S. McCoy
Por dos vías distintas aterriza en mis manos un documento de 24 páginas elaborado por el Santander para ensalzar los pilares y fortalezas de la entidad presidida por Emilio Botín. Está fechado en este mismo mes de abril. Mis interlocutores virtuales lo han recibido a su vez, en castellano y en inglés, de distintas áreas comerciales de la entidad. No es por tanto descabellado pensar que se trata de un intento coordinado de desvincular a la firma del estigma España -tarea en la que la organización ha puesto su empeño en los últimos años- y de la realidad financiera de competidores tanto nacionales como foráneos. Una pretensión inútil hasta la fecha vista su directa correlación bursátil tanto con el IBEX como con el sector bancario europeo.
No en vano, los cuatro ejes sobre los que el texto articula la diferenciación del banco son balance y resultados, por una parte, y modelo de negocio y diversificación geográfica, por otra. Frente al sufrimiento ajeno, mi realidad viene a decir. Claro que el que esté libre de pecado… Los autores desarrollan tales elementos a lo largo de diez puntos que, por si hubiera alguna duda sobre su finalidad, se ven encabezados en el resumen de la página 23 por un revelador “10 fortalezas para batir a la competencia”. Es dicha aseveración la que permite pensar que estamos ante una presentación en clave interna a la que se decide finalmente dar aire, a ver si cuela y la acción respira, que falta le hace.
Y es que en los últimos días el valor ha tocado los niveles de la ampliación de otoño de 2008, coincidente con el colapso de Lehman, y se encuentra peligrosamente cerca de los mínimos de marzo de 2009. Si la evolución en los mercados es fundamental para cualquier institución bancaria cotizada, en el caso del Santander cobra una importancia especial toda vez que ha basado buena parte de su estrategia pasada en la salida a bolsa de sus filiales, mientras que hay una parte sustancial de los productos distribuidos por la red que están ligados a la evolución de su cotización, caso de las obligaciones necesariamente convertibles que acumulan fuertes pérdidas. La dependencia aumenta en la medida en el que el pago del dividendo a través de títulos del banco se generaliza.
De ahí el esfuerzo. Aunque hay dentro del particular Decálogo de Bondades de la entidad elementos susceptibles de ser cuestionados por su subjetividad (calidad del equipo y alineación con los intereses de la compañía) o por las consecuencias indeseadas de determinados movimientos (afección sobre el capital del modelo de filiales) es verdad que la recurrencia del eficiente negocio comercial, la fortaleza operativa, la paulatina corrección de la ratio créditos/depósitos o la diversificación geográfica le sitúan en una atalaya privilegiada frente al resto de las entidades esencialmente domésticas, tanto si se produce una reactivación de la actividad nacional como si el ciclo económico global se recupera. Unas características de las que también participa, a nivel nacional, el BBVA.
Sin embargo, a las dudas ya comentadas con anterioridad sobre el coste de determinadas aventuras comerciales, se unen factores de inquietud como su petición masiva de fondos en las sucesivas subastas al 1% del BCE, la reducción de su beneficio operativo a la mitad de lo prometido por el presidente en el momento álgido del boom crediticio, la volatilidad regulatoria del capital en determinados países, la dependencia de la financiación mayorista y el impacto sobre su liquidez o la aparente ralentización brasileña, factores todos ellos que pesan en el ánimo de los inversores. Y España, sobre todo España y las dudas sobre su viabilidad financiera por más que su red conjunta con Banesto suponga menos del 10% de su resultado.
Santander hace lo que tiene que hacer, sin duda. Otra cosa es que sirva de algo. Por ánimo voluntario o forzado de los cachorros de Botín no va a ser. No les quepa duda. A por ellos, oé.
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Experto financiero que escribe Valor Añadido. Es un incisivo analista que despertó el interés de nuestros lectores con sus brillantes y didácticos artículos sobre empresas, sectores y tendencias del mercado.