Dos trazos para el comentario de hoy. En uno trataré de razonar por qué el Rey debe disculparse por su furtiva escapada (furtiva, al menos para la ciudadanía). En el otro se trata de poner en valor la parte positiva del escándalo. Gracias al repugnante vídeo sobre la caza del elefante y la cadera de don Juan Carlos, la opinión pública española tendrá ocasión de descubrir a don Felipe de Borbón, que está llamado a convertirse en Felipe VI.
Con un grupo de periodistas forjados en la memoria de la transición he tenido el privilegio de tratar en la distancia corta al Príncipe de Asturias en varias ocasiones. Y de todas ellas guardo -guardamos- la misma impresión que, según las referencias informativas a la primera audiencia de don Felipe en sustitución del Rey lesionado, tuvieron el pasado lunes los cincuenta y siete abogados del Estado a los que recibió en su residencia. Estos jóvenes funcionarios, comprometidos con la permanencia del sistema, al igual que la Corona, se mostraron “impresionados” por el rigor, el conocimiento y la capacidad comunicadora de don Felipe en una intervención “larga consistente, articulada” y “sin papeles”. Nada nuevo para quienes ya tenemos ciencia propia sobre su personalidad.
Hijo del Rey en funciones de Rey durante las próximas semanas. Algunas tan mediáticas como la final de Copa. Estamos, pues, ante un ensayo general con casi todo lo necesario para que la opinión pública española no sucumba a la cantinela de quienes no distinguen entre personas e instituciones. Dicho en otras palabras: censurar la conducta privada de don Juan Carlos o esperar que pida disculpas por lo ocurrido no equivale a reclamar el fin de la Monarquía.
Claro que debería pedir disculpas. Por descuidar sus deberes oficiales. Con la que está cayendo sobre España, con la cantidad de gente que está sufriendo a consecuencia de la crisis económica, esta accidentada evasión del Rey fue cuanto menos inoportuna. Además de inoportuna, irresponsable, por las ostensibles limitaciones físicas que padece, y así se lo debieron hacer ver tanto el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, como el máximo responsable de Zarzuela, Rafael Spottorno.
Aunque don Juan Carlos hubiera estado en excelentes condiciones físicas en una España bonancible y encantada de haberse conocido, su comportamiento hubiera sido poco ejemplar desde el punto de vista ético y estético. Como ya escribí el otro día, al no estar afectado por el principio de igualdad ante la ley, o sea, al ser ventajosamente desigual ante la ley, también está obligado a ser desigualmente ejemplar. Más que el resto de los ciudadanos, incluidos los dirigentes políticos, que sí están sometidos a dicho principio.
No verán ustedes jamás a don Felipe practicando la caza del elefante. A la altura de ese rango no se pueden hacer cosas que hieren la sensibilidad de las personas en un el marco sociocultural al que pertenece el Rey, donde está mal visto matar de ese modo a un animal indefenso. Lo que le faltaba es que ayer saliera en la tele su amigo, Sánchez Mariño, cazador de elefantes, arremetiendo contra quienes muestran sensibilidad por matar a un elefante y “no por matar a miles de niños con el aborto”. Con amigos así se entienden muchas cosas.
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COMENTARIOS
128soydeasturias 18/04/2012 | 23:27
#109 TOMAS GOMEZ es solo un profesor contratado, no tiene oposiciones por tanto plaza...ya te dice porque esta dando clases en la universidad...por desgracia esto ocurre en nuestras universidades y mucho mas ahora.
127soydeasturias 18/04/2012 | 23:24
#113 en la facultad siempre nos habia dicho el ESTUPENDO PROFESOR JUAN MUÑOZ : que era el termometro politico...por eso esta asi....no hay aceptacion sobre la politica del gobierno.
124Ciudadano del Pueblo 18/04/2012 | 22:51
Buenas noches a todo el Pueblo.
Como veo que os estáis poniendo serios hablando de futuribles rescatadores, cotizables monetarios y abismos bursátiles, me la envaino mismamente y me tanteo la talega para comprobar que mis dineros siguen todavía en su sitio, que con tantos payasos patilleros atiborrados de botox y brotes verdes, nunca se sabe si despertaremos mañana con la caja desvalijada.
Si alguien busca un buen escondite para la guita, recomiendo una inversión de las buenas comprando acciones en una fábrica de cacerolas y cucharas que estoy montando en Argentina. En unos meses estaré desbordado de pedidos y necesito socios que dominen la técnica de ventas tipo "Avon llamá tu puerta".
No hay mucho riesgo, pues para cuando vayamos a estar en la cresta de producción y demanda, los montoneros ya habrán huído como la otra vez y ya no habrá peligro de expropiación.
¡Ah! También necesito un intérprete de chino.
Candidatos envíen CV standar de una página, sin perifollos ni letras gordas.
Desde sus inicios en el viejo diario Pueblo, Antonio Casado se especializó en información política, a la que sigue dedicándose en prensa, radio y televisión. De la generación profesional de la Transición, está casado y tiene dos hijos. En los años ochenta se incorporó a RNE, donde dirigió el 'Diario de la Tarde' y 'España a las ocho'. Posteriormente fue corresponsal diplomático de RNE y redactor jefe de Tiempo. Actualmente es comentarista político en Onda Cero, Antena 3 TV y Telemadrid. Antonio Casado es socio fundador de El Confidencial.