La 'habitación del Rey' tuvo inquilino el pasado jueves. Don Juan Carlos decidió dejarse caer por el Santiago Bernabéu por sorpresa, como suelen ser sus apariciones últimamente, para estar presente en el homenaje a Raúl. Los empleados del Real Madrid tuvieron que quitar el polvo, abrir ventanas, ventilar y poner todo a punto. Prueba superada. "Viene a despedir a Raúl, qué detalle", comentaron los seguidores madridistas y los menos blancos que le veían por la primera fila del palco. Lo cierto es que la realidad se aleja bastante: el principal motivo de la presencia en el Bernabéu de Su Majestad el Rey no fue el antiguo ‘siete’ del Real Madrid.

Don Juan Carlos se dejó ver en la calurosa noche madrileña para hacer las veces de anfitrión del Al Sadd, equipo que pertenece a la familia real catarí. De paso, tuvo el detalle de participar en el homenaje que el Real Madrid preparó a Raúl haciéndole entrega de una reproducción de la Cibeles que el club blanco regaló al delantero. Se mostró cariñoso al máximo, abrazo incluido, e incluso apuntó al siete para que saludara a su mujer y sus hijos, presentes en la segunda fila del palco.

El presidente del Al Sadd es Mohammed bin Hamad bin Khalifa Al Thani, sexto hijo del exemir de Qatar Hamad bin Khalifa Al Thani. Don Juan Carlos mantiene excelentes relaciones con el emirato y ha estado presente en diversas negociaciones, tanto en cuestiones de estado como particulares. Nunca ha ocultado la relación de amistad que le une con Hamad bin Khalifa, y en esta ocasión quería estar al lado del equipo y del presidente del equipo.

Las relaciones entre la realeza española y la catarí responden a cuestiones de estado y a negocios. El rey don Juan Carlos es visto como un amigo y un socio; es más, la familia real de Qatar lo trata como si fuera de su familia. Los que les acompañan afirman que su relación es muy buena e íntima, hasta el punto de que, hace un par de años, el Gobierno español impuso a Hamad bin Khalifa Al Thani el Collar de la Orden de Isabel la Católica y a su mujer (la jequesa Mozah Bint Nasser) la Gran Cruz, los mayores títulos a nivel diplomático. Lo cierto es que las visitas de una parte y de otra se han sucedido en los últimos años y don Juan Carlos se ha erigido como el perfecto abanderado de las empresas españolas para que estas aterricen en Qatar. ¿Qué mejor escenario para seguir fortaleciendo vínculos que un Santiago Bernabéu donde el invitado estrella era Raúl, delantero del Al Sadd? El fútbol, en esta ocasión, fue una mera excusa.