Un Güemes vale más que mil palabras. El fecundo viaje del exconsejero madrileño de Sanidad, Juan José Güemes, de lo público a lo privado, sin salirse del carril, gravitó ayer sobre la nueva marea de batas blancas que volvió a cubrir el centro de la capital al grito de “La sanidad no se vende, se defiende”. Esta vez el llamamiento era estrictamente sindical, pero las asociaciones de profesionales siguen al mismo lado de la barricada en defensa de una causa que, según se ha demostrado en estas últimas semanas, comparte el conjunto de la sociedad española.
Nadie lo hubiera dicho, pero lo cierto es que el exconsejero Güemes, firme partidario de los planes privatizadores en 6 hospitales y 27 centros de salud madrileños, después de haber pilotado en su día la privatización de los análisis clínicos (ahora se entiende), se ha convertido en un eficaz aliado de quienes se movilizan contra esos planes. El simple hecho de mencionar el curioso salto con red de lo público a lo privado es suficiente para recargar el ánimo de los agitadores profesionales, sindicales y corporativos en defensa de la sanidad pública.
Los efectos reanimadores del efecto Güemes sobre la marea blanca de la sanidad en Madrid se hicieron sentir también en las reacciones de quienes desde el Gobierno regional defienden la gestión privada de la sanidad pública. En sentido contrario, naturalmente. Se han puesto muy nerviosos con las filtraciones sobre su compañero de partido, incluidas las que se refieren a una presunta alteración de la lista de trasplantes para favorecer a un familiar. Sirvan de ejemplo las declaraciones del presidente, Ignacio González, reduciendo lo de Güemes a un episodio banal de compra-venta de empresas. Las del consejero Lasquety, que valoran la manifestación de ayer como el resultado de una pelea entre sindicatos. O las del responsable de Sanidad del PP nacional, José Ignacio Echániz, inventándose que Rubalcaba es un paciente habitual de la sanidad privada (mentira y gorda) y deslizando una vez más la mentira de que en Andalucía se hayan privatizado hospitales.
Asistimos a una sucesión de acontecimientos que, en plena crisis económica, demuestran cómo la corrupción de los políticos se está haciendo cada vez más indigesta para la opinión pública. Lo de Urdangarín, el caso Pallerols, los ERE de Andalucía, las andanzas castellonenses de Carlos Fabra, Baltar, la Munat, Jaume Matas, etc. Todo eso ha potenciado el impacto del caso Güemes. No ha cometido ningún delito, que se sepa, pero su efecto mediático ha inflado las velas de quienes sospechan que los planes del Gobierno regional en materia de sanidad no son sino una forma más de desviar dinero público a bolsillos privados. En este caso, so pretexto de una mejora en la prestación del servicio público, algo que está por demostrar. Difícil de entender si asumimos que las compañías postulantes están acreditadas como entidades con ánimo de lucro y no como ONG forjadas en el secreto de la filantropía. Negociar con la salud de nos españoles no es lo mismo que negociar con lavadoras. A ver si nos aclaramos.
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COMENTARIOS
130pedritoandia 14/01/2013 | 23:01
Parece mentira que un periodista tan listo como Vd. No sepa que a estos no hay que animarles para que sigan sus protestas ya que se trata de un plan orquestado por sindicatos y el PSOE e IU ayudados por una parte del personal sanitario que defiende sus prebendas en detrimento de dedicar más recursos sanitarios a los pacientes. Porque no denuncia que gran arte de las protestas es debido a que se les va a quitar las llamadas peonads por las que cobran cono extras lo que debían realizar en su horario
128Boswell 14/01/2013 | 22:09
#126 Efectivamente ARCANO.
Hay que cuidarse. Yo también estoy a dieta [ejercicio,comida sana y nada de alcohol], desde después de Reyes. Lo hago todos lo años. Y eso que este año no he cogido ningún kilo. A mí es que el alcohol me engorda [que no me la] una barbaridad.
Pasaron los años de disolución. Ja, ja.
127Afrikaner 14/01/2013 | 21:33
#120 No veo nada extraño en el tandem Boadella-Aguirre.
Cuando Boadella se ha convertido en un apestado del nacionalismo catalán, Esperanza Aguirre ha sido la única que le ha ofrecido la posibilidad de continuar su carrera en Madrid.
Personalmente, me encanta Boadella y su fina ironía en sus obras
y le considero uno de los personajes más inteligentes y brillantes
en el mundo cultural español.
126Arcano1964 14/01/2013 | 21:28
#114 A base de abstinencia se aprende a decir que no... míreme a mí, en lo que va de año ni una cervecita...
La abstinencia endurece el espíritu... algo muy conveniente ya que, llegando a los cincuenta, más duro se pone el asunto...
...al menos para los que somos solteros...
Quizás no más duro, solo sea pereza.
Desde sus inicios en el viejo diario Pueblo, Antonio Casado se especializó en información política, a la que sigue dedicándose en prensa, radio y televisión. De la generación profesional de la Transición, está casado y tiene dos hijos. En los años ochenta se incorporó a RNE, donde dirigió el 'Diario de la Tarde' y 'España a las ocho'. Posteriormente fue corresponsal diplomático de RNE y redactor jefe de Tiempo. Actualmente es comentarista político en Onda Cero, Antena 3 TV y Televisión Española. Antonio Casado es socio fundador de El Confidencial.