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Una delgada línea roja: la negociación colectiva

El próximo día 16 conoceremos por fin los cambios regulatorios que desea llevar a cabo el Gobierno en el mercado de trabajo español. Como señalaba hace
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El próximo día 16 conoceremos por fin los cambios regulatorios que desea llevar a cabo el Gobierno en el mercado de trabajo español. Como señalaba hace poco Luis Garicano, una de las líneas rojas para evaluarlos consistirá en ver si afectan a la regulación de la negociación colectiva (como ya incluso El País reconoce). Veamos por qué este aspecto es tan importante.

A medio plazo los salarios reales y la productividad del trabajo deben crecer a tasas similares. En efecto, si el coste laboral crece sostenidamente más que el valor de lo que producen los trabajadores, las empresas acaban quebrando. La medida más simple de la  productividad es la cantidad que produce, en promedio, cada trabajador. Su variación se calcula restando al cambio de la producción el cambio del empleo. Una medida mejor, la productividad total de los factores (PTF) o residuo de Solow, resta del cambio de la producción una media ponderada de los cambios del trabajo y del capital. Pero en una primera aproximación se puede usar la medida simple, que no requiere de supuestos adicionales.

Los sectores económicos sufren perturbaciones variadas: tecnológicas, de la demanda de sus productos o de los precios de los factores que utilizan (trabajo, energía, materias primas). Como las perturbaciones no son iguales en todos los sectores, tampoco lo son sus respuestas. Por ejemplo, un aumento de la demanda relativa de un sector (ordenadores) con respecto a otro (máquinas de escribir) lleva a aumentos de la producción, el empleo, los precios y los salarios del primer sector relativos a los del segundo. Si las perturbaciones son permanentes, los sectores perjudicados tienden a desaparecer (como las máquinas de escribir, mal que le pese a Javier Marías). Además, cuanto responda cada una de esas variables depende del tipo de perturbación y de las estructuras de los mercados de producto y de trabajo.

La respuesta de los salarios a esas perturbaciones se discute en un artículo reciente de Mario Izquierdo, Juan F. Jimeno y mío (que aún no podemos circular), titulado Negociación colectiva: La gran reforma pendiente, de próxima publicación en Papeles de Economía Española. De él proviene el gráfico siguiente, que muestra la ratio media entre la variabilidad de los incrementos salariales y la variabilidad de los aumentos de productividad, en 31 sectores, durante 1990-2007 (es una variante, en tasas de variación, del gráfico de De la Fuente y Doménech que reproducía Luis en su entrada). Si los aumentos salariales se guiaran por la productividad sectorial contemporánea, esa ratio debería ser próxima a la unidad. Esto no sería óptimo en absoluto, pues las empresas querrán asegurar a sus trabajadores contra las fluctuaciones salariales. Pero en España la ratio es muy baja, alcanzando como mucho el 10%.

El gráfico revela que los salarios pactados en la negociación colectiva sectorial se guían muy poco por la productividad. Así, a corto plazo, ni los trabajadores se benefician de los aumentos de productividad que ellos mismos generan ni las empresas pueden moderar sus costes laborales cuando la productividad se desacelera o cae. Además, como por razones técnicas la productividad de cada nuevo trabajador adicional es decreciente, cuando los salarios crecen más que la productividad, las empresas reducen sus plantillas para reequilibrar ambas magnitudes. Así, a medio plazo ambas variables acaban acercándose por la peor vía: los recortes del empleo requeridos para elevar la productividad.

La relativa importancia del aumento de productividad

¿De qué dependen entonces los aumentos salariales pactados? El análisis de regresión que contiene el artículo confirma la escasa importancia del aumento de la productividad e indica que la variable más importante es el crecimiento del índice de precios al consumo, en particular cuando supera el 2% –valor de referencia en la negociación desde la creación del euro–. Otro resultado importante es la escasa influencia moderadora de la tasa de paro sobre los aumentos salariales.

En suma, la negociación colectiva solo se orienta a mantener el poder adquisitivo de los salarios y genera por tanto gran uniformidad de los aumentos salariales en todos los sectores, aún cuando en algunos sea mayor que el aumento de la productividad. Si los salarios respondieran también a otras variables económicas, desempeñarían mejor su papel de precio del trabajo, lo que evitaría que la respuesta a las perturbaciones económicas recayera siempre sobre el empleo, con grandes aumentos en las expansiones y grandes caídas en las recesiones.

Hasta ahora he tomado la evolución de la productividad como dada. Pero no está dada en absoluto: en España la productividad (PTF) cae mientras que en otros países crece, en especial gracias a las nuevas tecnologías. El actual reto nacional nº 1 es crecer y ganar competitividad (solo así aumentará el empleo y caerá el peso de la deuda), así que este aspecto es crucial. La investigación reciente, por ejemplo este artículo de Luis Garicano, muestra que aprovechar las nuevas tecnologías para aumentar la productividad requiere reorganizar las empresas.

Sin embargo, en España las empresas tienen escaso margen para responder a cambios económicos o tecnológicos mediante la movilidad funcional o geográfica de los trabajadores o mediante variaciones de la jornada de trabajo. No pueden alterar sus condiciones de trabajo sin la aprobación de la comisión paritaria del convenio colectivo sectorial (formada por los sindicatos y la CEOE). Y se exige un expediente de regulación de empleo para modificaciones de las condiciones de trabajo que afecten al menos al 10% de la plantilla, con la correspondiente autorización administrativa, que en la práctica reintroduce la negociación con los sindicatos. El último escalón es la impugnación judicial por parte de los sindicatos: en esta crisis, los jueces, obligados a hacer cumplir la naturaleza de ley de los convenios colectivos de sector, están forzando ajustes drásticos de plantilla y cierres de empresas, aun en casos en que los propios trabajadores de la empresa aceptarían cambios de las condiciones de trabajo, salariales y no salariales.

Cuando cae la demanda estas fuertes restricciones se traducen, casi exclusivamente, en ajustes de plantilla. ¿Por qué no se mitigan éstos aprovechando otros márgenes de respuesta? Porque la estructura de la negociación colectiva permite a los sindicatos y la patronal ignorar en buena medida los intereses de muchos de aquellos a los que formalmente representan. Por parte de los sindicatos porque, como expusimos Florentino Felgueroso y yo en una entrada anterior, representan solo a un subconjunto de los trabajadores (sus afiliados o, como mucho, los empleados indefinidos), cuyas condiciones de trabajo se mantienen o mejoran mientras que los empleados temporales soportan los ajustes. Por la parte de la patronal, porque defiende fundamentalmente los intereses de las grandes empresas y no de las pequeñas y medianas, las que no obstante suponen una fracción muy mayoritaria del empleo total.

Es casi imposible reformar la regulación de la negociación colectiva por consenso de los principales beneficiarios del statu quo actual, es decir, los sindicatos y la CEOE. La negociación colectiva es cosa de los agentes sociales, pero su regulación no. (¿Sería óptimo que Movistar, digamos, participara en el diseño de la regulación del mercado de las telecomunicaciones?) Es un caso clásico de externalidad, que solo un regulador que se preocupe por el bienestar de toda la sociedad, y en especial del de los parados, puede resolver.

Aunque quizá no sea bien conocido, se lleva mucho tiempo hablando de cambiar la regulación legal de la negociación colectiva (véase este resumen de Ignacio García Perrote y aquí mi propuesta de descentralización con Juan F. Jimeno). Es la única institución laboral importante que nunca se ha tocado. El Gobierno ya reconoció los grandes problemas que sufre la negociación colectiva en su propuesta de reforma laboral de febrero. Ahora tiene la oportunidad de cambiar la situación. Ojalá no la desperdicie

Samuel Bentolila. Economista. Fedea y Cemfi

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#32
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33 China tiene de comunista bien poco.

La dinastía de Mao/PCCh hizo lo mismo que la Qing,la Ming, la Song, la Tang o la Han:

Unificación de la autoridad bajo un mando central

Obras públicas, principalmente hidráulicas

Modificar y unificar la escritura, eliminando y modificando caracteres [el mandarín &034;simplificado&034;].

Represión de los enemigos de la dinastía, tanto internos como exteriores

En una generación tras la toma de poder, reinstauración de los examenes de mandarinato [para acceso a las élites del partido] y aceptación explícita del pasado confuciano / budista
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#31
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En Europa hemos copiado de China históricamente, desde el papel hasta la pólvora, la porcelana o la pasta. Ahora hay quien se cree que ellos lo copian todo.

Los que trabajamos con ellos sabemos que no se limitan a copiar sino que innovan como nadie.

Ahora hablamos de copiar el modelo chino, los mismos que querían copiar Sillicon Valley y se quedaron en echar cemento en un polígono industrial cutre y cortar la cinta.

Para copiar a China, no es nada sencillo
1.-Un modelo de educación hipercompetitivo hasta en la última aldea
2.-Que el principal valor personal y social sea una capacidad de adaptación al momento que a uno le toca vivir
3.-Una visión social de la historia como algo cíclico, riéndonos de todo concepto de progreso
4.-Una mentalidad educada por una filosofía orientada a la felicidad, no al conocimiento.
5.-Las relaciones familiares y sociales que propone el confucianismo

etc,etc,etc...

Cuando pasen 2000 años, volvemos a ver que tal nos va.

Nos dan sopas con honda porque lo merecen. Y lo que les queda...

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#30
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Tanto escándalo por esa obviedad, capitalismo y modelos comunistas como el chino tienden a converger.
Eficiencia económica, prosperidad, regulación para los sectores que nos interesen, libre mercado cuando y donde nos convenga, planificación cuando se nos antoje, eso si, para beneficio de 8 millones de chinos, los mil y pico millones de chinos restantes proletariado decimonónico, sin derechos y en una economía de subsistencia.
El sistema chino es el de diez millones de ricos y una clase obrera oprimida, emigrante, viviendo en las propias fábricas o en viviendas inmundas.
¿Cómo no le va gustar eso al nigeriano citado a los analistas [léase apologetas del sistema] a las empresas transnacionales y a cualquier amigo de la libre competentencia.
Yo prefiero el sistema de Mao, ese al menos me permitía cargarse a los &034;contrarevolucionarios&034; o el socialismo africano de los años 70 y 80 eso era verdadero progresismo.
Ah! yo también soy analista del sistema Etiópe y creo que hay que analizarlo en profundidad es un desconocido para los analistas occidentales que debería frecuentar más Adís Abeba.
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#29
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China esta a meses de implosionar y tener una revolucion o guerra civil. Tienen la mayor burbuja de la historia.
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#28
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El éxito de China se basa en el egoismo de los que deslocalizaron la industria occidental para sacar mayores márgenes. Unos productos que encima los bobos de nosotros compramos sin titubear y sin pararnos a pensar en las consecuencias.

Eso se produce por un sistema esclavista de producción. Con lo que la riqueza de occidente tiende a ir a parar a manos del gobierno y los ricos chinos y de unas pocas manos de occidentales que deslocalizaron. Los demás a sufrir y a empobrecernos..

En nombre de la globalización no podemos asistir al expolio de occidente y su permanente debilitamiento.

Usted compra productos chinos?
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#27
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Y por supuesto, si tienes un pais que permite todo tipo de atropellos contra las franquicias ajenas... o contra el medio ambiente... o contra el status de paises cercanos... o contra los mas minimos derechos humanos .... pues claro que creces.

Si occidente fuera minimamente decente, hubiera ejecutado el mismo embargo ques e le hizo a Cuba en su momento.

Pero como no ha decencia en los negocios.... peus nada. Ir a China a hacer business [o sea, a trasladar las fabricas] es &034;abrir mercados&034;. Ir a Cuba a hacer lo mismo es delito.

En fin.
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#26
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22 El caso de la península de Corea es digno de estudio. Lo mejor para China, para Estados Unidos y, por supuesto para la población de Corea del Norte sería el tratado de paz y la reunificación [progresiva] bajo el principio de un país/dos sistemas, garantizado por China.

Pero un mal entendido orgullo de superpotencia de parte de Estados Unidos y, cómo no, los intereses de la industria armamentística, así como el miedo en Corea del Sur al precio de una reunificación, mucho más costosa que la de Alemania [por la diferencia abismal de niveles de vida]impiden que esta opción progrese.

Lo cierto es que las relaciones entre China y Corea del Sur son excelentes y no se vislumbra ningún motivo de conflicto. En cuanto a Japón, es cierto que sigue vivo en China el rencor histórico por las atrocidades cometidas el siglo pasado. No obstante, las disputas actuales, limitadas a unas pocas islas, son de menor entidad y perfectamente manejables por ambas partes.

La ventaja de una China próspera y en paz, con el ejemplo de sus compromisos en Hong Kong es que actúa como magneto de los países vecinos, incluída la provincia rebelde de Taiwan.
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#25
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El modelo comunista Chino ha ganado, porque ha competido con el modelo ultraliberal occidental.

Ofrece a éste último personal cualificado, costes ínfimos y seguridad, y verás lo poco que tardan en trasladar la producción a tu pais.

Cuando se habla de pasta, no hay patriotismo que valga. el patrotismo, para los pringados.
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#24
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El modelo comunista Chino ha ganado, porque ha competido con el modelo ultraliberal occidental. Ofrece a éste último costes ínfimos y verás lo
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#23
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Hola,

Desde mi muy humilde opinion no es necesario copiar todo el modelo. En las empresas hay una metodología llamada : Best Practices. Se pueden adaptar las mejores practicas [ adaptar no es copiar ,ojo
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#22
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23 Y si todos seguimos el modelo chino basado en la producción con mano de obra barata destinada a la exportación.
¿quien va a comprar e importar y sostener el modelo endeudandose????
El modelo chino funciona por dos cosas, una poblaión inmensa acostumbrada a morirse de hambre y un exterior estupido dispuesto a endeudarse hasta el infinito con tal de vivir bien y no currar.

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#21
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Que China es una dictadura feroz, lo sabemos todos. Que la deslocalización de empresas occidentales en China esconde condiciones próximas a la esclavitud lo sabe quien quiera pensarlo dos segundos.

Pero ¿de verdad que no podemos abrir un debate y aprender algo de lo que han hecho? ¿Seguro que somos mejores que ellos y además, siempre y en todo? ¿No podemos aprender algo aunque sea del mismísimo diablo? Miren que me extraña...

Por ejemplo, haber tenido un poquito más regulado nuestro sistema bancario,no nos habría venido nada mal, digo yo.
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#20
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19 Expertos como Bruce Cumings aseguran que China &034;sostiene&034; a Corea del Norte porque no quiere perder un aliado histórico [recordemos que China participó en la guerra de Corea] en un área relativamente hostil y rodeada por la Séptima Flota. Es decir, por motivos geoestrategicos básicamente. Además es que si Corea del Norte se hunde y vuelven las hambrunas, los refugiados saldrían por la frontera con China, no por la zona desmilitarizada que separa el país de Corea del Sur, ya que está plagado de minas. Es algo que ya pasó en los 90 y CHina tiene miedo de una avalancha de refugiados norcoreanos. Es más: a China no le conviene en absoluto que la cosa se desestabilice, y menos una guerra. Recientemente salieron cables de Wikileaks en los que China se refiere a Pyongyang como un &034;spoiled child&034; y Pekín acepta que lo más sensato es caminar hacia la reunificación bajo mando de Seúl. Por otra parte, la ayuda económica de China a Kim Jong Il ha decrecido y le meten presión de vez en cuando. Un link con lo de Wikileaks: http://www.bbc.co.uk/news/world-us-canada-11871641

Saludos
Ángel
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#19
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La unica &034;superioridad&034; del modelo chino es el sometimiento de sus ciudadanos. Estos aceptan trabajar 16 horas al dia y tener 2 domingos libres al mes cobrando 200 euros como un regalo del cielo. Por que?
Esencialmente porque la poblacion china es pobre, muy pobre. No el ciudadano medio de Pekin, sino el campesino chino que vive a 80 km de Pekin y vive con apenas 10 euros al mes en una especie de casa-establo. Esa es la fuerza de trabajo china, mano de obra nada cualificada que proviene de estratos sociales de pobreza. Y tienen cientos de millones de personas disponibles.

Su sometimiento garantiza que no cuestionaran la version oficial de la realidad, que no plantearan huelgas para modificar las condiciones de vida, que no exigiran determinados servicios sociales a cambio de sus impuestos etc etc etc.
Pero, durante cuanto tiempo??

Se han creido &034;los analistas&034; que los ciudadanos chinos solo quieren imitar a los occidentales en la ropa y la musica que consumen?? O se han creido que los ciudadanos occidentales van a abrazar la duplicacion de las horas de trabajo, la supresion de las vacaciones y del estado del bienestar??
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#18
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Nihil novum sub sole. Entonces volvemos a la esclavitud, ¿no? Pues si esa es la solución, que paren el mundo, que me bajo.
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