Si el Congreso y el Senado de Estados Unidos le dan la autorización el 9 de septiembre -y todo indica que va a ser así-, Barack Hussein Obama seguirá los pasos de sus antecesores en la Casa Blanca: ordenará bombardear un país de Oriente Medio. Mantendrá así una costumbre que ya ha cumplido más de 25 años. Todos los países atacados bajo las mismas o parecidas acusaciones de ser un peligro para la paz mundial, de mantener entre su arsenal armas de destrucción masiva o armas químicas prohibidas, y de estar regidos por dictadores contrarios a la voluntad de su pueblo.

Tanto Libia como Irak y Siria son repúblicas, de la misma manera que lo son Egipto, Túnez y Argelia, gobernadas en su totalidad por 'democracias populares' nacidas de golpes militares, que han sido apoyados o condenados por Occidente de acuerdo con los intereses geopolíticos y económicos de cada momento. Frente a ellas, las llamadas monarquías del Golfo, de carácter absolutista, se están demostrando más estables y mejor relacionadas con Estados Unidos y Europa merced a su común riqueza en petróleo y gas.

Tras los bombardeos e intervenciones militares en Libia e Irak y la primavera árabe, ahora parece que le ha llegado el turno a Siria, gobernada por la familia Asad desde que en 1971 el patriarca del clan, Hafed, diera un golpe de Estado tras el descontento producido por otro de los desastres de los ejércitos árabes frente a Israel, el gran aliado de USA en la zona y clave para entender cualquier movimiento político, económico y militar en esa parte del mundo.

Si durante dos meses (en razón de la autorización inicial que el Senado puede darle al presidente Obama) los aviones y portaaviones de Estados Unidos, Francia y algún país más que quiera sumarse a la guerra bombardean distintas poblaciones y objetivos militares de Siria con el argumento de que se trata de castigar, que no de derrocar, ni de apoyar a los rebeldes, a Bachar al Asad por el empleo de armas químicas contra su pueblo, creo que hay al menos diez preguntas que merecen contestación para no parecer más tontos de lo que ya suponen los que gobiernan el mundo que somos:

1.-  ¿Por qué no se lleva a Al Asad ante los tribunales internacionales acusado de genocidio si las pruebas que dicen poseer tanto Estados Unidos como Francia son tan contundentes? Actuaría la justicia, habría un juicio con o sin su presencia y unas condenas que sirvieran de ejemplo, avaladas por toda la comunidad internacional.

2.- ¿Por qué si se 'bombardearon' con las armas químicas los barrios de Damasco controlados por los rebeldes no se han presentado las carcasas o los restos de los proyectiles como una de las mejores pruebas posibles? Así no habría dudas de la autoría, pues se vería qué clase de proyectiles las portaban, cuál había sido la trayectoria y hasta se podrían aportar las grabaciones de los satélites espías, que sin duda llevan operando en esa zona desde hace muchos meses.

3.- ¿Por qué hasta ahora las únicas pruebas han sido las declaraciones de John Kerry y François Hollande y las fotos de las víctimas? Las apelaciones a los servicios secretos y a otras fuentes dignas de consideración no parecen suficientes para justificar una acción militar de represalia que va a destrozar aún más a un país ya bastante asolado por la guerra civil que padece, va a causar más muertos de los que ya ha habido y va a entorpecer y ennegrecer el futuro de los sirios para varias generaciones.

4.- ¿Por qué pueden considerarse como pruebas de un ataque químico las fotos desde un satélite de unos edificios en los que se nos dicen se producen y almacenan miles de toneladas de esas armas? Las fotos recuerdan mucho a las imágenes que se filtraron antes de la intervención militar en Irak con el mismo argumento de que eran los almacenes de las armas de destrucción masiva. Y si en esos edificios existen de verdad esas armas o esas sustancias químicas y se bombardean, ¿no afectará a más población inocente?

¿Por qué no se lleva a Al Asad ante los Tribunales Internacionales acusado de genocidio si las pruebas que dicen poseer tanto EEUU como Francia son tan contundentes? Actuaría la justicia, habría un juicio con o sin su presencia y unas condenas que sirvieran de ejemplo, avaladas por toda la comunidad internacional5.- ¿ Por qué iba Al Asad a emplear armamento químico tres días después de la llegada de los primeros inspectores de la ONU, que estaban para analizar otras denuncias anteriores, pero esta vez con efectos más letales y más cerca del Damasco, controlado por las tropas del Gobierno? No parece muy lógico que, cuando ya tienes a unos expertos internacionales en la ciudad, vayas y bombardees delante de sus narices. Es como tirar piedras a tu tejado o darte tú mismo un tiro en el pie.

6.- ¿Por qué el propio secretario de Estado de EEUU dice ahora que en el futuro ya se verá si se envían tropas, cuando el presidente Obama aseguró que no habría presencia de soldados norteamericanos en Siria para no repetir las experiencias de Irak y Afganistán? Todo indica, como suele pasar con los conflictos bélicos, que se tiene una idea aproximada de cómo iniciarlos, pero se ignora cómo terminarlos, sobre todo cuando los objetivos declarados son unos y los verdaderos encuentran dificultades para conseguirse.

7.- ¿Por qué se asegura que un país como Siria tiene almacenadas miles de toneladas de armamento químico sin decir quién o quiénes se lo han proporcionado, dado que su capacidad para producirlo es limitada en razón de la tecnología de la que dispone? De nuevo las cifras sirven de excusa y, al mismo tiempo, de miedo hacia Occidente. Al Asad y su régimen no son sólo un peligro para su pueblo, sino también para la comunidad internacional. Las semejanzas con Sadam Husein e Irak no pueden ser mayores.

8.- ¿Por qué no se dice que si las reservas de petróleo en Siria son pequeñas, las de gas son enormes y que empezaban a estar controladas a través de grandes inversiones por Rusia y China? Una más que buena razón de cara al futuro energético del mundo para intervenir y luchar por una hegemonía económica fuera de los respectivos territorios. Dar patadas en otros culos, pero pensando en debilitar y cerrar puertas a los verdaderos y peligrosos adversarios.

9.- ¿Por qué se apoya directa e indirectamente al islamismo radical en Siria, que es el que lleva la iniciativa frente a Al Asad, sabiendo que es mucho más contrario a Occidente que el actual régimen? La respuesta puede  tener algunas variantes, desde el uso de arsenales viejos y su reemplazo por nuevos como fórmula para mantener en pie una gran industria de guerra a la geopolítica de colocar en el futuro a los que serán tus enemigos y ejercer desde el inicio del problema un razonable control, con la posibilidad, como ha ocurrido en Egipto, de recurrir al golpe militar si el proceso se te escapa de las manos.

10.- ¿Por qué Occidente, en general, y Estados Unidos y Europa en particular, se sienten legitimados para intervenir en otras zonas del mundo al margen de los mandatos y aprobaciones de los organismos internacionales? Convertidos en fiscales sin ser nombrados para ello, en policías sin ser nombrados para ello, en jueces sin ser nombrados para ello, y en verdugos sin ser nombrados para ello. Y todo eso, como siempre han hecho los grandes salvadores (dictadores) de la humanidad, para salvar a los pueblos de sí mismos.

Conclusión: los grandes problemas económicos se resolvían con grandes guerras. Seguimos igual pero lejos, por ahora, de nuestros propios territorios. Atacados, eso sí, y de forma creciente, por el terrorismo, contra el que se combate con más y más medidas de control de la población, de sus libertades y de sus derechos mediante leyes y de la tecnología más sofisticada. Siempre y por supuesto en defensa de la civilización.

*Raúl Heras es periodista, analista y comentarista político y económico. Estudió Periodismo, Ciencias Económicas y Derecho. Ha sido director de la revista Cambio 16 y director adjunto de Diario 16, en el que realizó crónica parlamentaria, entrevistas y artículos de opinión.