Por mucho que llevemos el caso escocés a las páginas de información nacional, azotadas por el vendaval segregacionista, Cataluña no es Escocia ni España el Reino Unido. Allí no hay españoles ni catalanes, y de haberlos no habrían alcanzado tan apaciblemente el acuerdo firmado ayer en Edimburgo por el premier británico, el conservador David Cameron, tan distinto del conservador Mariano Rajoy, y el ministro principal de Escocia, el nacionalista Alex Salmond, tan distinto del nacionalista Artur Mas.
No obstante, se entiende la tentación de fijarse desde aquí en la apuesta del Gobierno de Londres por si cunde el ejemplo, que unos desean y otros temen. Cameron ha puesto todo su peso político en la maniobra. Consiste en retener a Escocia como en los últimos 700 años, desactivando la cantinela separatista de una región que goza de unas cotas de autogobierno desde 1998 muy por debajo de las que el Estado español otorga a Cataluña desde 1978. Tan alto se dispuso ese nivel de autogobierno en Cataluña como claro se plasmó el dogma civil de la soberanía única en el pacto constitucional de la transición. De la misma fuente de legitimidad beben la Generalitat y el Gobierno central. Y el mismo ordenamiento jurídico les obliga.
Los nacionalistas creen que Escocia se beneficiará económicamente con la segregación, aunque lo ven menos claro desde que Londres ha insinuado que la separación supondría la salida de la libra esterlina, la devolución de los subsidios o la restitución de las cantidades liberadas más recientemente por el Banco de Inglaterra para rescatar al Royal Bank of ScotlandPero volvamos al caso escocés. Dicho queda que se ha puesto en marcha una operación destinada a asegurar la continuidad de Escocia en el Reino Unido. Esa es la trastienda del acuerdo que Cameron y Salmond acaban de firmar para la celebración de un referéndum sobre la eventual independencia de Escocia a lo largo del año 2014. El pacto incluye la formulación de una sola y simple pregunta: “¿Está usted a favor de que Escocia abandone el Reino Unido?”. Tan seguro está Cameron del resultado que acepta el voto de los escoceses a partir de los 16 años, dos años por debajo del umbral establecido para el derecho al voto. Lo que no ha permitido de ninguna manera es una segunda pregunta sobre la posibilidad de seguir en el Reino Unido pero con un mayor nivel de autonomía (más competencias), sabedor de que eso sería como ponerles una red a los partidarios de la segregación. Y está claro que Cameron no les va a dar ninguna ventaja.
En el caso escocés ha prevalecido el espíritu del pacto institucional, algo más llevadero donde no hay una Constitución escrita. A partir de ahí, barra libre al contraste de opiniones. Los nacionalistas escoceses y su Gobierno autonómico están quejosos de la influencia del Ejecutivo de Londres en sus asuntos. Creen que Escocia se beneficiará económicamente con la segregación, aunque lo ven menos claro desde que el Gobierno de Londres ha insinuado que la separación supondría la salida de la libra esterlina, la devolución de los subsidios o la restitución de las cantidades liberadas más recientemente por el Banco de Inglaterra para rescatar al Royal Bank of Scotland.
Enfrente tendrán a las potentes maquinarias de los dos grandes partidos de la centralidad británica, el Conservador y el Laborista, pilar derecho e izquierdo del sistema, convencidos de que la continuidad de la región en el Reino Unido es beneficiosa para ambas partes.ARTÍCULOS ANTERIORES

07/05/2013
81
06/05/2013
141
03/05/2013
153
01/05/2013
152
30/04/2013
168
29/04/2013
199
26/04/2013
266
25/04/2013
201
24/04/2013
207
23/04/2013
154

LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
57
COMENTARIOS
57tadeoteveo 16/10/2012 | 21:24
Hay que reconocer que los casos catalan y escocés se parecen tanto como un huevo a una castaña. Sirven para poner de manifiesto sobre todo, como se formó el reino Unido y como se forjó España. Si porque España no se formó, se forjó.
Las ideas liberales de la revolucion francesa en España tuvieron un efímero florecimiento y el pais volvio a lo suyo que no es otra cosa que el "Vivan las caenas".
Aqui la Unidad esta por encima, por delante y por detras de la libertad, la justicia y la separacion de poderes, que es lo que logicamente deberia llevarnos a la Unidad. Aqui el ejercito vigila no la libertad, la justicia o la separacion de poderes, sino la Unidad. Y segun algunos, yo no llego a tanto, dicen que esto lleva haciendolo desde los Reyes Catolicos.
Si sé que mas recientemente, el Franquismo tenia un lema en que la UNIDAD era la primera premisa y eso cuesta superarlo, son muchos años de adoctrinamiento y ademas se ha dejado escrito en la Constitución por si quedaba alguna duda.
Es por eso sobre todo, que tan poco se parecen el caso escoces y el catalán.
56innombrable 16/10/2012 | 21:22
En Escocia se respeta las leyes británicas,es decir la legalidad vigente;en Cataluña no se cumplen las sentencias del Tribunal Supremo.A partir de ahí ya no me vale nada de lo que se diga,Y SE ACABÓ.
Cambio y corto...
55Tadeoteveo 16/10/2012 | 21:10
#32 Efectivamente. Solo que la bestia como lo llama Vd. lo ha despertado a él, que estaba aun en la fase del independentismo utópico, peleando por un concierto que sabia que no le darían de ninguna de las maneras, y mira por donde, un agarradero ideplogico y se reconvierte en independentista real. Muchos lo han comparado en plan jocoso con Moises, que llevo al pueblo de Israel a peregrinar 40 años por el desierto y yo creo que no esta tan mal la comparación, sabe que la tierra prometida no esta en Egipto, sabe que debe marchar pero no tiene claro como llegar y cuando podra hacerlo.
Al final la historia no acaba tan mal para Israel, llegan a la tierra prometida sólo que Moises no acaba la travesia que culmina Josué.
Lo que no especifica la biblia es lo que paso con Egipto tras perder a su ejercito en las aguas del mar Rojo.
54Exceed 16/10/2012 | 20:07
#38 Sr. Guerrero. ¿pero no se cuenta Vd. lo aburrido que puede llegar a ser este foro si, de vez en cuanto, alguien no pone en solfa la mala leche que se traen unos cuantos? Venga, hombre, recapacite. No les de ese gusto a esos pocos. Siga con sus ripios y con lo que más le plazca. Saludos.
53lectora_eterna 16/10/2012 | 19:10
Ahora viviremos rodeados con el “conflicto” hasta el coco de forma obsesiva convulsiva olvidando la ruina que nos asola, los españoles que se van, el paro, el fracaso y mil y una calamidades más mientras nos acompaña Mas y su matraca de internacionalizar el proceso.
En fin, paciencias infinitas. Espero que todos los resortes legales del Estado español se apliquen con contundencia y que se dejen de ridículas ideologías por encima de las necesidades del pueblo.
PD1, 10 años después en plena campaña autonómica nos sale la Justicia con el Presgie.
PD2, 12 años después en plena campaña autonómica nos sale la Justicia embargando las fincas del Sr. Conde.
PD3, Amigo Guerrero un abrazo. Privándonos de sus ripios perdemos todos.
Desde sus inicios en el viejo diario Pueblo, Antonio Casado se especializó en información política, a la que sigue dedicándose en prensa, radio y televisión. De la generación profesional de la Transición, está casado y tiene dos hijos. En los años ochenta se incorporó a RNE, donde dirigió el 'Diario de la Tarde' y 'España a las ocho'. Posteriormente fue corresponsal diplomático de RNE y redactor jefe de Tiempo. Actualmente es comentarista político en Onda Cero, Antena 3 TV y Televisión Española. Antonio Casado es socio fundador de El Confidencial.