Valor Añadido - S. McCoy

Valor Añadido

S. McCoy

 40 31/01/2013

La banca renuncia al crédito y se cava su propia tumba

Acaba de publicar el Banco Central Europeo los datos de créditos vivos a empresas y particulares de la Eurozona correspondientes al mes de diciembre de 2012. Unas cifras importantes para conocer si la aparente mejora financiera del sector bancario, apertura de los mercados y devolución de fondos al propio BCE, se está trasladando o no al sector privado de la economía.

Pues bien, los números no pueden ser más desalentadores. Si hace pocos días conocíamos que no hay nueva producción crediticia en España (con poco más de 19.000 hipotecas constituidas en noviembre por un importe medio de alrededor de los 105.000 euros, cerca del mínimo histórico del mes anterior), esta nueva estadística comunitaria pone de manifiesto cómo el sector ha acelerado en los últimos meses su proceso de desapalancamiento, reducción de financiación a terceros con objeto de mejorar de este modo sus ratios de capital.

Los que confiaron en el discurso de que, con las recientes reformas, mejorarían las condiciones para que el crédito fluya a la economía pueden esperar sentados. No ha lugar. Estamos ante un credit crunch en toda regla.

En efecto, el cierre de 2012 muestra una caída en la financiación a los llamados ‘otros sectores residentes’ de 76.383 millones de euros, un 4,7% mes sobre mes y un 9,7% interanual. Unas cuantías muy condicionadas por la salida de 54.000 millones del balance de las entidades nacionalizadas al Sareb.

Aun si ajustamos las cantidades por ese one off, los 22.383 millones de contracción supondrían el mayor descenso de préstamos al sector privado en 30 días en España desde que comenzara la serie, allá por diciembre de 2003. Cinco años después del inicio de la crisis financiera, el ajuste sigue produciéndose de manera dramática, afectando a la inversión y la innovación y situándonos en una desventaja competitiva respecto a quienes no lo padecen o lo sufren de manera más moderada.

Es verdad que las razones no son meramente de oferta, sino también de demanda. En un país hiperendeudado en el que la gente no sabe el valor de lo que tiene ni las rentas que va a percibir en el futuro, no solo no pide nuevo dinero al banco sino que va amortizando lo que debe. Sin embargo, esta realidad no es extrapolable al ámbito empresarial, toda vez que el uso de líneas de crédito es parte de una buena gestión del balance y la tesorería de cualquier sociedad. Y aquí es donde el veredicto sobre la oferta es de culpabilidad, por su negativa a renovar o conceder financiación a muchas empresas. De hecho, la mayor parte del recorte histórico antes citado es a corporaciones.

Las condiciones ligadas a la solicitud del rescate bancario a la troika, así como la dependencia de la financiación barata del BCE, invitan desafortunadamente a pensar que a este proceso de desapalancamiento aún le queda un largo camino por recorrer.

No en vano, las autoridades europeas exigen unos niveles de capitalización y de ajuste de créditos/depósitos a las instituciones españolas que, dadas sus dificultades para captar capital a precios razonables o capitalizar romos beneficios, solo se pueden materializar minorando agresivamente su activo.

Por otro lado, el apoyo financiero del BCE al 1% de coste tiene fecha de caducidad y, más antes que después, deberá ser reemplazada por la volátil e incierta financiación mayorista (A). Un riesgo excesivo, como ha quedado demostrado. Desde ese punto de vista, puesto que A no deja de ser la diferencia entre bienes y derechos de cobro en el lado izquierdo del balance (B) y capital y dinero minorista en el derecho (C), en la medida en que B se reduce o C crece, su importancia es menor. De ahí que haya que favorecer esos procesos de adelgazamiento de B o engorde de C, respectivamente.

El incentivo para prestar es nulo, por más que esa falta de actividad crediticia sea pan para hoy y hambre para mañana.

De hecho, esos excesos pasados que han conducido a imposiciones de terceros en el momento presente están alentando un incipiente proceso de desbancarización, consecuencia indeseada por la industria pero probablemente inevitable que puede convertir un problema coyuntural (a menos financiación, menos ingresos) en otro estructural (¿necesito de verdad trabajar con un banco?).

Así, al fenómeno marginal del trueque o barting entre ciudadanos o empresas, con renuncia al dinero físico o virtual como medio de cambio, se une una menor presencia física de sucursales, lo que favorece los procesos de pago por móvil o similares, o la búsqueda de fuentes alternativas de financiación por parte de las empresas a través de mercados alternativos, por citar solo dos ejemplos. Un dato no hace tendencia, pero si esta situación se prolonga en el tiempo, ¿por qué no? Torres más altas han caído.

Da la sensación en esta materia de que se puede producir más una convergencia del modelo banca-ciudadanos de los estados desarrollados hacia los emergentes y no al revés. Sobre todo en la medida en que se vayan desarrollando alternativas al esquema tradicional de relación y continúe su paulatino descrédito entre quienes vieron quebrada por la mala praxis una relación de confianza ahora inexistente.

Alguno dirá que se trata de una boutade más de este McCoy de sus desamores. Pero me da que no voy muy desencaminado. Si no, al tiempo.

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40themarsfinger 31/01/2013 | 22:27

#31. Para financiar a una empresa, esta debe tener una buena estructura financiera [esto es unos buenos fondos propios]. Los políticos, #31 y veo que el articulista también, se quejan de que no fluya el crédito, pero en los balances de las sociedades estoy harto de ver empresas con unos fondos propios irrisorios y una deuda a corto y largo [deuda financiera] que da pavor. En España, el empresario es aquel señor que quiere llevarselo limpio [como casi todo el mundo] y que arriesguen otros, eso sí luego la Pyme española es la mejor del mundo por que genera empleo, financia al estado [Iva] y bla, bla, bla. Además si no es bastante eso, las empresas un poco mas grandes tienen tambien deuda de proveedores con plazos de pago de hasta 180 días [esto no se lo permiten las pequeñas]. Desde ese punto de vista sólo un proyecto rentable justifica que un banco preste a una empresa en estos momentos de crisis. Con 6 millones de parados, ¿quien tiene un proyecto rentable y de futuro?, las administraciones públicas, por eso sigue creciendo este tipo de financiación en detrimento de las empresas y los particulares.

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39pepemol 31/01/2013 | 21:49

Tener bancos para que capten depósitos y no den crédito, no tiene ningún sentido. Se convierten en un lastre de la sociedad a erradicar cuanto antes.

No obstante, el problema creo que no está bien enfocado. Durante años se ha dado crédito a mansalva para hacer fiestas y montar juergas [orgía de los pisitos y los terrenitos]. Y las cantidades han sido astronómicas. La situación actual es que estamos muy endeudados. Y el crédito se ha cerrado para empresas y particulares, incluso para aquellos que lo piden para comprar herramientas para trabajar, y no para fiestas.

Sólo hay crédito curiosamente para los que todavía siguen en la orgía del despilfarro: la casta política parasitaria, que sigue endeudando al país a toda velocidad, para evitar o retrasar el tan necesario ajuste de nuestro modelo organizativo y sistema de gobierno. Y de paso, dejan seco el mercado crediticio para empresas y particulares.

Hoy en día, una empresa que crea 10 puestos de trabajo en un año NO tiene crédito. Y sin embargo, la Comunidad Autónoma de Cataluña, la ciudad de las Artes de Valencia, el AVE a Coruña o el nuevo aeropuerto de Corvera en Murcia sí tienen crédito.

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38luigiperkovic 31/01/2013 | 21:38

#30 Su discurso se esta enriqueciendo con poner en solfa la DPO.
Creo que es obsoleta y está pervertida. Debería reinventarse.
El propio Drucker se dio cuenta que se había pervertido cuando veía que directivos habían pasado a cobrar más de 15 veces el sueldo medio de un trabajador.
Ahora estamos en 100 para algunos de nuestros superdirectivos.

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37Manolo2004 31/01/2013 | 21:37

#1 Mi hija con préstamo hipotecario y préstamo al consumo, todo al día y con muchos años que la conocen, se está cambiando de coche y ni siquiera se lo ha pensado ni pedido a su Banco, directamente a la familia que le presten el dinero que le falta.

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36turgot 31/01/2013 | 21:06

Hola a todos

McCoy mas de lo mismo y sin animo de ofender "VUELVE LA BURRA AL TRIGO"; como veo que mucha gente [el mainstream economico en su totalidad], por no decir prácticamente toda, confunde crédito con emisión y/o impresión de dinero y/o billetitos, voy a hacer como los niños y formular las siguientes preguntas inocentes para que alguien me las conteste, si lo tiene a bien:

1ª] ¿me pueden explicar como el aumento de la impresión de billetes pueden hacer que una sociedad sea mas rica?

2ª]Si la respuesta anterior es afirmativa ¿entonces explíquenme por qué aún existe pobreza en el mundo?

3ª] ¿los Bancos Centrales de todo el mundo, concertadamente o no, pueden imprimir toda la cantidad de billetes que quieran?

4ª]Si pueden, vuelvo a formular la pregunta crucial ¿sería el mundo mas rico?

Son preguntas ingenuas[en realidad el método de reducción al absurdo] que un niño haría formularia a los Mccoy, Friedman , Krugman ,Bernanke y asociados economistas del lado de la "demanda agregada" o del "como sea" en versión Zapateril y/o monetarista-Keynesiana.

Saludos

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Experto financiero que escribe Valor Añadido. Es un incisivo analista que despertó el interés de nuestros lectores con sus brillantes y didácticos artículos sobre empresas, sectores y tendencias del mercado.

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