Miércoles, 15 de mayo de 2013

José María Muñoz

SECRETOS DEL PRIVATE EQUITY

"Despertares", o cuando el capital riesgo sale del coma letárgico

20/06/2011
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Por algún motivo, vista la situación económica y del sector en particular, al escribir esta columna me he acordado de la película "Despertares", que contaba la historia del brote de encefalitis letárgica que ocurrió hace años en EEUU.  Basada en hechos reales, un grupo de enfermos afectados por esta dolencia y que habían estado en coma letárgico durante décadas, recobran la consciencia de pronto al administrarles un medicamento denominado L-dopa y  vuelven a la vida, aunque con el elemento trágico de descubrir que, entre sueños, se les ha pasado ésta. El efecto es sólo temporal y recaen al poco tiempo al ir perdiendo el medicamento efectividad progresivamente.

En los últimos meses, en capital-riesgo hemos vuelto a ver un cierto efecto "despertares" en forma, sobre todo, de una notable reactivación del deal flow, así como de una serie de operaciones de venta con muy buenos retornos, algunas de las cuales ha descrito en artículos anteriores mi compañero de columna Ignacio Sarriá, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras (Amadeus, Skype, Inaer, Teknon,  HCA, etc). Estas operaciones parece que han surgido repentinamente tras un período de coma letárgico general en el sector.

La duda que surge en todo esto es si estamos frente a una autentica mejoría permanente de los retornos y la actividad o más bien un efecto "despertares": o sea, simplemente un espejismo transitorio. Aunque esto sólo se sabrá con el tiempo, quería comentar algunos de los motivos por los que creo que hay que ser, para variar, moderadamente optimistas.

El primero es comprobar que siguen existiendo en la práctica operaciones fieles a los principios que históricamente hicieron al prívate equity una clase de activo con retornos superiores al del resto de los equities: por un lado, el alineamiento del gobierno corporativo con el interés de los accionistas y por otro, la mejora del “bottomline” como base de la rentabilidad de las operaciones, junto a la correcta selección de “targets” concretos. De alguna forma, en el ciclo expansivo anterior, el sector pareció olvidarse en parte de su esencia (y está pagando las consecuencias de ello en muchos casos) y aplicó en exceso un modelo que  parecía funcionar en la práctica aunque no lo hiciera en la teoría: la obtención de retornos por inflación de precios (en multiplicadores) en entornos apalancados, modelo que se ha visto claramente insostenible en el tiempo.  La aparente vuelta a los fundamentos siempre es una buena noticia.

El segundo motivo para ser optimistas respecto al despertar del sector es el aumento del nivel de ambición de éste, que tras un período de retraimiento, parece estar dispuesto a participar en reconversiones de sectores clave de la economía en un momento en el cual las oportunidades pueden ser muy importantes.  Estamos viendo a los fondos buscando activamente oportunidades en sectores tan relevantes como el de servicios financieros (cajas), medios de comunicación, energía, telecomunicaciones/internet, productos de consumo.

Por último, el tercer motivo para el moderado optimismo es el análisis del comportamiento del sector en el contexto del ciclo económico en el que estamos inmersos y la posible evolución de éste. El cocktail explosivo que mezcló sobrevaloraciones, sobreendeudamiento y cambio de ciclo era terreno abonado para un resultado catastrófico. En el mundo inmobiliario se ha visto cuál ha sido el efecto de esto (y de hecho, debido a su tamaño, se ha llevado por delante la economía de medio mundo). El que aparentemente no se haya generado un desastre generalizado en el sector del capital-riesgo -aunque no haya estado ausente de problemas, como no podía ser de otra forma-, es en sí una buena noticia. Pero es que, además, en el momento actual, podríamos estar justo en los albores de la dinámica opuesta: valoraciones más razonables  y un cambio positivo de ciclo por delante, aunque pueda llevar algunos años.

De todas estas razones para el optimismo (y quizá deba disculparme por mantenerlo en un país con cinco millones de parados), el aspecto de cambio de ciclo es probablemente, el más incierto. La recuperación a nivel global sigue viéndose frágil y con una permanente sensación de sobresalto e incertidumbre.  Luego está la acción de los gobiernos: ¿Es el estímulo monetario el equivalente a la L-dopa, de forma que, o seguimos aumentando la dosis o volveremos al estado letárgico una vez se reduzca o retire? Porque lo que sí que parece claro es que cada vez vamos a poder depender menos de planes de estímulo en el futuro ya que la "pólvora" de los gobiernos se debe de estar agotando.

De ser así, la pregunta es si sería capaz el capital riesgo compensar un entorno "macro" negativo continuado a base de incidir en los aspectos "micro" antes mencionados (selección de targets adecuados, gobierno corporativo, mejora continuada de los negocios, etc.). Se antoja difícil, aunque viendo alguna de estas excelentes operaciones recientes realizadas en un entorno tan complicado como el vivido en los últimos dos años, cabría pensar que incluso en ese caso, algunos conseguirán sacar adelante buenas operaciones.  Contra viento y marea, eso sí.

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Secretos del Private Equity es un blog compartido por Ignacio Sarria, socio director de Arcano, y José María Muñoz, socio fundador de MCH Private Equity, que persigue abordar, desde la experiencia cotidiana de sus autores, la actualidad del mundo del capital riesgo en sus distintas vertientes. Estos secretos esperan ser, para todos los lectores interesados en la materia, un lugar de encuentro cordial y debate intenso.

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