Leopoldo Abadía

DESDE SAN QUIRICO

Cuidar el árbol

09/11/2012
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En Valencia, me encontré el otro día con Miguel. Es un hombre de mi edad, aragonés, que vivía en Zaragoza cerca de mi casa y que dice que tiene más nivel que yo, porque él era de la Parroquia del Gancho y yo, de la de San Felipe. Nunca le he preguntado qué diferencia había entre las dos parroquias y por qué es más que yo, pero lo cierto es que siempre que hablo con él, noto que me mira por encima del hombro.

Miguel tiene unos cuantos nietos. Yo conozco a algunos. Le hablo del mayor, un chaval de 11 años, despierto, avispado, majo. (Para mí, decir que alguien es "majo", es el mejor piropo que le puedo echar. Fijaos que, a pesar de mi  veneración por la señora Merkel, nunca he dicho que fuera maja. He dicho que me caía bien, que ya iba siendo hora de que alguien mandara en España..., pero "maja" no le he llamado nunca.)

Le digo: "¡qué chaval más listo!" Miguel hace un gesto raro y me sorprende. Me dice que se ha extendido el rumor de que ese crío es listo. Que él no le considera listo. Que es un niño normal. Y añade: "es un arbolico que está creciendo y que ya veremos cómo es cuando se haga árbol grande".

Cuando pienso que ya me dado la lección de hoy, remata y me da la segunda: "Yo me limito a cuidarlo".

Una vez más, Miguel me ha mirado por encima del hombro y, de una manera educada, ha vuelto a dejar claro que los de la parroquia del Gancho son de más categoría que los de San Felipe.

Estoy cada vez más convencido de que en España necesitamos urgentemente la revolución educativa. Urgentemente quiere decir que hay que empezar hoy, por ejemplo, aunque sea viernes y pensemos que la podemos dejar para después del fin de semana.

La revolución educativa debe tener por objetivo fundamental que los ciudadanos de este país sean gente noble, honrada, leal, trabajadora, de fiar, personas que se sientan responsables de su pasado, de su presente y de su futuro, que no busquen subir la escalera utilizando como peldaños a los demás...La lista podía ser infinita, pero ya se ve por dónde voy.

Voy por la "formación de personas", palabras que enmarcaría y colocaría en cada sala de profesores de cada colegio de España, para que nadie se olvide de lo verdaderamente importante.

Como es natural, la revolución educativa empieza por la familia. Si a mis hijos no les enseño que escupir al prójimo está mal, ya puedo mandar al niño a Harvard, que volverá escupiendo en inglés. (Aunque no venga a cuento, lo del inglés, en sí, sería una ventaja, porque seguimos sin enterarnos de que pensar y hablar en inglés es necesario como el comer y, fundamentalmente, para comer.)

La revolución educativa continúa en el colegio. Allí el chaval tiene que encontrarse con profesores que hayan leído el cartel de "formar personas" y se lo hayan creído. Y que no practiquen el amoralismo, doctrina viejísima que el Diccionario de la Real Academia define como "una tendencia filosófica del siglo XIX que elimina de la conducta las nociones de bien y mal moral". (¡Toma castaña con los modernillos amorales que sufrimos ahora! Ya han conseguido llegar al siglo XIX. A este paso, se plantan en el XX en un plazo relativamente corto.)

¿Y el plan de estudios? Se me había olvidado, porque como doy tanta -tantísima- importancia a los padres en primer lugar o a los profesores en segundo, casi se me pasa por alto eso de que ahora hay que estudiar matemáticas, ahora no; ahora ponemos geografía y luego la quitamos; escribimos una cosa que le llamamos historia y en nuestra autonomía la explicamos, contando que nosotros hemos ganado todas las batallas del mundo contra todos los malos del mundo, hemos inventado todos los inventos de la historia de la humanidad y si algo nos ha salido mal, no ha sido nunca por nuestra culpa, sino por lo malos que eran los demás.

Mi amigo Miguel se despidió de mí, se puso la gorra y se fue despacio para su casa. A la gente que se cruzaba con él le debió parecer un señor mayor, más bien gordo, de esos que ya sirven para poco.

Pero, mientras se iba, yo le miraba con admiración, porque le vi ocupado en hacer la auténtica revolución educativa, la que consiste en "cuidar el árbol" con amor, con dedicación, sin darle importancia, sin salir en los periódicos. Estuve a punto de correr detrás de él para darle un abrazo de agradecimiento en nombre de todos los arbolicos que hoy están creciendo y que, muy pronto, serán unos árboles maravillosos si los cuidamos bien y no los estropeamos. Me dio no sé qué y no lo hice.

Pero ahora, si tuviera el móvil del ministro Wert, le llamaría para decirle: "José Ignacio, déjate  de tontadicas y habla con Miguel".

P.S.

José Ignacio: si quieres el teléfono de Miguel, que tu secretaria me lo pida. Pero, por favor, llámale. Pronto.

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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES

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COMENTARIOS

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19Pauco 09/11/2012 | 22:57

Don Leopoldo, como siempre con su sutil forma de decir las cosas ha dado en el clavo en lo referente a la educación, por lo visto algunas opiniones lo confirman.

Es más me atrevo a decir que con tanto progreso, tantos adelantos, tanta tecnologia, tanto mirar al futuro parece que nos hemos olvidado de algo muy importante por el camino, los valores, el respeto, la humildad, la honestidad, el civismo y un largo etc.

Salu2

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18casnogal 09/11/2012 | 21:32

D. Leopoldo: ya ve vd. el poco interes que existe sobre la educacion. Teniendo en cuenta que Carolgladios ha acaparado la mitad del foro, poco mas ha dado de si.

A mi me gusta como desarrolla los temas [aunque no se moje] por que me parecen parabolas y ademas como mete vd. cosas de la tierra me devujelven a mi niñez y juventud. Lo de las parroquias del Gancho y San Felipe ha estado muy bien.

¿Recuerda vd. lo que habia cerca de su parroquia? La antigua Once, que era provincial y que los sorteos se celebraban de forma manual y con asistencia de publico.

Este asunto de la educacion, desgraciadamente, no se va a resolver mañana y creo que quiza pueda resolverse el siglo XXII.

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17neonato neocon 09/11/2012 | 15:44

¡Joder Leo! Cada vez me lo pones más complicado para poder hilvanar un comentario sobre tus deposiciones con un mínimo de sentido. Creo que ya tienes un pie en el Nirvana y no es porque te hagas viejo, sino por que no te sale de las pelotas sustraerte a la lírica y al viaje ä una Ítaca a la que jamás llegarás ni tu ni tus tataranietos [ni los míos], debido a que cada día que pasa se aleja más y más. Te recomiendo muy encarecidamente el libro HACE FALTA UN MUCHACHO de Arturo Cuyás Armengol. Es una joya con nihil obstat del censor Cipriano Montserrat [cacónigo] y un impagable "Imprímase" a cuenta de +Gregorio obispo de Barcelona. ¡Te fascinará!

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16don lucio 09/11/2012 | 14:54

-11- NO-NO-NO. NO ES ESO. -.
NIÑATOS.
PSICOPATAS.
ROBAR.
FRAUDELEAR.
ENGAÑAR.
PANDILLERO.
NEOCONN.
CODICIA.
TODO PARA LA RECOMENDACION DE MIRARSE EL OMBLIGO.

esto da verdadera pena, pero con el derecho que tenemos todos a expresarnos libremente, le recomiendo un te de tilo o tila.

me parece que usted no se ha enterado de que STALIN fue una bestia parda.
y si usted quiere ser de cayo lara nada de nada pues dese ese gusto.
y si alguien quiere ser del opus pues tiene exactammente e mismo derecho.

Y NAVARRA SI ES ESPAÑA.

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15don lucio 09/11/2012 | 14:32

seguramente la parroquia de Miguel esta al sur de el Rio Ebro y la suya al norte.
y por eso el susodicho miguel se fue para Valencia y los que se fueron para san quirico
estan pensando que no era eso lo que querian.

naturalmente TODO lo del arbol esta clarisimo.

naturalmente casi todo lo de Wert merece el respaldo de los ciudadanos, porque se habia creado un ambiente en el que si se hablaba de ESPAÑA y de esas cosas pues resultaba que LOS MEJORES, LOS SERES SUPERIORES LO DESPRECIABAN.

en lo de las parroquias, conozco a una parroquiana, no muy pudiente, que ella sola maneja una tradicion heredada de los tiempos de la quema de las iglesias.

protegida por la policia la susodicha iglesia se salvo de la quema.
aunque se quemaron unas cuantas como habia muchas nadie lo recuerda.

la cosa era mantener la tradicion de la Candelaria. y lo de los Usias que son dos solamente.

y resulta que me dicen que florecio la tradicion y que hay montones de familias
que libremente participan en la fiesta de llevar a la iglesia a lo nacidos
durante el año.

esas gentes empiezan a regar el arbol desde el primer año.

a lo mejor hablamos mas de ESPAÑA.
aalguien me dijo que no a lo de la peninsula.

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Leopoldo Abadía es un chaval de 75 años, 12 hijos y 40 nietos y ex profesor del IESE, que asegura no saber nada de economía pero que ha puesto en claro la mejor explicación en castellano sobre la crisis subprime.
A partir de ahí, para su sorpresa, miles de personas de todo el mundo consultan diariamente su blog. Desde su atalaya de San Quirico, aporta una voz independiente sobre la complicada realidad económica y social actual. Sin más pretensiones.



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