Leopoldo Abadía

DESDE SAN QUIRICO

El señor Egea, España y el calcetín

26/10/2012
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Estoy en pleno road show. He sacado un libro y ahora hay que venderlo. Aquello de que "el buen paño, en el arca se vende", está muy pasado de moda. Ahora hay que sacarlo del arca e intentar moverlo por ahí, para que la gente se entere de que existe el paño y de que tú dices que es bueno, y para que se animen a comprarlo.

Me hacen muchas entrevistas. Al cabo de unas cuantas, llega un momento en que no sabes si eso que estás diciendo se lo has repetido varias veces en la misma entrevista al mismo periodista, o si se lo dijiste ayer a otro. Pero como los periodistas con los que hablo son buena gente, sonríen y ponen cara de estar oyendo una novedad.

Las preguntas son las normales, las que nos hacemos todos desde hace unos años: el rescate, la prima de riesgo, los presupuestos, el déficit... todo eso.

Pero me ha sucedido una cosa curiosa: que, en varias ocasiones, me han preguntado por el señor Egea. Alguien hasta me ha preguntado si existió. Pues sí, gracias a Dios, existió. 

Y decido hacer una cosa que no sé si está bien, que es copiar tres párrafos de mi libro, que, por cierto, se titula "El economista esperanzado" (digo el nombre porque "yo he venido a hablar de mi libro" y, o doy el título, o la gente comprará otros libros, y si los compara con el mío, igual esos otros le gustan más).

Copio:

"...se me va la cabeza a Zaragoza, segunda mitad de los años cincuenta. Mi padre acababa de fallecer. Mi madre administraba un patrimonio que le daba para vivir. No le sobraba, pero no le faltaba. Cuando tenía alguna duda sobre alguna inversión, iba al difunto Banco Zaragozano, a la oficina principal, y hablaba con el director de la oficina, el señor Egea, que  le aconsejaba. Curiosamente, en los muchos años que fue a verle, el señor Egea le dio siempre consejos honrados, que siempre dieron buenos resultados.

No sé si habrá muchos señores Egea en la actualidad. Seguramente los habrá, pero no lo sé. Me temo que hay mucho 'pájaro' suelto por ahí, que, a base de poner objetivos brutales a los que podían ser señores Egea, se los han cargado y han hecho de ellos pequeños sinvergüenzas".

Y sigo copiando:

"Por supuesto, la responsabilidad de lo que yo hago es mía. Y la responsabilidad de lo que hace el que podía haber sido señor Egea -hombre competente, honrado, noble, sincero - y se ha convertido en 'pseudo señor Egea' -incompetente, deshonesto, traidorcete y mentiroso- es suya y solo suya. Pero, profundizando un poco, no demasiado, descubres que el auténtico señor Egea tenía claro lo que estaba bien y lo que estaba mal. Y eso es algo que no todos tienen claro en los tiempos que corren".

Se acabó la copia.

Ya sé que con lo de la revolución civil me estoy poniendo pesado. Ya sé que cuando digo que la revolución civil empieza por mí, y por ti, y por el otro y por el otro, muchos dicen que sí, pero que hay que subir los impuestos a los ricos y que los que tienen que dar ejemplo son los políticos, con menos coches, menos jubilaciones y menos gabelas. Ya lo sé, pero vuelvo a repetir lo de que el que tiene que arreglar mis cosas soy yo. Y a eso le llamo madurar y hacernos mayores.

El señor Egea era un hombre maduro. Y le echo de menos. 

Pienso que debemos conseguir que el ministro de Educación solo tenga un objetivo: que las familias españolas y las escuelas españolas y las universidades españolas "produzcan" muchos miles de señores Egea, todos con un inglés perfecto, cosa que no tenía el señor Egea de verdad, porque en aquel tiempo tampoco hacía mucha falta.

Una vez marcado ese objetivo, y puestos los medios (para lo que es fundamental que los padres y los profesores sean auténticos señores Egea), resulta que ese ministro llegará a su casa y le dirá a su mujer: "Me parece que he empezado a ganarme el sueldo".

Y como premio, podríamos ir a la Fundación Tàpies, que seguro que tienen un modelo de aquel calcetín gigante que querían poner en uno de los Palacios de Montjuic, y regalárselo al ministro, con una dedicatoria: "Para el hombre que ayudó a dar la vuelta a España como un calcetín".

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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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45borges2012 27/10/2012 | 21:31

Vaya diferencia. Hace un año , el tal Abadia se dedicada a lanzar toda clase de injurias , insultos y ataques de mala baba contra el Gobierno anterior, que según él todo lo hacia mal. Ahora en plena debacle de la sociedad , enmedio de la ruina y del hambre para muchos españoles, y ante las desastrosas medidas del actual Gobierno , que es mas de su gusto, se dedica a escribir articulos bastante memos en vez de abrir la boquita y hablar de lo que realmente importa , del bienestar de las personas.

Es lo que que tienen los estomagos agradecidos, lacayos del poder y cobardes con la realidad social,que son incapaces de lanzar una critica coherente contra el daño que se está haciendo a la gente mas necesitada , en muchos casos ancianos y niños.

Pero ante esto prefieren escribir perogrulladas "graciosillas" para hacer reir a su publico. Patetico.

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44Brami 27/10/2012 | 11:01

A los Srs que usted se refiere son botin y compani? ya que son ellos los que marcan los objetivos a los que deben llegar los Srs "Abadias"
En un sistema bancario piramidal manda patron no marinero,

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43Brami 27/10/2012 | 11:01

A los Srs que usted se refiere son botin y compani? ya que son ellos los que marcan los objetivos a los que deben llegar los Srs "Abadias"
En un sistema bancario piramidal manda patron no marinero,

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42pmeca 26/10/2012 | 22:49

Efectivamente don leopoldo la situación de los directores e inclusob del resto de empleados de banca que trabajan de cara al público, en los últimos 20 años ha sufrido un cambio infernal pasando de ser unos consejeros mas o menos desinteresados a ser unos forzados colocadores de todo tipo de productos [al principio fueron vajillas y electrodomésticos pero luego se fué pasando a todo tipo de nuevos productos financieros a cual más sofisticado y en muchos casos tóxico].
Para todos ellos se fijaban objetivos cuyo cumplimiento era diariamente controlado y exigido,sometiendo a los empleados a un estres constante,debiendo colocar productos pensados por los sabios pensantes de la entidad y que la mayoría de las veces al cliente no le iban a servir para nada.
En muchos casos no es que engañasen a los clientes con los productos, es que ellos mismos no sabían lo que estaban vendiendo ,ni los posibles peligros que entrañaban,como pasó con las participaciones preferentes,swaps,derivados,productos estructurados etc,etc.
Como norma actualmente el cliente no debe jamás comprar algo que le recomienden en su sucursal,sin estudiarlo antes en profundidad .

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41Pauco 26/10/2012 | 22:48

Que razón tiene Don Leopoldo!

Desde luego cada dia se pierden más valores morales.

He oido hablar de que existe una Banca Ética.

Por que hoy en dia una entidad así, es una cosa anormal?

No deberia ser al contrario !!!

Salu2










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Leopoldo Abadía es un chaval de 75 años, 12 hijos y 40 nietos y ex profesor del IESE, que asegura no saber nada de economía pero que ha puesto en claro la mejor explicación en castellano sobre la crisis subprime.
A partir de ahí, para su sorpresa, miles de personas de todo el mundo consultan diariamente su blog. Desde su atalaya de San Quirico, aporta una voz independiente sobre la complicada realidad económica y social actual. Sin más pretensiones.



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