Ruido de facas: antipedristas y antisusanistas

Se entiende que, con solo descontar el efecto andaluz, volcado entonces en Sánchez gracias al apoyo de Susana Díaz, la presidenta andaluza tiene garantizado el triunfo

Foto: Pedro Sánchez y Susana Díaz, en una imagen de archivo. (Gtres)
Pedro Sánchez y Susana Díaz, en una imagen de archivo. (Gtres)

Minuto y resultado de la carrera por el trono de Ferraz. Como ya habían filtrado personas de su entorno, Susana Díaz anunció este fin de semana su candidatura. La solemnizará con un baño de masas en Madrid el domingo 26 de marzo. Los otros dos candidatos siguen con su agenda itinerante.

Ayer en Cádiz, Pedro Sánchez, de rojo y plurinacional, cargó de nuevo contra “el PSOE de la abstención” y mostró las heridas de guerra por las celadas sufridas antes de ser derribado. Y Patxi López en Getafe (Madrid) se ofreció de costurero ante el riesgo de ruptura, con aviso a sus dos rivales: “No hay peor derrota para un socialista que ganar sobre un partido roto”.

La trastienda es menos amable, para desgracia del PSOE. Hay ruido de facas y la carga de los discursos cruzados es autodestructiva. Es decir, se habla en negativo. El sonido de interiores está muy polarizado entre 'antisusanistas' y 'antipedristas'. No cuenta la reafirmación del candidato propio sino la descalificación del ajeno.

Al otro lado de la barricada también tiran con bala. Si para unos Sánchez es un impostor, para otros “Susana es un bluf”

Sánchez es un impostor” es la frase más repetida en las filas de Susana Díaz, donde están los arrepentidos que le apadrinaron como secretario general: la propia Díaz, el expresidente Zapatero y el líder valenciano, Ximo Puig. Todos ellos, así como los cuatro ex secretarios generales anteriores (González, Almunia, Zapatero y Rubalcaba), se identifican con la línea de la comisión gestora, donde te recordarán al Sánchez plurinacional de ahora arropado en una bandera de España cuyo tamaño empequeñecía su figura, justo el día de su estreno como flamante candidato 'único' del PSOE a la Moncloa (21 de junio de 2015).

Al otro lado de la barricada también tiran con bala. Si para unos Sánchez es un impostor, para otros “Susana es un bluf”, que medró a la sombra de Griñán sin otro contraste con la realidad que el de la cerrada pirámide organizativa del PSOE andaluz y quiere subir otro peldaño tras haber encabezado con éxito una oscura operación de acoso y derribo contra Sánchez. Un rasgo de su historial que este utiliza en sus baños de militancia.

Entretanto, el tercero en discordia, Patxi López, llama a impedir una batalla de “socialistas contra socialistas”

El domingo justificó su entrada en campaña, a fin de que “estas primarias sirvan para que ningún otro secretario general tenga que volver a pagar el precio que yo pagué por cumplir con la palabra dada a los votantes y a los militantes”.

Entretanto, el tercero en discordia, Patxi López, llama a impedir una batalla de “socialistas contra socialistas” y un día después marcado por el ajuste de cuentas. Por si acaso, ahí queda su bienintencionado ofrecimiento de “sumar y unir” en el 39º Congreso Federal (17-18 junio), si gana las primarias de mayo. Y si las pierde, se quedará para contribuir a la unidad.

Con ello cuentan los valedores de la lideresa andaluza, convencidos de que su victoria vendrá labrada sobre la formidable potencia institucional y orgánica puesta a su disposición por los principales dirigentes territoriales, todos los ex secretarios generales del PSOE (excepto Sánchez, se entiende) y las estructuras de un partido que gobierna en siete comunidades autónomas y 3.200 ayuntamientos.

La comisión gestora hace sus cálculos en base a los resultados de las primarias que en 2014 se disputaron Sánchez y Madina

Más allá de las encuestas publicadas en algunos medios de comunicación, a las que no se concede ningún crédito en el entorno de Susana Díaz, la propia comisión gestora hace sus cálculos en base a los resultados de las primarias que en el verano de 2014 disputaron Sánchez (48,6%) y Madina (36,15%). Creen que difícilmente Sánchez pueda desbordar el listón del 15,26% de los votos (17.506) logrados por el tercero en discordia, el izquierdista Pérez Tapias.

Se entiende que, con solo descontar el efecto andaluz (la mayor reserva de votos militantes), volcado entonces en Sánchez gracias al apoyo de Susana Díaz (el 60 % de los votos los consiguió en esta clientelar federación), la presidenta andaluza tiene garantizado el triunfo.
Al Grano

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios