Imagino que muchos de los que sufrieron la represión franquista y que todavía siguen vivos y no se dejan llevar por el apasionamiento ideológico y la vehemencia se habrán echado las manos a la cabeza esta semana viendo como niñatos que no han cumplido las dos décadas, que han nacido y crecido en democracia y libertad, esgrimen la palabra franquismo para acusar a un Gobierno democráticamente elegido por una mayoría de once millones de votantes simple y llanamente porque sus líderes estudiantiles, que son una pandilla de analfabetos indocumentados, les han dicho que lo hagan. Ninguno de esos niñatos que estaban detrás de la pancarta en la que se acusaba a José Ignacio Wert de franquista tiene ni tendrá nunca ni puñetera idea de lo que significó el franquismo, de lo que fue estudiar bajo una dictadura para muchos niños que hoy son sus padres y que en su día no pudieron salir a la calle a protestar ni contra aquel sistema educativo ni contra nada, porque de inmediato hubieran acabado en la cárcel, ni de lo que hizo y luchó por la llegada de la democracia y la libertad a este país un señor como José Ignacio Wert.
No la tienen ni la tendrán porque nuestro sistema educativo es tan nefasto que ni siquiera hemos sido capaces de inculcar en nuestros hijos el valor que tienen los elementos esenciales de un sistema de libertades como el que gozamos en este país, a diferencia de lo que ocurre en las dictaduras, sean estas de izquierdas o de derechas. A todos esos niños, a sus padres que tan rápidamente han olvidado como hace cuarenta años ellos no podían ni hacer una pintada reivindicativa en una pared porque si te pillaba la Policía te la cargabas pero bien, a esos líderes del Sindicato de Estudiantes que se creen muy machotes porque son capaces de tirar al suelo unas cuantas papeleras y ya piensan que les deben de poner una medalla de héroes de la lucha obrera, a todos ellos les vendría muy, pero que muy bien, pasar una temporadita en una prisión en China, en Cuba, en Corea o en cualquiera otra dictadura de las que todavía quedan en el mundo para vergüenza de una humanidad que sigue cometiendo una y otra vez los mismos errores sin aprender nunca de ellos.
Este país sufrió mucho, sufrió una Guerra Civil que es lo peor que le puede pasar a una nación porque enfrenta a hermanos contra hermanos, a hijos contra padres, sufrió una dictadura de cuarenta años con toda la represión que conllevó, para que ahora venga una pandilla de imbéciles a decirnos a los que no pensamos como ellos que por el hecho de no hacerlo somos, así, porque sí, porque se les pone en las narices, unos franquistas. No tenéis ni puñetera idea de lo que fue aquello, de cuánta gente acabó en la cárcel, de cuánta gente fue fusilada por defender unas ideas, de lo difícil que era pensar de otro modo, de lo peligroso que era defender las libertades más elementales, para que ahora vengáis cuatro insolentes quinceañeros a decir a vuestros mayores que por querer una educación mejor que la que hemos tenido hasta ahora son unos franquistas. Pero, ¿qué os habéis creído? ¿Con qué derecho usáis una expresión que tiene tantas connotaciones tristes y dolorosas para muchísima gente que sufrió la dictadura y que hoy vota en libertad a izquierda y a derecha?
Claro que no es de extrañar que una pandilla de adolescentes inmaduros secunden proclamas tan injustas, asalten colegios de curas al grito de “¡vamos a quemarlos!”, intenten ocupar una emisora de radio que no sigue sus consignas y, en definitiva, se hagan fuertes en el despropósito y la sinrazón cuando resulta que líderes políticos que deberían de tener un mínimo de dos dedos de frente, como el socialista Tomás Gómez, esgrime el franquismo como estoque contra el PP porque no tiene más argumento que ese para hacer valer sus posiciones. A quien se refería Gómez cuando hablaba de los abuelos… ¿al abuelo franquista de Zapatero?, ¿al padre golpista de Maru Menéndez que se sienta a su lado?, ¿al progenitor militar del régimen de Manuel Chaves?, ¿al padre de Bono? Podemos seguir porque en este país, para bien de todos, los hijos de aquellos han podido elegir y hoy se identifican igual con la derecha que con la izquierda. La boutade de Tomás Gómez es falaz, impropia de un dirigente político democrático, pero dice mucho de la estrechez moral del personaje y de su apatía intelectual.
Me preocupa, sin embargo, el abuso al que estamos asistiendo de esta manera de afrontar la crítica. En la esencia de los totalitarismos está la negación de la libertad del contrario a manifestar su discrepancia y, sobre todo, a llevar adelante sus ideas y principios. Y parece que, en este país, hay una parte de la izquierda que sólo admite que el poder recaiga sobre ella, y penaliza sistemáticamente a la derecha haga lo que haga no con la crítica que sería normal en democracia, sino con la descalificación propia de quienes se instalan en el pensamiento único como guía de sus actos. Si esto fuera cosa de unos pocos, si habláramos de hechos puntuales, casuales, no sería preocupante, pero la reiteración de actos violentos y el recurso sistemático a la descalificación de todo lo que haga el Gobierno bajo la acusación univoca de franquismo empieza a resulta asfixiante hasta el extremo de que recuerda en demasía otros tiempos en los que la discrepancia estaba penada con el ostracismo.
El derecho a protestar, a quejarse, a manifestarse contra la acción del poder está ahí, lo que no está ahí es la imposición por la vía de la violencia física o verbal de una sola manera de ver las cosas en contra de una mayoría legítima, eso no lo reconoce ni la ley ni la esencia de la democracia que no es otra que el respeto a las ideas de los demás y el pluralismo como consecuencia de ello. Y les diré algo: se equivocan Rubalcaba, Valenciano y compañía si no aprenden de una vez por todas que no es dividiendo como van a conseguir que la sociedad empiece a verles como alternativa, si no aceptan que en democracia se produce la alternancia en el poder y que tan legítimo es que un gobierno de izquierdas tome sus decisiones como que tome las suyas un gobierno de derechas, y que eso no es ni franquista ni nada que se le parezca, y que debe ser desde la crítica constructiva y no desde la descalificación permanente desde donde se construya la labor de oposición, y que o desautorizan a un insensato como Tomás Gómez o la gente les seguirá viendo como un partido radical y no como una alternativa.
ARTÍCULOS ANTERIORES

01/05/2013
23
27/04/2013
39
25/04/2013
82
20/04/2013
21
17/04/2013
97
13/04/2013
51
10/04/2013
82
06/04/2013
64
04/04/2013
47
03/04/2013
41

LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
102
COMENTARIOS
102gebroaldalcestolli 22/10/2012 | 21:19
#97 Pero..¿De verdad cree que , en España, hay, hoy, algúna traza de "sistema" de educación?. Cuando la ministra Pilar del Castillo, quiso derogar la LOGSE, para tener una ley de enseñanza de calidad, que permitiera enseñar y colaborar en la educación de todos esos chavales que, sin saber nada, "de nada",quieren recuperar la segunda república ,para poder,según parece, utilizar aquellos medios para acabar con los opositores,[invasores meridenses dixit]. El día que, el ínclito y nefasto, Zp,llegó al poder,derogó todo lo que,la señora ministra había propuesto. Al parecer,Zapatero,los prefería incultos,aborregados e ineducados, como pretendíó,el ministro de la"triste memoria", Sr. Maravall,con su logse,porque,así,le parecían mas fáciles de manipular. Menos mal que eramos muchos,los que habíamos hecho un bachillerato decente y pudimos enseñar a nuestros hijos p.ej. la parte de la Historia de España que,por estúpido localismo,se les ocultaba,la mayoría de las comunidades,nacieron sin aval de la Historia y aquellas que la tenían la manipularon según,la conveniencia,de los políticos,que las dirigían y,desafortunadamente,el engaño,ha persistido; con las consecuencias que conocemos...
101gebroaldalcestolli 22/10/2012 | 21:19
#97 Pero..¿De verdad cree que , en España, hay, hoy, algúna traza de "sistema" de educación?. Cuando la ministra Pilar del Castillo, quiso derogar la LOGSE, para tener una ley de enseñanza de calidad, que permitiera enseñar y colaborar en la educación de todos esos chavales que, sin saber nada, "de nada",quieren recuperar la segunda república ,para poder,según parece, utilizar aquellos medios para acabar con los opositores,[invasores meridenses dixit]. El día que, el ínclito y nefasto, Zp,llegó al poder,derogó todo lo que,la señora ministra había propuesto. Al parecer,Zapatero,los prefería incultos,aborregados e ineducados, como pretendíó,el ministro de la"triste memoria", Sr. Maravall,con su logse,porque,así,le parecían mas fáciles de manipular. Menos mal que eramos muchos,los que habíamos hecho un bachillerato decente y pudimos enseñar a nuestros hijos p.ej. la parte de la Historia de España que,por estúpido localismo,se les ocultaba,la mayoría de las comunidades,nacieron sin aval de la Historia y aquellas que la tenían la manipularon según,la conveniencia,de los políticos,que las dirigían y,desafortunadamente,el engaño,ha persistido; con las consecuencias que conocemos...
100Hermano Lobo 22/10/2012 | 15:00
¿Quiere usted, señor Quevedo, que me consuele con el hecho de que, frente a la represión franquista, un señor que tiene, nada menos, competencias directas en la educación de nuestros jóvenes intente justificar la subida bestial del IVA del material escolar argumentando que un lápiz puede ser utilizado igual por un escolar que por un arquitecto?
¿Es este el concepto de "intelectual" que tiene del ministro Wert, señor Quevedo?
¡Amos, ande!
¿Desde cuándo la miseria anterior sirve para justificar la actual?
Puestos así, si lo desea, nos remontamos a la Edad Media.. y ¡todos contentos!
¡Qué simpleza!
¡Ah! Yo también corrí delante de los grises. Tengo 62 años. Tenga la bondad de no tomarme por un imberbe que no sabe de lo que habla.
99stugiii 21/10/2012 | 21:03
#84 Ahora bien, mientras no se reforme el sistema electoral es lo que tenemos. Por lo tanto, Gobierno democráticamente elegido.
Veo que asimila la existencia de elecciones con democracia. Es compresible tal ignorancia, ya que en España nunca hubo democracia.
Fíjese que lo único que nos permiten elegir es a un partido. Nada más. No podemos elegir al presidente del ejecutivo, ni a un diputado que nos represente en el legislativo. Y mucho menos a nadie en el judicial. Así nos va.
98piofoncillas 21/10/2012 | 19:30
.
Probablemente el ministro luchara contra el franquismo, no lo dudo, porque no lo se.
El problema es que, como casi todos los políticos, cuando llegan al poder adoptan idénticos comportamientos a aquellos contra los que lucharon, cuando comprenden que tales son imprescindibles para mantenerse en el poder contra la voluntad de los ciudadanos [que es lo que pretende todo político].
Entre Castro y Batista, los métodos son prácticamente idénticos, pero el primero siempre esgrime su lucha contra el segundo.
Probablemente el Ministro luchara en su día, pero se le pasó el arroz, y en siendo nombrado, toma de aquellos tiempos los conceptos esenciales, cual es el adoctrinamiento, el nepotismo, y la imposición, para configurar, con ellos, el mismo panorama que otrora se tuvo, por supuesto, en otro contexto, y si antes se cantaba el Cara al Sol, ahora será la nana de la niña de Rajoy, y si antes se alababa a Franco, ahora será al Rey, o Don Mariano, que cuando alguien no tiene méritos para la admiración, siempre está el ministro para sustituirlo por la adulación.
¡¡¡Qué lástima que los que antaño lucharon por la libertad, hogaño sean sus perseguidores!!!
Nací hace medio siglo (dicho así suena horrible) en Hamburgo, pero soy español de pura cepa. Viví en Euskadi hasta que me echaron y me trasladé a Madrid donde estudié periodismo, nunca sabré porqué, pero me gusta. He hecho de todo: servir cafés, cortar teletipos, trabajar sin ver un duro de los de entonces, pero esta profesión solo la entiendo desde lo vocacional. Ahora, además de escribir para El Confidencial, me podéis escuchar en La Linterna de la Cadena Cope y en Cada Mañana Sale el Sol de ABC Punto Radio, y verme en Las Mañanas de Cuatro, en 13TV (De Hoy a Mañana, Te Damos la Tarde, La Tertulia de Curry), en Usted que Opina de Castilla-La Mancha TV… He escrito cuatro libros: Pasión por la Libertad, el pensamiento político de Adolfo Suárez; El Negocio del Poder (junto a Daniel Forcada); Cartas del Diablo a Zapatero; y Rebélate. Me falta una novela, pero la escribiré.