Los diputados llegaron con hambre atrasada de contraste político por cuenta de los recortes habidos y por haber. Así que el habitual pleno posterior a una Cumbre Europea de carácter eminentemente económico se acabó convirtiendo en un debate sobre el estado de la Nación, como ya anticipábamos ayer. El resultado circulaba ayer tarde por las redes sociales en dos impactantes metáforas de la actualidad.
La primera era un conjunto de referencias “creativas” al marcaje de distancias entre los coches oficiales y los manifestantes que vociferaban junto al Congreso. La segunda hace un paralelismo fotográfico entre la reacción de la ministra italiana de Trabajo, Elsa Fornero, cuando presentó su plan de ajustes y la de nuestro presidente, Mariano Rajoy, después de anunciar su cuarta oleada de recortes. La ministra rompe a llorar mientras explica el palo a pensionistas y jubilados. Rajoy aparece sonriente mientras su público le corea como si acabase de cortar las dos orejas en brillante faena. No hay nada que celebrar si el gobernante ofrece al gobernado una sobredosis de sangre, sudor y lágrimas. Como mucho, el baño de realismo contra sus propias fantasías de líder arrollado por las circunstancias y desmentido por los hechos: “Rajoy entierra su programa electoral entre los aplausos de sus diputados” (El Confidencial).
Por nuestro bien se recorta el poder adquisitivo de los españoles en general (subida del IVA y otros impuestos), con hachazos específicos a funcionarios, parados y dependientes. Lo demás es tijera pura en las administraciones del Estado y las empresas del sector públicoNo se puede decir mejor. Es la mejor síntesis de los sacrificios pregonados en nombre del rigor fiscal porque debemos todo lo que tenemos. Por nuestro bien se recorta el poder adquisitivo de los españoles en general (subida del IVA y otros impuestos), con hachazos específicos a funcionarios, parados y dependientes. Lo demás es tijera pura en las administraciones del Estado y las empresas del sector público. Objetivo: un ajuste de 65.000 millones de euros en los dos años y medio próximos. En esa perspectiva Rajoy estuvo más firme y más creíble que en otras ocasiones, desgranó su letanía de argumentos (funcionarios, concejales, sindicatos, partidos políticos, diputados, cuidadores de dependientes…) con rigor, realismo, intención didáctica y algún que otro fogonazo populista (diputados sin paga extraordinaria, mecachis).
Los mercados tomaron nota y a la prima de riesgo le bajó la fiebre. Buena noticia. Al fin y al cabo se trata de abolir el síndrome del piloto borracho. Un plan, aunque sea discutible, como se pide a los jugadores de ajedrez. Parece que esta vez el sacrificio será grato a Bruselas y a los inversores. A ellos les trae sin cuidado si un gobernante rompe el contrato con sus electores, reconoce estar tomando decisiones que no comparte (tal cual) y al final hace lo contrario de lo que promete. Así cayó Zapatero, aunque eso ya es política de cercanías. No reduce el déficit público ni complace a los acreedores. Sin embargo fue el motor del debate en el templo de la soberanía nacional.
A saber: Rubalcaba vió la intervención inicial del presidente como un nuevo discurso de investidura. Josu Erkoreka (PNV) lo comparó con el principio del fin de Zapatero: “Ya tiene usted su 10 de mayo”, le dijo, en alusión al pleno de 2010, que en realidad fue el 12 de mayo, donde el anterior presidente anunció su famoso “tijeretazo”. El líder de IU, Cayo Lara, fue más lejos: “Hoy ha echado usted gasolina en las calles” de este país. Durán i Lleida volvió a reclamar para Cataluña el privilegio de recortar antes y mejor que nadie.
Y así sucesivamente, sin que pueda decirse que el debate de ayer nos rescate del desánimo. ¿O ya hemos de ir pensando en levantar templos consagrados a la prima de riesgo?
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
74soledad0 12/07/2012 | 22:23
#72
Le edición de García Lorca ¿ Es la de Aguilar ?.
Ese poema de Vicente Aleixandre se titula En la plaza y es un maravilloso canto a la solidaridad. Cuando lo comentaba en clase con mis alumnos de COU, siempre me emocionaba y terminaba contagiándolos. Hasta los más pasotas prestaban atención.Lo mismo me pasaba y pasa con Pedro Salinas y Gerardo Diego
Cuando esté un poco más animada y ¡ Ójala ! seai pronto, nos tomaremos un gin tonic.
Creo que hace años que no los pruebo.
Y ahora, millones de besos.
Soledad0
73Boswell 12/07/2012 | 22:04
El burofax me ha salido impecable. Creo. Mañana lo reviso, que por las mañanas se ve todo distinto
Yo lo llamo el poder de las palabras, que pueden conseguir casi todo: la violencia [es el caso], la alegría, el temor, el amor, la ternura, la inocencia y hasta el miedo. Incluso el pánico.
Unas cuantas palabras bien ponidas dan para mucho.
El poder de las palabras. Casi ilimitado [y encima son gratis, no llevan IVA].
72Boswell 12/07/2012 | 22:00
#69 Genial, querido, como siempre.
Ahora estoy enfrascado con las Obras Completas de Federico García Lorca.
En un solo volumen que heredé, una edición en piel, papel biblia, de 1965, y con prólogo de Guillén y epílogo de Aleixandre:
Hermosamente es, hermosamente humilde y confiante, sentirse bajo el Sol, entre los demás, impelido, llevado, conducido, mezclado, rumorosamente arrastrado.
Memoricé estos versos de Aleixandre al leer un pintada, cuando niño yendo al colegio.
Abrazote, maestro.
P.D. No sé por qué, pero hora te imagino siempre en tu casa del Norte, atareado con tu jardín, y esas hortensias.
71Boswell 12/07/2012 | 21:53
#67 Ay muy querida!
Perdona que estaba escribiendo un burofax [ja, ja, qué ocupaciones más divertidas tengo a estas horas].
Si ya te admiraba, hoy y cada día más.
Con estoicismo y resignación aceptas los recortes que sufres.
No pasa nada, niña. Hoy Sostres escribe una confusa columna en la que antepone el amor al dinero. Claro. Algunos lo sabemos. Otros lo descubren demasiado tarde.
Recuerda que tenemos pendiente con tu marido un aperitivo, comida o lo que sea. Ése día sí pienso beber yintonis.Uhm...
Lugar: La Gitana nueva, donde mi amigo Carlos siempre hace trampas a mi favor con la factura. Ja, ja. Enchufe que tiene uno.
Cuando tú quieras y te sientas con ánimos.
Grandes besos y abrazos, admirable mujer.
Desde sus inicios en el viejo diario Pueblo, Antonio Casado se especializó en información política, a la que sigue dedicándose en prensa, radio y televisión. De la generación profesional de la Transición, está casado y tiene dos hijos. En los años ochenta se incorporó a RNE, donde dirigió el 'Diario de la Tarde' y 'España a las ocho'. Posteriormente fue corresponsal diplomático de RNE y redactor jefe de Tiempo. Actualmente es comentarista político en Onda Cero, Antena 3 TV y Televisión Española. Antonio Casado es socio fundador de El Confidencial.