Ciudadanos pierde el paso en Murcia y enseña sus costuras

Es curioso que lo que C's propone en su texto no es lo que luego aplica. Y resulta chocante también que no tenga el mismo rasero para otros casos similares que se dan, por ejemplo, en Andalucía

Foto: El presidente de la Comunidad de Murcia, Pedro Antonio Sánchez. (EFE)
El presidente de la Comunidad de Murcia, Pedro Antonio Sánchez. (EFE)

¿Qué pasará mañana si el juez decide levantar la imputación a Pedro Antonio Sánchez? Desconozco lo que va a ocurrir cuando el presidente murciano declare, pero la posibilidad de que esa imputación se levante está sobre la mesa y, entonces, habrá quedado en evidencia la posición mantenida hasta ahora por el partido que le apoyaba hasta hace unos días: Ciudadanos.

Partiendo de la base de que el propio Pedro Antonio Sánchez se metió en un lío anunciando que dimitiría si era imputado, y aceptando las condiciones de un pacto que lo encumbraba al poder sobre la tambaleante posibilidad de la imputación, lo cierto es que en este caso se ha puesto de manifiesto de manera muy clara hasta qué extremo de demagogia se ha llegado en la política española, pisoteando un principio elemental en todo Estado de derecho: la presunción de inocencia. Nos lo han tenido que recordar los mismos jueces que han condenado a prisión a Rato y a Blesa: la nuestra es una justicia garantista, que deja en manos del acusado la posibilidad de recurrir y hasta que no se cumplen todos los pasos la presunción de inocencia sigue estando vigente.

Es verdad que ha habido casos de corrupción muy evidentes, en los que era muy difícil no concluir con una condena social, incluso antes de que se produjera la condena judicial. Pero no es el caso del presidente murciano, a quien se acusa de un error administrativo como otros miles de errores administrativos que se cometen cada día en las administraciones públicas de nuestro país. Pero no parece que se trate de un caso de corrupción propiamente dicho, en el sentido que más duele a la ciudadanía: la apropiación indebida de fondos públicos o el mal uso de los mismos, el tráfico de influencia, el cohecho…

El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera. (EFE)

En su propuesta de ley, Ciudadanos ha situado la obligación de abandonar un cargo público en el momento en el que el sujeto se somete a la apertura de un juicio oral. Parece bastante lógico que eso sea así. Como también lo sería establecer fórmulas de rehabilitación para aquellos políticos o cargos públicos que finalmente sean declarados inocentes. Lo curioso es que lo que propone en su texto no es lo que luego aplica en este caso. Y resulta chocante también que no tenga el mismo rasero para otros casos similares que se dan en Andalucía, por ejemplo, donde también sostiene con sus votos a cargos públicos socialistas imputados por delitos similares.

¿Por qué ese doble rasero? Por una cuestión de complejo: Ciudadanos no quiere que se le identifique con el PP, pero no hace ascos a que se le identifique con el PSOE. Es una estupidez, con perdón, porque quienes han votado a Ciudadanos lo han hecho como depositario de un voto que antes pertenecía a esos dos partidos, y su votante no necesita que marquen diferencias ni nada parecido. Lo que necesita es que su partido sea ecuánime, serio y actúe con los mismos principios en cada caso.

En las manos de C's está el dignificar la política y no caer en movimientos oportunistas. ¿Qué va a hacer ahora en Murcia, apoyar una moción de censura?

Cierto también que el PP no se ha portado con Ciudadanos todo lo bien que debiera teniendo en cuenta que Rajoy gobierna gracias a sus votos y a un pacto que incumplen de manera sistemática, pero Ciudadanos no puede ponerse al mismo nivel, sino que la utilidad de su voto se fundamenta, precisamente, en la diferencia de comportamiento respecto de los partidos tradicionales.

Dicho de otro modo, en sus manos está el dignificar la política, y no caer en movimientos oportunistas. ¿Qué va a hacer ahora en Murcia, apoyar una moción de censura con Podemos y el PSOE? No parece que eso vaya a darle muchos réditos al partido de Rivera. ¿Quedarse al margen de todo? Menos todavía. Ahora bien, lo que sí podría hacer el partido de Rivera es ‘renegociar’ ese pacto y mantener el apoyo a Pedro Antonio Sánchez bajo una premisa diferente: la de incorporarse al Gobierno regional. Y no descarto que ocurra.

Dos Palabras

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