Existe una corriente de opinión relativamente extendida que acusa a las televisiones públicas de dilapidadoras de fondos públicos, de manirrotas y de prolijas en el gasto porque corre a cuenta de los ciudadanos. En no pocas ocasiones, esta acusación de derroche ha sido alentada o directamente pronunciada desde las televisiones privadas dentro de una estrategia que, en el mejor de los casos, es claramente interesada y poco preocupada, obviamente, por los intereses comunes de todos los ciudadanos. Hasta aquí nada reprochable: las empresas no actúan en defensa de los ciudadanos, sino de sus accionistas. Su postura sería incluso legítima, propia de la competencia de mercado, si no fuese porque estas televisiones, actuando en régimen de concesión, utilizan recursos públicos, el espacio radioeléctrico.
El debate sobre el interés o no de contar con entes públicos de producción y emisión de productos audiovisuales, es ya largo y prolijo y tras de él se esconden argumentarios de toda índole que responden a interés espurios, en ocasiones, o a perfiles ideológicos muy singularizados. Vamos a tratar aquí solo de algunas de las facetas, relativas a la eficacia en la gestión, del vivo debate sobre televisión pública sí o no.
En general, las empresas de televisión en todo el mundo se financian, básicamente, a través de dos posibles vías: la emisión de publicidad y/o recursos públicos que en la mayor parte de los casos se obtienen a través de diferentes tipos de tasas por la posesión de aparatos receptores. En Europa Occidental existe una larga tradición de aplicación de estas tasas, con carácter obligatorio para todas las familias o los poseedores de un aparato receptor, según sea el caso y el servicio audiovisual se suele encargar a una empresa pública. Más allá de los efectos de orden económico y de otro cariz de una u otra forma de financiación, lo cual afecta no sólo al coste efectivo que tiene para los ciudadanos sino también a aspectos importantes del orden socio político (tal como puede ser la incidencia de los grupos políticos en la sociedad a través de estos vehículos audiovisuales) un tema de singular interés, en el caso español y en la mesa de debate en el momento actual, se refiere a la gestión de estos recursos.
Al tratar de establece de establecer criterios de eficacia empresarial en entes empresariales financiados con dinero público y sujetos a principios de equilibrio presupuestario, no resulta factible aplicar los criterios mercantiles al uso, puesto que gastos e ingresos se han de equilibrar, por ley. No cabe pues la comparación, con los indicadores mercantiles convencionales, hacer comparaciones sobre la gestión entre empresas públicas y empresas privadas del sector audiovisual. Podríamos, sin embargo, aproximarnos, en términos puramente cuantitativos, a un indicador homogéneo de eficacia para ambos tipos de empresas, poniendo en relación los gastos (o los ingresos) con la audiencia a la que cada empresa atiende el debate sobre la eficiencia. Parece incluso más oportuno realizarlo en función de los ingresos que obtienen, si asumimos que ése es el coste que los ciudadanos, en su conjunto, acabaran pagando a unos u otros tipos de empresas audiovisuales cualquiera que sea en la forma financiación, publicidad o transferencias públicas.

Pues en una comparación interior y a escala estatal (es decir atendiendo a la misma población objetivo), la televisión pública del Estado, TVE, ha sido, en el año 2010, la que más ingresos ha obtenido de todas las televisiones: un 30% más que Antena 3 y un 29% más que Telecinco. En paralelo, también fue la televisión con más audiencia en el conjunto de sus canales: un 24,1% de la audiencia, un 27% más que Telecinco y un 31% más que Antena 3.
En conjunto, los ingresos obtenidos por cada punto de audiencia, son bastante similares en las tres empresas. Telecinco es, ligeramente, la más eficaz, ya que ingresa (gasto para los ciudadanos) 37,9 millones de euros por cada punto de audiencia, mientras que Antena 3 y TVE están en niveles similares: 39,6 millones la primera y 39,2 millones la segunda. En cualquier caso, escasísima diferencia, que contrasta con las voces airadas que acusan a TVE de despilfarrar el dinero de los contribuyentes. Con el mismo dinero se consigue casi la misma audiencia que Telecinco y más que Antena 3.
Las comparaciones internacionales en esta materia, son más complejas, puesto que las estructuras empresariales de los respectivos sectores audiovisuales varían considerablemente así como las instituciones y las normas regulatorias del mismo. No obstante esta limitación, en la comparación internacional, en el ámbito de la UE, no sale malparada la cadena pública española.
Pero manejar los niveles de audiencia en abstracto como concepto de eficiencia es, cuanto menos, simplificador. Por dos motivos: primero, porque las propias televisiones privadas y los anunciantes segmentan la audiencia en función de criterios de consumo, de modo que es más valioso un adulto de mediana edad en un entorno urbano que un pensionista en un pueblo perdido, y, segundo, porque la gestión empresarial de las televisiones públicas está condicionada en su política de gasto y en su política de captación de audiencia por algunas obligaciones legales como la calidad o la imparcialidad de sus informativos.
A tenor de la encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas sobre gustos televisivos de los españoles incluida en su Barómetro de mayo de 2010, TVE no es sólo que no malgaste sus ingresos, tal y como ha quedado claro en la comparación entre ingresos, sino que con una aplicación de eficiencia en términos de audiencia comparable a sus competidoras privadas, consigue objetivos que también son rentables para los ciudadanos. Para quienes consideran que existe una relación inversa entre calidad y rentabilidad en términos de audiencia, los resultados de la encuesta son demoledores: el primer canal de TVE es aquel que los ciudadanos consideran que ofrece mayor calidad, lo cual es directamente proporcional al hecho de que es el que goza de mayor audiencia. Telecinco es el canal que puede argumentar lo contrario con su propia experiencia pero no es universal esta verdad: es el segundo más visto pese a ofrecer la más baja reconocida por los ciudadanos.
La distinción de ser el canal más creativo, según los ciudadanos, también la gana TVE. Para el conjunto de sus canales, TVE es la empresa más creativa para el 20% de los encuestados, el doble de quienes otorgan tal distinción a un canal de Telecinco o Antena 3. La distancia es muy superior cuando se pregunta por el canal más educativo de los existentes en la amplia TDT española: para el cuarenta y cuatro por ciento de los ciudadanos el canal más educativo es La 2 de TVE, mientras que para el 20% es TVE1. Ninguno de los canales privados llega al 5% de valoración como el más creativo entre los encuestados. Aun más, cuando se les pregunta cuál es el canal más comprometido con la sociedad, es decir, aquel que mejor sirve a los intereses de los ciudadanos, el veintisiete por ciento nombra a TVE1 y el trece por ciento a La 2. Por correspondencia, sólo el 5% de los encuestados responde que Telecinco y Antena 3 son los canales más comprometidos con la sociedad. Y ello pese a que su propia actividad está condicionada por la licencia que le ha concedido la sociedad vía la regulación estatal. Por último, y considerando que la información es una parte primordial de la convivencia social y democrática a la que deben ajustarse por ley todas las televisiones que emite en España, TVE es de nuevo la que cumple con sus objetivos de manera más diáfana. Aparte de que sus informativos sean los más vistos, el veintitrés por ciento de los encuestados considera que TVE1 es el canal más neutral e imparcial, una cifra que baja la mitad para Antena 3 y a la cuarta parte para Telecinco.
Por tanto, ¿quién está malgastando el dinero que le entregan los ciudadanos a través de sus impuestos o a través de la explotación de una concesión pública? Los datos son meridianamente claros. TVE cumple con sus obligaciones de servicio público y ofrece una panoplia de beneficios para la sociedad a un coste similar al que, para ellos tienen, todos los canales públicos.
Santos M. Ruesga es catedrático de Economía y miembro del consejo de administración de RTVE.
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
15keinstag 30/08/2011 | 16:56
Sigo otro poco.
Habla de servicio público. Bien. Desde mi punto de vista, renuncio al mismo, si cuesta dinero al contribuyente y más teniendo otros operadores que me lo dan gratis o a precio bajo que los las TV privadas, cable y satelite. Informativos, tiempo, documentales, deporte, debates, cine, etc, todo eso lo hay en la TV privada de servicio no publico.
Ahora bien, renuncio a servicio publico, si se entiende por el mismo series como La Republica, Amar en Tiempos Revueltos, reponer el 23 F a pocas semanas de la campaña electoral, eso lo llamo manipulación suave.
Otra cosa, por qué no comenta nada a cerca de las productoras que contrata RTVE para los programas. Es que no hay profesionales en RTVE para hacer programas, que tienes que contratar a productoras de otras cadenas para hacerlos? Por ejemplo, productoras pertenecientes a La SEXTA, nos puede aclarar si es así?
14keinstag 30/08/2011 | 16:49
Jo como tiramos eh?...Sr Catedrático, ratios saben hacerlo hasta los niños de 3º de ESO de LOGSE y sale lo que se quiera.
Por qué no va al grano y nos detalla friamente, el presupuesto de ingresos y de gastos de la Corp RTVE? . Cual es la aportacion estatal? Cuanto han dejado de ingresar por la retirada de publicidad? ¿Que pasó con la tasa a TV Privadas y Telecos para financiar la prohibición dwe publicidad en RTVE?
Miren ustedes, se recibe 1174 mill de € en 2010 en subvenciones de explotacion. El estado directamente aporta en el 2010, un total de582 mill de € + 94 mill € al Ente RTVE en extinción. Además, la corporacion cobra una tasa de 330 mill de € por uso de espacio electromagnetico y la Sra de la Vega,cuando quito los anuncios, se sacó una ley que obligaba a las TV Privadas a subvencionar a RTVE con el 3% de sus ingresos, el 1.5% si es TV digital y el 0.9% a las telecos, porque pasaban por allí.
Por cierto, dos observaciones, no sé como pasaron por el aro las TV Privadas. Segundo, la tasa a las telecos fue prohibida por la UE por ilegal, y tendrás que quitarla, otra cosa mal hecha de la ERA ZP.
Benef=0. ¡Claro! x-1.116 mill gasto=Beneficio 0. A despejar la X
13fapuig 30/08/2011 | 14:51
La TDT ha sido un fracaso, y como escasea el espectro de radio, lo suyo seria liquidarla y subastar su espectro para licencias de telefonia movil 4G. Vamos con retraso porque la cuerta generación de telefonia movil LTE ya esta operativa en varios paises.
La TV tal y como la conocemos tiene los dias contados, si no tiempo al timpo. La web TV es el futuro de la Televisón, es decir sobre IP.
http://www.fapuigbellacasa.blogspot.com
12mbolo2002 30/08/2011 | 13:30
Sr. Santos M. Ruesga, afirma en su artículo que T5 "es, ligeramente, la más eficaz, ya que ingresa [gasto para los ciudadanos] 37,9 millones de euros por cada punto de audiencia".
No entiendo ese pretendido "gasto para los ciudadanos". Sería así si esos millones de euros vinieran a cargo de los PGE o de los presupuestos de las CCAA u otras administraciones, pero va a ser que no.
Pretender comparar a empresas privadas, que se gastaan SU dinero como y donde quieren, y se buscan SU financiación de la misma forma con empresas públicas que obtienen sus ingresos vía impuestos [mire por donde, ahí si que hay un "gasto para los ciudadanos", ¿lo capta?] es un ejercicio muy extraño. ¿No será que desea defender lo indefendible, como es la existencia de unos medios de propaganda gubernamental [hasta partidista diría yo] pagada con nuestro dinero se quiera o no?
En cuanto a la ocupación del espacio radioeléctrico, parafraseando a un conocido imbécil, le diré que solo pertenece al viento...
Que tenga un buen dia, que ayer no lo tuvo muy lúcido que se diga.
11josvazg 30/08/2011 | 13:19
¡Que manera de tergiversar las cosas!
La manera de financiarse es clave para que NOS importe mucho o poco si hay despilfarro. Si no usan mi dinero para financiarse me la trae el pairo en que se lo gasten o si despilfarran. PUNTO
Cuando compro el pan me da igual si el panadero luego con ese dinero se corre una juerga en el bingo o tiene sus finanzas cuadradas. En todo caso me preocuparía si fuese accionista/copropietario de su negocio. Y lo mismo cuando veo un anuncio y la Tv se embolsa la pasta del publicista.
PERO cuando me quitan el dinero A LA FUERZA para algo, entonces SI quiero saber si esa entidad despilfarra o no.
Como dicen por ahí, si TVE es tan buena gestora, que le devuelvan los anuncios y nos dejen de meter mano en la cartera.
A ver si se da de comer sola.
¿A que no hay narices a probar?
Servicio público o no, si no tiene demanda ¿para que mantenerlo?