte de los mercados financieros -los malditos especuladores- y parte de los gobiernos.

¿De los gobiernos? Así es, de los gobiernos y de acuerdo a las mismas cuotas que le corresponde a cada uno de los bancos centrales nacionales en el BCE. Pero, se preguntarán ustedes, ¿no estaban quebrados? Miren la gráfica siguiente y saquen ustedes mismos las conclusiones.

En efecto si la eurozona en su conjunto tuvo un déficit en 2011 de un 4,1% del PIB y un nada despreciable ratio de deuda pública de un 87% -de hecho, salvo Estonia, ni un solo país de la eurozona se libra del déficit, y apenas cuatro países tienen un endeudamiento inferior al 50% de su PIB- eso quiere decir que los rescates salen de generar más deuda. De cavar más hondo. La bola de plastilina no puede ser más grisácea y fea.

El problema con la deuda es que tarde o temprano el BCE terminará imprimiendo una cantidad importante de euros por cualquiera de los mecanismos que tiene a su disposición. Si todos aceptamos la ilusión que ese dinero creado de la nada tiene de verdad valor, todo irá bien y podremos seguir agrandando la bola de plastilina. Al principio, podemos ponerle una capa de color y volver a parecer ricos otra vez como si nada hubiera pasado. ¿Y después? ¿De verdad alguien cree que se puede genera riqueza de la nada simplemente porque alguien decide que ya es hora de inyectar euros frescos?

Y es que la riqueza es algo más que papelitos que no están respaldados en nada. La riqueza es tener activos, industria, maquinaria, fábricas, trabajadores cualificados, que son productivos precisamente porque cuentan con el apoyo de los bienes de capital. Por eso los alemanes son ricos y nosotros pobres. Porque tras la derrota en la guerra se establecieron límites estrictos al gasto público y se prohibió el déficit, se empezaron a eliminar restricciones al ejercicio de los derechos económicos de sus habitantes y se creó una nueva moneda sólida y estable. 

La libertad económica convirtió el trabajo, el esfuerzo personal, el ahorro y la inversión en actividades rentables y permitió una rápida recuperación de la economía de Alemania occidental dando lugar al Wirtschaftswunder, al milagro alemán. Compárenlo con el mal llamado milagro económico español, basado en la expansión artificial del crédito que dio lugar a la burbuja inmobiliaria.

Hablan los políticos de estímulos. ¿Quieren estimular de verdad la economía? En vez de ofrecer más deuda a sus ciudadanos para seguir alimentando a Pantagruel y a su padre Gargantúa, que estimulen mejor el bolsillo de los ciudadanos, dejando que decidan ellos en qué gastar el dinero que tanto esfuerzo les ha costado ganar.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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21widham 27/06/2012 | 14:58

#4 la unión monetaria es absolutamente inviable, algo que los hechos están dejando en evidencia. Las razones de fondo no son sólo económicas, sino que principalmente residen en el enorme déficit de legitimidad política que subyace en todo el tinglado de Bruselas [dirigido desde Berlín y París]. Mientras no haya un auténtico gobierno europeo independiente de los nacionales, elegido por sufragio universal por todos los ciudadanos y con todas la competencias de un verdadero estado, el euro es un imposible. Los verdaderos gobernantes de Europa sólo responden ante sus electores nacionales, cuyos intereses son absolutamente contrapuestos a los de los países del Sur. Sólo cuando los errores políticos y económicos puedan ser depurados por las urnas de toda la Unión, las autoridades monetarias y las de la comisión defenderán los intereses del conjunto y no los de sus dueños: Alemania y, en menor medida, Francia.


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20bambulo 26/06/2012 | 23:03

#16 Ein. Un cierto tipo de ética, que se llama «virtudes prusianas», que incluye, por ejemplo: perfecta organización, sacrificio, imperio de la ley, obediencia a la autoridad, y militarismo, pero también fiabilidad, tolerancia religiosa, sobriedad, pragmatismo, puntualidad, modestia y diligencia. Muchos prusianos creen que tales virtudes promovieron el ascenso de su país [dice Wikipedia].
Zwei. Bueno, gracias por la puntualización, a las que parece es un destacado cronista, por lo que siempre se aprende. Efectivamente Renania, son las tierras de las márgenes del Rhin.
Drei. Baden Baden, aunque está en las proximidades del Rhin, pertenece al estado de Baden-Wüttenberg y no a los estados de Renania Norte ni Renania Palatinado.
Vier. El uso de la voz prusiano, en España, se identifica con alemán. Al igual que ibérico con Iberia, y este con río Ebro.
Auf Wiedersehen.

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19bambulo 26/06/2012 | 23:02

Ein. Un cierto tipo de ética, que se llama «virtudes prusianas», que incluye, por ejemplo: perfecta organización, sacrificio, imperio de la ley, obediencia a la autoridad, y militarismo, pero también fiabilidad, tolerancia religiosa, sobriedad, pragmatismo, puntualidad, modestia y diligencia. Muchos prusianos creen que tales virtudes promovieron el ascenso de su país [dice Wikipedia].
Zwei. Bueno, gracias por la puntualización, a las que parece es un destacado cronista, por lo que siempre se aprende. Efectivamente Renania, son las tierras de las márgenes del Rhin.
Drei. Baden Baden, aunque está en las proximidades del Rhin, pertenece al estado de Baden-Wüttenberg y no a los estados de Renania Norte ni Renania Palatinado.
Vier. El uso de la voz prusiano, en España, se identifica con alemán. Al igual que ibérico con Iberia, y este con río Ebro.
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18anarcocapitalista 26/06/2012 | 21:16

Este comentario ha sido eliminado por el moderador.

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17joseymaria 26/06/2012 | 20:03

Hola Antonio,

Lo de "Más Europa" siempre me ha parecido una gansada.
Tiemblo ahora ante el mantra de "la unión fiscal europea", que todos alaban y desean. La gracia de Europa era la diversidad [y por tanto competencia] entre estados.

No sé quien está deduciendo que de un tratado de libre comercio, se tiene que pasar forzosamente a una unión política. Este proyecto sólo lo pueden defender los burócratas de Bruselas y Estrasburgo que viven del cuento, y los politicastros periféricos, acomplejados de ser lo que son.

En el primer referendum que haya en un país serio se cargan el proyecto. Al tiempo.

http://elbronce.blogspot.com

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En su columna Monetae mutatione, Antonio España (Málaga, 1973) combina la aplicación del instrumental analítico desarrollado por la escuela austriaca de economía con su personal apreciación de los hechos económicos y monetarios que periódicamente sacuden la economía en forma de ciclos económicos. Casado y con tres hijos, Antonio España es Ingeniero de Telecomunicación por la Universidad de Málaga, MBA por el IESE y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos. Con una importante trayectoria profesional como directivo y consultor de negocio, actualmente trabaja asesorando a grandes compañías en estrategia y operaciones, aunque las opiniones y tomas de posición expresadas en este blog son exclusivamente suyas.

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