He leído en alguna parte que Artur Mas quiere pasar inadvertido en la Conferencia de Presidentes que hoy se celebra en el Senado. Y así será. No por su habilidad para conseguirlo, sino por la decisión de sus colegas, tanto populares como socialistas, de no hacerle la campaña electoral. De eso ya se encargará él mismo en la rueda de prensa que ha convocado mañana en Barcelona para clavetear el discurso de que, como a Cataluña le roban en Madrid, lo mejor es la espantada.
Los verdaderos quebraderos de cabeza para la reunión de hoy son otros. A saber: el baldón presupuestario que el Gobierno carga sobre las espaldas de las comunidades autónomas (rebaja del 12% en las transferencias del Estado), el malestar social y la Europa que nos mira. Y si saltan chispas no serán de la hoguera soberanista atizada por el nacionalismo catalán, sino por lo que el presidente gallego, Núñez Feijó, describía ayer en Madrid con el coloquial “qué hay de lo mío”.
Es decir, las tensiones lógicas entre los presidentes autonómicos en disputa por minimizar los sacrificios y maximizar el gasto del Estado en sus respectivos territorios. Todo ello sin incurrir en deslealtad institucional y dentro de un marco presupuestario que prevé un recorte brutal en las inversiones públicas, amén del consabido compromiso en los topes del déficit: 1,5% en el año en curso y 0,7% en 2013. Sin embargo, en la reunión que anoche presidió Rajoy junto a la número dos del PP, Dolores de Cospedal, con los barones del PP que gobiernan en once autonomías, se fraguó el compromiso de evitar en lo posible una imagen de división entre responsables de los distintos territorios. El riesgo está en la verbalización de supuestos agravios en el reparto de los sacrificios impuestos por la necesidad de reducir el déficit público del Reino de España hasta los umbrales comprometidos con Europa.
Aún así, a pesar de que algunos presidentes autonómicos del PP (Valencia, Aragón y Baleares, básicamente) están contrariados por los recortes suplementarios previstos en los Presupuestos Generales del Estado de 2013, se supone que habrán hecho efecto las llamadas de Génova al “compromiso común contra la crisis”. La disonancia puede venir únicamente de Andalucía y de Cataluña. Cataluña amenaza con la espantada y Andalucía con la movilización callejera.
La solución al sudoku pasa por la caducidad del actual sistema de financiación autonómica. Toca el año que viene. De esa revisión depende la supervivencia del llamado Estado del Bienestar, puesto que Sanidad y Educación, sus dos grandes capítulos, son competencias autonómicas. También podría estar en riesgo la supervivencia del propio Estado de las autonomías si sigue ganando terreno la tendencia recentralizadora en la medida que sigue sin verse la salida de la crisis económica. Dos apasionantes asuntos para la agenda de próximas Conferencias de Presidentes.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
52Fernan Gonzalez 02/10/2012 | 21:27
#45 No había visto este comentario.
Precisamente un juicio y no echar la tierra encima hubiese pasado página de verdad, en lugar de eso algunos se empeñan en insistir una vez y otra sobre el asunto porque quedaron causas abiertas en ambos bandos y eso lo hubiese cerrado.
Algunos hasta lo siguen utilizando en sus campañas electorales lo de meter miedo.
Los bandos ya están olvidados para la mayoría de la población, pero no me gusta que nadie utilice estos argumentos con fines de partidos.
Con la historia no se juega, mire al presente o al futuro.
51CONTROL 02/10/2012 | 20:25
#49 Gadaffi tenía un atractivo fatal, irresistible para los presidentes de gobierno.
Gadaffi recibió a Putin, se fotografió con Berlusconi, Obama, hizo buenas migas con Sarkozy, recibió a Aznar y se paseó de la mano con Zapatero.
Y no sólo con hombres, también se fotografió con Kirchner en una jaima muy elegante. También se dio muchos abrazos con Hugo Chavez.
Algunos le querrían de verdad, pero me temo que la mayoría eran unos golfos que practicaban eso de "por el interés te quiero Andrés".
En cualquier caso su final fue una auténtica infamia.
50Aemilius II 02/10/2012 | 20:02
#48 Tiene usted razón, y como la tiene no me queda mas remedio que dársela.
Y eso que ha tenido usted la generosidad de no hablarme de la "Guardia Mora" de Hitler,... ni siquiera del encuentro del ex presidente Aznar con Gadaffi en Sevilla el 27-11-2007, que digo yo que no sería visita de Estado, pues, como insisto, ya no era Presidente del Gobierno de España.
Pero igual es que el atractivo del beduino era irresistible para el Emperador del Archipiélago de las Islas Perejiles. Según he leido estos días, Muamar acostumbraba a sodomizar a sus ministros, para demostrarles quien mandaba en el país.
Bueno, en serio. Aznarín buscaba que papá Gadaffi autorizase un circuito de F-1 para su yernito Alejandrito, que ya tenía convencido a un hijo del beduíno. Faltaba convencer al papá, que era muy musulman.
No se sabe si Muamar actuó con Aznar como con alguno de sus ministros, pero la realidad es que el circuito de F-1 en Libia nunca se llegó a construir.
Y es que no solo la izquierda le ha bailado el agua al moro infiel. Por la cosa del petróleo, mayormente. Y otras cositas.
Desde sus inicios en el viejo diario Pueblo, Antonio Casado se especializó en información política, a la que sigue dedicándose en prensa, radio y televisión. De la generación profesional de la Transición, está casado y tiene dos hijos. En los años ochenta se incorporó a RNE, donde dirigió el 'Diario de la Tarde' y 'España a las ocho'. Posteriormente fue corresponsal diplomático de RNE y redactor jefe de Tiempo. Actualmente es comentarista político en Onda Cero, Antena 3 TV y Televisión Española. Antonio Casado es socio fundador de El Confidencial.