Los españoles que vivimos en Madrid sabemos de la Fiesta Nacional porque nos aconsejan por anticipado usar el transporte público en el centro de la capital, hoy reservado para la cabra de la Legión. Otra pista recibimos anualmente quienes tenemos el privilegio de asistir a la gran recepción anual del Rey de España en el Palacio de Oriente, que suele convertirse en una pasarela verbal de la clase política. Además, un modesto clarinazo audiovisual del Ministerio de Defensa que nos recuerda en vísperas del desfile que “el día de la Fiesta Nacional es de todos” y que “juntos vamos a llegar muy lejos”. En la plaza de Cataluña de Barcelona, y en otros puntos de España, unos cuantos atrevidos quieren sobreponerse al complejo de tratar al nacionalismo como una especie protegida.
Y poco más. Del Día de la Hispanidad, que ha ido a menos, salvada la imprescindible liturgia oficial, nunca más se supo, lo cual contrasta con las celebraciones del nacionalismo periférico, que han ido a más. Está mal visto sentirse orgulloso de ser español porque choca con el relato impuesto tacita a tacita por quienes no admiten visiones alternativas a la suya. Si un ministro de España habla de “españolizar” la educación lo tachan de “pre-constitucional” y lo queman en la hoguera política y mediática. Y si alguien apela al ordenamiento jurídico como cauce del sueño segregacionista le hacen saber en tono unívoco y totalizante que esta vez será “con ley o sin ley”.
Hay que callar para que nadie se ofenda. Los nacionalistas se ofenden siempre si no aceptas sus monólogos y su excluyente interpretación de los hechos históricos incautados para su causa. Vete a decir que los catalanes (Reino de Aragón) se sumaron a la batalla total de los cristianos españoles contra el Islam en las Navas de Tolosa (1212), que en la guerra de sucesión había catalanes en los dos bandos (austracistas y borbónicos), que defendieron como un solo hombre la causa de España y de su Rey Borbón en 1793 (la “Guerra Gran”), que se echaron al monte contra la invasión napoleónica de la península Ibérica (1808) o que, en contra de su excluyente relato sobre la Cataluña maniatada por España, no fue Felipe V (Decreto de Nueva Planta) sino las Cortes de Cádiz (1812) las que ocasionan el gran apagón del autogobierno en Cataluña. Es entonces cuando se instaura en Cataluña la verdadera unificación de los códigos de la Monarquía borbónica pasada por la Revolución Francesa.
Es verdad que los catalanes lucharon mayoritariamente por sus libertades en la guerra de secesión (1640, Corpus de Sangre, Els Segadors) y en la guerra de sucesión (1714, caída de Barcelona, defendida también por valencianos y aragoneses), pero no es menos verdad que la historia ha ido uniendo cada vez más a Cataluña con el resto de los pueblos de España. Pero diga usted que ese es un buen motivo para dotar de sentido a la Fiesta Nacional del 12 de octubre, en gloriosa exaltación de la hispanidad (pueblos de España proyectados al mundo) y ya verá la que le cae encima.
Apostar por el reforzamiento de la identidad española en la fecunda diversidad que viene descrita en la Constitución de 1978 se ha convertido en algo políticamente incorrecto y más vale que vayamos haciendo algo ¿O vas al infierno si dices que te sientes español, especialmente el día de la Fiesta Nacional?
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
136cparis 13/10/2012 | 11:57
La culpa de todo la tiene Aragón. Si Aragón no hubiera existido -mas pequeña que Castilla pero articulada y de cierta potencia para tragársela- y además situada entre Castilla y ese conglomerado de señoríos a la greña que era la actual Cataluña -salvo Lérida que era aragonesa-; digo que si no hubiera existido Aragón, Castilla se hubiera merendado a todo esos señores feudales.
Tambien, si la opción de casar a la heredera Dª Petronila hubiera sido atender las peticiones de unión de Castilla, en lugar del descrédito de casar a una heredera con un conde, entre las dos y con mayor motivo, adiós futura Cataluña.
La culpa la tienen los aragoneses, digan lo que digan estos.
El Decreto de Nueva Planta de 1716, no fue de represalia -la guerra habia terminado hacía 2 años- fue de modernización de la sociedad. Ahí empezó Cataluña a ser operativa, se le quitaron corsés viejos y anquilosados.
135gaelle 12/10/2012 | 22:42
#127 estimado ARCANO yo no se de donde es ud.pero pongamos que navarro y supongo que se sentirá orgulloso de su región
el problema pienso yo es que seamos de donde seamos nos debemos sentir además españoles y eso es lo que no sienten muchos catalanes
yo por ejemplo si pasara lo que pasa en cataluña en otra región española y los que viven allí son los primeros que dejan hacer pues haría lo que han hecho hoy la mayoría de los españoles pasar como de la m.....
saludos
134Oscar Wilde 12/10/2012 | 22:42
#131 Perdón, ya he visto que alguien lo ha explicado con detalle unos posts más abajo.
Al aludido por supuesto le da igual.
Lo bueno de inventarte tu propia historia es que no tienes que andar investigando lo que pasó realmente. Es infinitamente más cómodo
133Oscar Wilde 12/10/2012 | 22:37
#128 No sé si es ud ZP bajo un nick o simplemente lo tiene como lectura de cabecera.
Esa estupidez de España como "conjunto de individualidades" es la segunda gran contribución de ZP a la humanidad, después de la alianza de civilizaciones.
Por supuesto, en 1812 a nadie se le habría pasado por la cabeza decir semejante estupidez. La constitución pone de hecho bastante énfasis en afirmar que esta hecha por y para los españoles de los dos hemisferios, puesto que antes, durante y después de la elaboración de la constitución hubo continuas rebeliones en América.
Pero en fin, que le estoy contando a ud.....
132Abstentioner 12/10/2012 | 22:26
#128
Y perdone, pero ni vascos ni catalanes son independentistas a pesar de 35 años de adoctrinamiento.
En ambas sociedades se ha establecido un permanente desinterés y apatía: absentismo.
Saludos
Desde sus inicios en el viejo diario Pueblo, Antonio Casado se especializó en información política, a la que sigue dedicándose en prensa, radio y televisión. De la generación profesional de la Transición, está casado y tiene dos hijos. En los años ochenta se incorporó a RNE, donde dirigió el 'Diario de la Tarde' y 'España a las ocho'. Posteriormente fue corresponsal diplomático de RNE y redactor jefe de Tiempo. Actualmente es comentarista político en Onda Cero, Antena 3 TV y Televisión Española. Antonio Casado es socio fundador de El Confidencial.