Reflexión, motivación, idea, acción y expansión. Hablar del emprendedurismo y de las mujeres no es un mensaje caduco. Emprender es cuestión de prueba y error y de mucha, mucha pasión por y para contagiar y expandir tu idea. Pero, ¿por qué a la mujer le cuesta tanto emprender, por qué la percepción del emprendedor sigue teniendo características masculinas? ¡Ya estamos tardando en empezar a derrumbar esos mitos y a desaprender ideas que estuvieron en nuestra manera de hacer las cosas hasta hace bien poco! Y sobre todo, como asegura en un informe la Kauffman Foundation, a dejar de pensar que el emprender es una cuestión de género y a verlo en términos de oportunidad de generación de empleo y de crecimiento económico, del que, sin duda, todos nos beneficiaremos.
Tengo a mi alrededor múltiples proyectos que ven la luz y otros que están aún en estado embrionario y todos ellos me hacen reflexionar y aprender mucho. Entre otras cosas, trato de entender cuáles son las barreras que existen siendo mujer a la hora de emprender y enumerar los mecanismos para superarlas y solucionarlas. Las mujeres hemos dado grandes pasos para superar el techo de cristal o 'glass ceiling', pero nos queda mucho por superar lo que se denomina 'glass wall' y crear nuestras propias compañías y negocios. Aunque sólo un 30% del tejido emprendedor mundial son mujeres, en España tenemos un avorable escenario porque el 60% de los licenciados españoles son mujeres con los mejores expedientes. Una realidad nada correspondida a la hora de emprender.
Por ello, siento curiosidad por saber qué está pasando con todo ese talento, dónde se está aprovechando y por qué muchas mujeres cualificadas no interiorizan que pueden ser muy útiles gestionando sus propias compañías, transformando áreas de gestión que, por así decirlo, obedecen a parámetros tradicionalmente masculinos. Qué duda cabe, y más ahora, que hay que estar siempre dispuestos a asumir riesgos, a ser valientes. Ahora es el momento de generar nuevas realidades. Ahora, más que nunca y con un efecto de continuidad, necesitamos ser personas innovadoras y generadores del cambio. Sirva este decálogo para impulsar a la mujer y, al hombre, a emprender porque Hoy es el Ya para “The Start up of you”, como reivindican los autores Reid Hoffman y Ben Casnocha.
1.-Pasión por tu proyecto. Tienes que tener convicción. Pasión por lo que haces. Y aunque te cueste ver los talentos especiales que tengas, hay que ser curiosos porque quien nunca ha cometido un error nunca habrá probado algo nuevo. ¿Te lo vas a perder?
2.-Reconciliarte con el fracaso. El fracaso siempre es la puerta a las oportunidades y a la experiencia. Basta ya de castigarnos, abre una ventana a los nuevos canales de emociones que surgen cuando lo intentas.
3.- Mejora tu marca personal a la hora de venderte para posicionar mejor tu idea. No olvides que primero te vendes a ti y luego verán tu proyecto. Así que tómate el networking profesional como si fuera una cita o dating. Cuídalo y cortéjalo como tal.
4.- Cuida mucho el método y el proceso para dar la máxima fiabilidad a aquello que quieras, es tu puesta en escena.
5.- Haz, emprende algo nuevo, acción. Aquello en lo que emprendas seguro que conseguirás dar un paso más para generar cambios en la cultura de la sociedad y dar ejemplo para otras generaciones. Promueve el emprendedurismo entre las mujeres y no descuides la creación de redes que lo impulsen.
6.-Desaprende las maneras de hacer las cosas y adopta habilidades o percepciones que aunque a priori pueden parecer masculinas, seguro que ya forman parte de tu gestión diaria y aún no las has hecho tuyas. Verbaliza lo que quieres y cuánto quieres. Aprende hablar de tú a tú al dinero y a negociar.
7.-Aprende a gestionar la incertidumbre, el risk taker está de moda. En situaciones de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento, aseguraba ya Einstein. Tu apuesta tiene que ser un riesgo inteligente.
8.- ¡Execution, execution, execution! como bien dicen los americanos, poco más tengo que decir. Se lo escuché a una directiva y ya forma parte de mí. No hay tiempo para mirar atrás. Es tiempo de acción. Hacer siempre sumará y te traerá algo nuevo.
9.- Emprende buscando nichos y sectores atractivos. ¿Qué te parece el sector tecnológico? Tendrás más oportunidades, sólo en España lo hacen un 6% de mujeres, así que hay terreno y luego no olvides expandirte. En lo glocal está la clave.
10.- Y sobre todo, no olvides que todos podemos crear una nueva realidad, buscar el cambio, y si además lo hacemos de manera sostenible, estaremos contribuyendo al bienestar futuro.
*Yolanda Regodón, Directora Asociada de Comunicación de IE Business School
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LA OPINIÓN DE LOS LECTORES
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COMENTARIOS
5cleptocracia televisiva 27/07/2012 | 07:03
#3 Ese uso de "género" no es inocente: se corresponde con esa ideología progre que trató de imponer el anterior gobierno, de tan triste memoria
Hicieron incluso una "Ley integral de violencia de género"
Está muy mal visto hablar de "violencia doméstica" o "violencia en el entorno familiar". Al hacerlo uno se expone que le llamen facha y retrógrado
4cleptocracia televisiva 27/07/2012 | 07:01
#3 El titular es de antología: "enterprise" "glass wall" "gender" ¡pero qué bien hablamo inglé!
Hace 20 años un españolito medianamente culto no hubiera entendido ni jota
2Fernan Gonzalez 26/07/2012 | 12:42
Es cuestión de formación de disponer de capital y de que se den condiciones en el entorno y si adoleces de alguna de estas condiciones consuela saber que dos de ellas siempre son subsanables con empeño.
1Aira 26/07/2012 | 10:39
Buenos días.
He leído este artículo por encima, voy a darle mi opinión. El emprender si que es cuestión de "género" y no porque el masculino esté más capacitado que el femenino, simplemente que el tener una familia es bastante incompatible con un negocio y se quiera o no se quiera las mujeres continúan llevando un peso importante en ese tema. Conozco muchas que incluso han emprendido a la vez que sus parejas y al final ellos avanzan en sus profesiones y ellas quedan más abajo para poder dedicarse al cuidado de sus hijos o simplemente dejan el negocio emprendido. Es un tema complicado.
Siempre he trabajado para mí, el ser mujer no me ha impedido ser emprendedora, ni he tenido ninguna traba. Muchas veces hasta creo que me ha facilitado el terreno, pero no tengo familia. Es decir me da igual estar hasta las tantas trabajando, no ir a comer a casa o quedar con un cliente a la hora que sea.
Ese es uno de los grandes motivos por los cuales hay menos mujeres emprendedoras, si se da cuenta la mujer ha emprendido en negocios que puedan interferir poco en la vida familiar, el pequeño comercio, abres y cierras a una hora, aún así por lo que les escucho es muy complicado.