"Te aseguro que estamos sin aliento. En el 20 viene el otro gallego"

¿Está planteada la sustitución de Rajoy? "No está verbalizada, pero él se iría satisfecho: dos legislaturas, saliendo de la crisis sin rescate y dejando el partido a una generación más joven"

Foto: El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. (EFE)
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. (EFE)

“No soy 'sorayo' pero tampoco lo contrario. Por Rajoy tengo una cierta admiración. Es un tipo con algunos méritos, en todo caso, superiores a los que se le atribuyen: resistencia, imperturbabilidad, sentido común y bastante conocimiento de la condición humana. Le pierde la duda entre moverse o estarse quieto, en la que suele decantarse por no hacer nada, que él interpreta que es una forma de decisión”. Quien me habla debe estar entre los 45 y 50 años, está al frente de una secretaría de Estado –“soy técnico, no político”, me puntualiza–, pertenece a un cuerpo funcionarial muy cualificado de la Administración.

Acude a la cita vestido informalmente y dando un paseo, sin coche oficial –“no creas que lo utilizo demasiado, lo imprescindible”– y encontraría ocupación privada en cuanto apareciese en el BOE su cese. “No es momento de marcharse, aunque ocasiones no me han faltado, porque, te aseguro, en el Gobierno estamos sin aliento. Empezamos bien pero hemos ido a peor. No me explico cómo ha cambiado el signo de los acontecimientos. Este julio es muy amargo porque nos da grima tener que ver a Rajoy en la Audiencia Nacional declarando como testigo. El trago va a ser de órdago”.

¿Es lo más grave que puede ocurrirle al Gobierno este mes? “Quizás sí porque no tiene precedente. Pero vete sumando: un magistrado del Constitucional que era del PP más integrista –por cierto, del Opus Dei– nos lanza como un misil una sentencia sobre la amnistía fiscal que sobrepasa la argumentación jurídica y nos califica de inmorales. Ya se sabía que Andrés Ollero quería ser presidente del TC pero es que los demás no le aceptaban, así que Soraya tuvo que dar la consigna de que saliese Juan José González Rivas que no molestaba a nadie. La opción de Pedro González Trevijano no fue posible.”

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. (EFE)
El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro. (EFE)

Le sugiero que Montoro está gastado. “Pero es un hombre de hierro. La sentencia del Constitucional le ha desestabilizado y, aunque él se niegue a reconocerlo, también la reprobación del Congreso. Y las cuatro portadas de 'ABC' poniendo en duda su probidad. Mucho más el libro de Soria, que existe, que dice lo que dice y que deja en mal lugar a Montoro, como si de un chivato se tratase. Ha tenido que rectificar en dos días: de no bajar los impuestos a hacerlo; de establecer el 0,3 de déficit para las CC AA a aumentarlo al 0,4”.

Y continúa: “Es que, gobernar en minoría y con socios solo de investidura como Ciudadanos es muy difícil: los de Rivera también reprobaron a Rafa Catalá y al fiscal general del Estado. Nos hemos comido una crisis de la Fiscalía que nos ha dejado en ridículo con el mal nombramiento de Manuel Moix para Anticorrupción. Al final, ¿para qué?, ¿para nombrar a Luzón? ¡Pues haber empezado por ahí!”.

Le sugiero que la vicepresidenta también metió la cuchara en el nombramiento de José Manuel Maza. “Sí, hizo algunas consultas a personas de mucha garantía, pero no escuchó sus propuestas. Maza encajaba en lo que se quería, que consistía, como escribiste tú, en disciplinar a los fiscales anticorrupción, pero patinó con Moix, y con su despedida, que fue de traca, y acabó reprobado en el Congreso, arrastrando a Catalá. Es verdad –le ratifico– que en este asunto todo han sido errores. “Pero mira: tenemos razón. Y eso se verá cuando no pocos de los casos de corrupción que nos afectan se queden en nada o en poco, salvo algunas cosas, que diría Rajoy. Aquí funciona una especie de Inquisición”.

¿Y después del 1 de octubre? “Dios dirá. Unas autonómicas, quizás. A ver los registros tácticos por los que salen los 'comunes'"

Le pregunto por la continuidad de la legislatura. “Para el presupuesto del año que viene podemos pagar peaje a Ciudadanos, a los canarios y al PNV. Pero estamos al límite si queremos salir de la senda de déficit excesivo y no incrementar el endeudamiento. Creamos trabajo, sí, pero de 'kellys' y de camareros, tampoco nos vamos a engañar, y los más de 75 millones de turistas que vendrán este año lo harán en una buena medida por razones de geopolítica, o sea, porque aquí no pasa lo de Turquía, ni lo de Marruecos, ni lo de Egipto, ni les da miedo Madrid o Barcelona como sí infunde ahora París o Londres. Es un empleo que no nos soluciona el problema de fondo más grave: la insuficiencia de la hucha de las pensiones”. Entonces ¿vais a aguantar? “Depende del precio. Con Sánchez no tenemos nada que hacer, así que contamos con un bloque de 176 para las cuentas, pero no nos sirve para salvar una situación complicada de otra naturaleza”.

Y, además, Cataluña. “Te sorprenderá, pero el Gobierno lo tiene claro y el PSOE y Ciudadanos coinciden en que no hay que aplicar el 155 sino impedir la logística del referéndum para evitarlo, para que materialmente no puedan hacerlo, actuar preventivamente por vía administrativa, por indagación de los fiscales, por las advertencias a los funcionarios. Que lleguen al 1 de octubre y se encuentren colgados de la brocha. Ya saben que si emplean partidas del Presupuesto de la Generalitat para gastos de la consulta incurren en malversación de fondos, además de en desobediencia”.

¿Y después del 1 de octubre? “Dios dirá. Unas autonómicas, quizás. A ver los registros tácticos por los que salen los 'comunes'; y te reconozco que nos inquieta el tándem Sánchez-Iceta, que puede hacer alguna insensatez. Pero, sí. Habrá que mover ficha, quizá una mesa de expertos para la reforma de la Constitución y darle otra vuelta a la financiación. Lo más desestabilizador de la crisis en Cataluña es que los interlocutores están quemados aquí y en Barcelona, así que a lo mejor tenemos que empezar a pensar en traer el año 20 al otro gallego a Madrid.”

El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)
El presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo. (EFE)

¿A Núñez Feijóo? “Desde luego: presidente de una comunidad histórica, representante de un nuevo galleguismo, en una edad perfecta en la que se cruzan generaciones, con experiencia de gestión y acreditada madera de ganador. Además está callado. Es un mudo. En la política española hay dos mudos con futuro: en la derecha, el nuestro, Núñez Feijóo, y en la izquierda, Íñigo Errejón, que a ti te cae tan bien, tiene narices. Y Jaime Alfonsín, pero no computa a estos efectos”.

¿Está planteada la sustitución de Rajoy? “No lo está. O mejor dicho, no está verbalizada, pero él ya ha cumplido y se iría satisfecho: dos legislaturas, saliendo de la crisis sin rescate soberano y dejando el partido a una generación más joven. El presidente está a dos años de alcanzar sus objetivos personales y no tiene un pelo de tonto. Sabe que nos falta oxígeno, está pidiendo aguante, él da ejemplo, pero esto es muy duro. Nadie ha hecho en 40 años lo que estamos haciendo nosotros: gobernar con 137 diputados de un total de 350. Es, se reconozca o no, una hazaña.” ¿No exageras? “Ni tanto así”.

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