Unos cientos de puntos básicos más de la cuenta en la prima de riesgo nos cuestan más que una huelga general. Pero la huelga general se acaba veinticuatro horas después y la prima de riesgo nos sigue acorralando. Demagogia, la justa. Por ambas partes, vale. Lo más probable es que la movilización de hoy, apoyada por la izquierda política, incluido el PSOE, no cambie las políticas del Gobierno de Mariano Rajoy. De acuerdo. También pensábamos que los escudos humanos entre los hombres de negro y las familias afectadas no iban a conseguir frenar los desahucios. Estábamos equivocados.
No digo que se vaya a repetir la historia en la protesta contra otras formas de desahucio: paro, pobreza, exclusión social, pérdida de derechos, despidos fáciles y baratos, degradación de los servicios públicos. Digo que está en la naturaleza de las cosas que los sindicatos lo intenten en defensa de los intereses cuya protección le ha sido encomendada. Los de los trabajadores y, por extensión, los de las capas más débiles del orden económico-social. Y no es cosa de que sus representantes, elegidos democráticamente, hayan de consultar la línea editorial de un periódico, llamar a la Moncloa o preguntarle a la patronal si desean saber cuándo toca o cuándo no toca convocar una huelga general.
Ayer escribí que no hay ambiente de huelga general. Se explica. El miedo a perder el puesto de trabajo es hoy por hoy mucho más fuerte que la esperanza de encontrarlo entre quienes están parados. Hay casi quince millones de españoles (parados y pensionistas) que no pueden hacer huelga porque no tienen trabajo. Y, por otra parte, el Gobierno no ha entrado al trapo del discurso sindical, no ha habido precalentamiento en los medios de comunicación, las asambleas previas de delegados sindicales han pasado inadvertidas y, no voy a negarlo, el prestigio de los sindicatos no está en su mejor momento.
Aunque está generalizada la impresión previa de que esta tercera huelga general en poco más de un año va a tener escaso recorrido, vamos a estar atentos a la pantalla. En semejantes circunstancias la medida del éxito o el fracaso de la jornada la van a dar las manifestaciones convocadas para esta tarde en toda la geografía nacional. Por la mañana, esa medida la dará el impacto de la huelga en el transporte de las grandes ciudades y las grandes empresas del sector industrial.
Es un lugar común calificar por anticipado de “ineficaz” la huelga general convocada para hoy. Seguramente, eso vale respecto a un eventual cambio de rumbo en la obsesión por los recortes. Pero también el derecho al pataleo puede ser una “eficaz” forma de dar salida al también generalizado cabreo social por la que nos está cayendo encima. O sea, que si no sirve para mejorar la situación económica del país, sí puede servir como válvula de escape, como una forma de dar salida a la indignación acumulada en el pecho de un creciente número de españoles desahuciados por la crisis.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
79crist 15/11/2012 | 11:17
#48 No me ha contestado a lo que digo, como que la crisis empezó con el boom inmobiliario de Aznar, así como en EEUU. Y que países en los que hacecuatro días gobernaba la derecha también están teniendo que hacer recortes. ¿Acaso la culpa de todo esto es de Zapatero?
77Exceed 14/11/2012 | 21:20
Va por Crist y todos sus comentarios. Mira chaval, después de leer casi todo lo que has escrito deduzco que: 1] No puedes ser ZP en persona porque ya abdicó de todas sus mamarrachadas económicas en una entrevista que se publicó en Al Jezirá. 2] Eres un fanático progre que no tienes bastante con el desastre que tu iluminado nos dejó. Quieres más. 3] Todavía no te has enterado de que en el PSOE a ZP ya ni lo mientan ni lo quieren ver ni en pintura. 4] Tu ídolo ZP no es sino un redomado cobarde que revistió de valentía la decisión de no acabar la legislatura porque El si sabía el merdé que iba a dejar y para el cual no tenía ni puta idea de como resolverlo, si no era desdiciéndose de todo cuanto había dicho y hecho en 7 años. 5] Y menos mal que se fué, porque si dura hasta Marzo y nuevo gobierno en Mayo, esto ya no lo arreglaba ni Dios. [Con todos mis respetos para Dios]
Desde sus inicios en el viejo diario Pueblo, Antonio Casado se especializó en información política, a la que sigue dedicándose en prensa, radio y televisión. De la generación profesional de la Transición, está casado y tiene dos hijos. En los años ochenta se incorporó a RNE, donde dirigió el 'Diario de la Tarde' y 'España a las ocho'. Posteriormente fue corresponsal diplomático de RNE y redactor jefe de Tiempo. Actualmente es comentarista político en Onda Cero, Antena 3 TV y Televisión Española. Antonio Casado es socio fundador de El Confidencial.