El día en que uno de los asesores estrella de Sánchez apoyaba que gobernase Rajoy

El sociólogo José Félix Tezanos, coordinador del programa del exlíder para su batalla congresual, defendía hace unos meses que gobernase el candidato que más votos lograra en la investidura

Foto: Pedro Sánchez, con Alfonso Guerra y José Félix Tezanos, en diciembre de 2014, en el 20º aniversario de la revista 'Temas'. (EFE)
Pedro Sánchez, con Alfonso Guerra y José Félix Tezanos, en diciembre de 2014, en el 20º aniversario de la revista 'Temas'. (EFE)

No es nooooooooo! ¡No es noooooo!". Es el santo y seña del sanchismo, el grito de guerra de Pedro Sánchez y sus huestes, el resumen del resumen de su 'proyecto político' (porque lo es, según dice el propio jefe). No, no, no y mil veces no a Mariano Rajoy.

Pero esa negativa elevada a la enésima potencia no fue siempre así. El propio Sánchez reconoció en la tele que sí se llegó a plantear la abstención, cómo debía hacerse (total o parcial), negociada o no..., y allí añadió que quien le convenció para mantener el rechazo fue el presidente del Ejecutivo, al advertirle de que quería los votos de los socialistas para gobernar. También el exministro Jordi Sevilla, uno de sus asesores fieles durante la última etapa de su mandato —ahora está más distanciado—, admite en su libro de próxima publicación que el entonces secretario general ordenó preparar la abstención. Sevilla, José Enrique Serrano y Óscar López (estos dos últimos ya en la órbita de Patxi López) estaban convencidos en aquel momento, poco después de las elecciones generales del 26 de junio, de que era mejor facilitar el Gobierno a Rajoy que tentar la suerte con unos terceros comicios.

No eran los únicos. Tampoco abrazó de primeras el 'no es no' uno de los actuales colaboradores del exlíder: el sociólogo José Félix Tezanos. Veterano guerrista, exsecretario de Formación de la ejecutiva federal, actual director de la Fundación Sistema y de la revista 'Temas'. Él ha sido uno de los coordinadores del documento que Sánchez presentó el lunes en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y que condensa su proyecto político. Y, de hecho, él fue uno de los que intervinieron.

El propio Sánchez dudó de si su grupo tenía que abstenerse tras las elecciones del 26-J, aunque luego se reafirmó en el 'no es no'

Pero Tezanos opinaba otra cosa hace unos meses, y así queda escrito en el número 244 de la revista 'Sistema', que se publicó en octubre de 2016. La publicación recoge un debate sobre cambios políticos y gobiernos de coalición que se había celebrado el 12 de mayo (o sea, antes de las segundas elecciones) en el Círculo de Bellas Artes de la capital.

Lo mismo que Sevilla

Pues esto decía literalmente Tezanos (página 159 de la revista): "En el caso español, para formar Gobierno y para mantener la funcionalidad del Gobierno tienes que tener garantizada una mayoría de al menos 176 diputados. Si esto no se consigue y nadie cede, se podría entrar en un bucle electoral sin fin. ¿No habría que pensar en acuerdos y medidas legales que especifiquen, por ejemplo, que a la segunda vez que se repiten las elecciones, se podrá formar Gobierno con la mayoría minoritaria? Es decir, por aquel candidato a presidente que consiga más votos en un proceso de investidura más fácil que el actual, en el que al final pueden contar más las coaliciones negativas que las positivas, como ocurrió en España en el proceso subsiguiente a las elecciones del 20 de diciembre de 2015".

En descargo de Tezanos, hay que precisar que la mesa redonda en la que él expuso sus tesis se celebró en mayo de 2016, antes del 26-J

En definitiva, que el sociólogo proponía que gobernase quien más votos lograse en la investidura tras unos segundos comicios (idea que por cierto también defendió Sevilla en la última campaña). Eso le pasó a Rajoy tras el 26-J: logró trenzar un acuerdo con Ciudadanos y Coalición Canaria que sumaba 170 votos, a seis de la mayoría absoluta. Tezanos parecía sugerir una modificación legal, para que no se pudiese vetar a ese candidato a la presidencia que contara con más apoyos, y así, en consecuencia, se evitasen las "coaliciones negativas". En su descargo habría que decir que la mesa redonda se celebró en mayo, poco más de un mes antes de las segundas generales, y cuando era imposible prever la correlación de fuerzas en el Congreso, más allá de la segura victoria del PP que nunca dejaron de pronosticar las encuestas y que las urnas confirmaron, y con holgura.

La opinión de José Félix Tezanos sobre la investidura (revista 'Sistema', nº 244, octubre de 2016). (EC)
La opinión de José Félix Tezanos sobre la investidura (revista 'Sistema', nº 244, octubre de 2016). (EC)


En aquel encuentro participó también el entonces número dos de Sánchez, César Luena, coordinador de todas sus campañas. El exsecretario de Organización defendía (páginas 156-157) que no podía inventarse el "estado electoral permanente o casi permanente", porque resulta "absolutamente incompatible" con el criterio de la necesidad de llegar a acuerdos para disponer de gobiernos estables. "Porque el estado electoral te lleva a la competición permanente. Y es preciso hacer compatibles la cooperación con la competición [...]. Si constantemente estamos compitiendo en elecciones, no podremos llegar a un acuerdo con nadie". Luena defendía asimismo que debía eliminarse la posibilidad de "veto o bloqueo poniendo condiciones insuperables", porque estas otorgan "legitimidad y credibilidad" ante los votantes.

Tezanos facilitó una comida buscada por Sánchez con Simancas. El exlíder pretende que no estén todos los puentes rotos con quienes estaban con él

Así, recordaba que tras las elecciones del 20-D, el PSOE había puesto "solo dos condiciones": una, mantenerse como alternativa política (de ahí el "no hacer un Gobierno de coalición con el PP"), y otra el respeto a la "ley y a la Constitución", sin quebrantar la "unidad de España". "No puedes cambiar Gobierno por proyecto de país", remarcaba entonces.

El diputado madrileño Rafa Simancas, en el Congreso. (EFE)
El diputado madrileño Rafa Simancas, en el Congreso. (EFE)

Luena, como Óscar López, apoya a Patxi. Igual que Rafa Simancas, otro destacado dirigente guerrista, diputado en el Congreso y exlíder del Partido Socialista de Madrid (hoy PSOE-M). Tezanos precisamente propició una comida con Simancas el pasado martes, buscada por Sánchez. Los tres almorzaron juntos y mantuvieron un encuentro "cordial". El ex secretario general, según la versión de su círculo y la que ofreció Simancas a los periodistas, no pretendía ficharle ni repescarle para su causa. El parlamentario madrileño tiene "muy claro" que su candidato es el exlendakari, al que había informado de su cita con Sánchez. Así que este no le pidió que se subiera a su barco ni que López renuncie.

Lo que quiere el exlíder, como cuentan sus colaboradores, es que "los puentes no estén dinamitados" con quienes estuvieron con él hasta su caída, para que sea posible reconstruir relaciones "el día después". Eso sería posible con algunos de ellos, como Rafa Simancas, Francina Armengol, presidenta de Baleares, o Luis Tudanca, barón de Castilla y León, pero hay otros con los que recomponer los lazos se antoja más que imposible, como Óscar López, Antonio Hernando o César Luena, todos en su círculo máximo de confianza hasta su defenestración y cuya marcha le dolió especialmente. Sánchez, en cualquier caso, está entrevistándose con muchos dirigentes. La semana pasada se desplazó a Oropesa (Toledo), por ejemplo, para almorzar con el expresidente regional Juan Carlos Rodríguez Ibarra.

Nuevo discurso, nuevo equipo

Pero después de aquella mesa redonda pasó lo que ya conocemos: el fiasco de las urnas del 26-J para el PSOE, la 'operación derribo' del secretario general, la constitución de la gestora pilotada por Javier Fernández, el viraje a la abstención... y la resurrección de Sánchez. El exlíder ha sabido reinventarse, dejar atrás los golpes, reconfigurar su discurso —incurriendo en importantes contradicciones, eso sí, respecto a lo que hizo y dijo como jefe de Ferraz—, apostar por nuevas alianzas (con Podemos y los sindicatos) y construir un nuevo equipo para afrontar la larga y penosa batalla de las primarias. Tezanos está en el nuevo gabinete como uno de sus más avezados miembros, junto con otro guerrista, el economista Manuel Escudero.

Pedro Sánchez presenta su proyecto político en el Círculo de Bellas Artes, con Cristina Narbona al lado. (EFE)
Pedro Sánchez presenta su proyecto político en el Círculo de Bellas Artes, con Cristina Narbona al lado. (EFE)


Ambos permiten a Sánchez estampar el sello de izquierda genuina a su proyecto y le conceden un plus de "solvencia", como señalan en su entorno. Claves fundamentales de cara a la militancia, que es la que vota, y la que hará oídos sordos a la 'maldita hemeroteca'. La tienen Tezanos y Sánchez, aunque los partidarios de Patxi López y de Susana Díaz, y ellos mismos, puede que tampoco se salven.

El Confidente

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
1comentario
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios