Lunes, 6 de mayo de 2013

Un murmullo catalán

19/03/2013
212
Enviar
60
38
 
0
Menéame
Imprimir

El Círculo de Economía es un club catalán (casi una institución) acreditado y solvente. Fue fundado en los 50 por Carles Ferrer Salat, entonces un joven empresario y luego presidente de la CEOE, y está integrado tanto por empresarios como por economistas y otros profesionales (Narcis Serra y Ernest Lluch estuvieron en su directiva). Allí está representada la pluralidad de la burguesía que siempre ha querido conectar -y dialogar- con Madrid. Sus invitados han ido desde los tecnócratas del Opus Dei en los sesenta hasta Enrique Fuentes Quintana y Abril Martorell cuando UCD; Miguel Boyer, Carlos Solchaga, Pedro Solbes y Felipe González cuando el PSOE; y por supuesto Rodrigo Rato y Aznar. Y Mariano Rajoy es conferenciante fijo -y respetado- en sus jornadas anuales de Sitges. Ahora lo preside Josep Piqué pese al recelo activo de CiU, que lo considera poco afecto.

El pasado jueves actuaba José Luis Feito, presidente del Instituto de Estudios Económicos, para presentar un estudio sobre las consecuencias económicas de la posible independencia catalana. La conclusión es que la independencia implicaría la exclusión de la UE, la pérdida de mercados y, seguramente, la salida del euro. Un argumento -brillante- de Feito fue que España sólo permanecía en el euro por casualidad, porque en 2012 el BCE financió a través de los préstamos a la banca las emisiones de deuda española, y que una Cataluña sin la muleta del BCE no podría financiar su déficit, tendría que crea su propia moneda… y devaluar. Y aquí sería el crujir de dientes. La tesis de Feito, solvente desde el punto de vista económico, es más discutible desde el político. ¿Cuánto tiempo estaría Cataluña fuera de la UE? Para Feito, más de dos generaciones, plazo que a algunos asistentes les pareció excesivo y quizás “interesado”. Hubo un interesante coloquio aunque, en un momento, algunas afirmaciones de otros autores del estudio hicieron que mi vecino de butaca (un catalán que fue presidente de una de las grandes multinacionales instaladas en Cataluña) me dijera: “Es excesivo, por qué no nos levantamos y nos vamos”.

Joaquim Muns, un sensato y acreditado economista catalán -moderadamente catalanista y conservador pragmático que fue diputado de CiU en el Parlamento Europeo y antes director ejecutivo del FMI nombrado por España (Álvarez Rendueles)- dijo que a Cataluña no le interesaba la independencia porque sería un país irrelevante (y no podría tener cargos en los organismos internacionales) como Estonia o Dinamarca. Afirmación que luego le valió una contenida reprimenda del expresidente de la Generalitat Jordi Pujol (“ya firmo que Catalunya sea tan irrelevante como Dinamarca”).

Pero Muns, replicando a Feito que se había referido al estudio británico sobre las consecuencias de la independencia de Escocia, añadió que lamentaba que el Gobierno español no hubiera hecho, como el de Londres, un informe serio sobre las consecuencias jurídicas y económicas de la independencia (por ejemplo, los 1.800 tratados que Escocia tendría que volver a negociar y firmar). Feito le respondió que Cameron había podido hacer el informe porque en Escocia hay convocado un referéndum legal, que las leyes británicas permiten y que, aquí, ese trabajo no se puede hacer porque ni hay referéndum convocado ni -según la normativa jurídica- éste puede celebrarse.  

Un conversación pública en el Círculo de Economía entre José Luis Feito, que presidente el Instituto de Estudios Económicos, Jordi Pujol y el economista Joaquim Muns sobre las consecuencias de una hipotética independencia pone de relieve la desconfianza catalana en el sistema institucional españolY entonces, en la plácida y burguesa sala del Círculo de Economía, se oyó un ligero y educado murmullo de desaprobación. ¿Es qué la burguesía catalana abjura del orden jurídico? No, pero el corto murmullo existió y expresaba algo.

La clave vino luego. Contestando a Pujol -que justificó su evolución, ya que dijo que votaría sí en un hipotético referéndum independentista-, Feito manifestó -con apoyo de números- que Cataluña era una de las regiones de Europa que más había crecido entre 1977 y 2007. No podía sostenerse que España la había castigado. Lo que pasa es que luego vino la crisis y se ha visto que el crecimiento catalán -y el español- era ficticio. Se había consumido el crédito de los veinte años siguientes. Y Pujol fue rápido:

“Mire, no le discutiré cifras, pero el sentimiento independentista no ha crecido por la crisis. Le diré exactamente el día en que dio un gran salto adelante. Un día de julio de 2010 en el que un Tribunal Constitucional, desautorizado moralmente y cuatro años después de que lo votaran las Cortes españolas y los  ciudadanos catalanes, dictó sentencia contra el Estatut. Aquel día fue cuando las cosas cambiaron”.

Pujol acierta bastante. Aquel día muchos ciudadanos no forzosamente nacionalistas, sino los burgueses y profesionales del Círculo de Economía -que utiliza en sus reuniones tanto o más el castellano que el catalán- perdieron mucha confianza en las leyes e instituciones españolas. Seguramente, como dijo Feito -y como saben la mayoría de empresarios y economistas catalanes-, la independencia es un mal negocio para Cataluña. Pero sin recuperación de la confianza en el sistema institucional -Pujol y Roca, junto a los dirigentes del PSC y del entonces importante PSUC (comunistas), no sólo los de la UCD hicieron campaña a favor de la Constitución del 78- las cosas no irán bien entre Madrid y Barcelona.

¿Por qué se ha llegado hasta aquí? Un día antes, el miércoles 13, otro expresidente de la Generalitat, José Montilla, presentó en la editorial RBA un libro de conversaciones con Rafael Jorba, un agudo periodista algo tapado por el dominio nacionalista-PP de los medios catalanes. Montilla no se recató al decir que la vía de la declaración unilateral de independencia no llevaba a ningún sitio en la Europa de 2013. Entre otras cosas, porque los gobiernos europeos quieren que España devuelva el dinero prestado y la independencia catalana complicaría las cosas. Pero acto seguido -contestando a Lluis Bassets, director adjunto de El País- se refirió también al bofetón que para la confianza catalana en la democracia española significó la sentencia del Constitucional. Para Montilla se debió -básicamente- a que el PP tiene una virtud y un gran defecto. La virtud es que tiene dentro la extrema derecha y que, gracias a ello, en España no hay un partido de extrema derecha. El defecto es que demasiadas veces -al menos respeto a Cataluña- la extrema derecha se impone al centro-derecha, lo que ha dañado la convivencia y alentado la desafección mutua. Y Montilla agregó que había políticos del PP que no estaban de acuerdo con la actitud del partido respecto al Estatut.

Si Pujol (que encarna el catalanismo militante de centro-derecha), Montilla (socialista que vino a Catalunya como inmigrante andaluz) y el discreto murmullo de los burgueses del Círculo de Economía coinciden… alguien debería tomar nota en Madrid.  

212
60
38
 
0
Menéame

LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

212

COMENTARIOS

Escribe el tuyo

212strangel 22/03/2013 | 07:43

Señor Tapia, su artículo es un inventario perfecto de la mitología sobre la que construyen ustedes una relación patológica con "Madrid". Salvando las distancias, y sin ánimo de ofender, su artículo describe los diálogos entre los locos de un manicomio y uno de los enfermeros que les explica que están locos y que su plan de fuga del manicomio no va a funcionar, porque el manicomio está en Siberia, y hay 20 bajo cero ahí fuera. Unos locos que nunca se ponen de acuerdo en nada, esta vez murmuran algo contra el enfermero. Y la conclusión a la que usted llega es que los médicos del manicomio deben tomar nota.

Mi conclusión es que usted es uno más de los "locos", de los que va sin camisa de fuerza, claro. Los de la camisa de fuerza son los de ERC, y últimamente los de CIU.

Pero vamos, que todos nos equivocamos, no pasa nada.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

211Duke Atreides 20/03/2013 | 21:28

#210 ¡Punto redondo! ;-]
Saludos

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

210dijolo blas 20/03/2013 | 14:09

#209 Y el argumento es tonto porque es lo mismo que si porque el Tribunal Europeo de Derechos Humanos tirara abajo la doctrina Parot entonces los españoles dijéramos que no estamos a gusto en la UE y ala que nos vamos...
Coño, si es que hay que ser serio y hay que estar a las duras y a las maduras, no se puede pretender tener siempre la razón y encima que todos te la den siempre.
La vida no funciona así. Maduren...

Otra cosa es si uno es un xenófobo, si uno odia a sus hasta ahora compatriotas e incluso a sus familiares de otras regiones, si uno es un ignorante de su historia y de su sangre, si uno es un zoquete facilmente manipulable por polticastros mentirosos y corruptos y por profesorzuelos corrompidos e ignorantes y está por ello dispuesto a salir a la calle a vociferar a las calles su malestar con la crisis [el de todos ] y a agitar banderolas inventadas cada vez que el liderzuelo de turno llega a su límite de incompetencia o ve que los tribunales le pisan los talones.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

209dijolo blas 20/03/2013 | 13:56

Mire ese argumento de "como el TC declaró inconstitucional parte del estatut entonces no estamos a gusto en España y nos vamos" aparte de falso es muy tonto y revela una clase de gente que no respeta las instituciones ni las leyes salvo que les den siempre la razón, y encima esas gentes dicen que son "pactistas", cuando la única ley en la que creen es en la del embudo: acho para mi y estrecho para los demás.

Es un argumento falso pues nadie se ha hecho separatista por esto, el que lo es será porque así le han educado, en su casa o en la escuela, donde les han inculcado en muchos casos no solo un sentimiento independentista, en principio algo respetable, sino un odio xenófobo al resto de los españoles.
Precisamente por este odio, por esta xenofobia ha colado el cuento del "España nos roba", totalmente falso aparte de que existan evidentes muestras de que la financiación de la autonomía se queda corta debido a los fallos del modelo pactado por Zapatero y el tripartito, modelo impuesto al resto de comunidades, pero esono es robar si no desajustes financieros facilmente resolubles.
Y ese España nos roba es la clave del aumento del separatismo en tiempos de crisis.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

208Arcano1964 20/03/2013 | 09:04

#199

A la hora de decisiones extremas, como lo es una secesión, se debe exigir un mínimo de votantes sobre el censo que deseen el cambio.

Que decida 1 de cada 5 es demostración que el asunto no interesa y si no interesa no tiene sentido ni plantearlo.

El caso de la Constitución Europea fue palmario: muchos no votamos porque nos parecía un bodrio infumable. Mire el porcentaje de votos sobre el censo y compárelo con el de 1978. Decir que se aprobó en españa ese bodrio fue una de tantos disparates del mesías laicista Zapatero.

Acceso al comentario Acceso al comentario #  Responder 0

Joan Tapia fue director de La Vanguardia desde 1987 hasta marzo del 2000.Luego director de BTV (Barcelona Televisión) y posteriormente de TVE en Catalunya. Desde el 2007 es columnista de El Periodico de Catalunya. Miembro de la Real Academia de Ciencias Económicas y Financieras, trabajo también en la Caixa y como asesor de Miguel Boyer en el ministerio de Economía y Hacienda.

CONÉCTATE A LA ACTUALIDAD

SUSCRÍBETE AL BOLETÍN
BoletínUrgentes
Las más, patrocinado por CLH

ANÚNCIATE BOLETÍN
Nov
2012
1ª Edición
2ª Edición
L
M
X
J
V
S
D

HEMEROTECA

Mostrar Calendarios