El anuncio de colocación de la participación que Crédit Agricole tenía en Bankinter no ha sido recibido con mucha alegría en su cotización.

El banco francés inició su tendencia alcista entre junio y julio del año pasado coincidiendo de nuevo con la promesa realizada por Draghi de defensa del euro hasta sus últimas consecuencias. Este proceso se detuvo temporalmente en los primeros meses de este año, cuando se alcanzó la zona comprendida entre los 7,90 y los 8,00 euros (líneas rojas horizontales). En esta zona se encuentra uno de los mínimos decrecientes principales de la estructura bajista que se inició en noviembre de 2009 y en donde se dejó abierto un hueco bajista en agosto de 2011 que supuso la ruptura de este nivel.

Desde ahí, se produjo una corrección que logró detenerse, en dos ocasiones, sobre la línea de tendencia alcista que se puede construir desde los mínimos de enero de 2012 (línea de tendencia de color rojo). La media de 200 sesiones ha ejercido también de soporte en ambas ocasiones. Desde el segundo ataque al soporte comentado (julio de este año), se ha desplegado un movimiento alcista que ha logrado superar la directriz bajista correctiva que se inició tras el intento de ruptura de los 8,00 euros en enero. De hecho, este movimiento logró superar los 8,00 en agosto, pero la corrección de la segunda mitad del mes lo ha devuelto a niveles por debajo del mismo.

Esta corrección se ha detenido en el último máximo creciente de la estructura iniciada en julio (7,50) tras desplegar un proceso correctivo en zigzag (onda A correctiva igual a la onda C correctiva). Desde ahí, ha iniciado un nuevo intento de ruptura de los 8,00 que, de momento, no ha tenido éxito. Esta situación es la que está generando el momento técnico clave en el valor. Si el mínimo de reacción de la corrección de agosto (7,50) no se perfora, existe la posibilidad de que hayamos asistido a un mero pullback con exceso de caída, lo que sería el preludio de la ruptura de los 8,00 de una manera más consistente que la anterior, máxime cuando la configuración de las medias es claramente alcista. Por el contrario, si se perfora este nivel, se abriría una ventana bajista correctiva que apuntaría al entorno de los 7,00 en donde se encuentra el soporte principal.

Con estos argumentos encima de la mesa, se puede plantear una estrategia alcista que pasaría por la construcción de una posición larga entre el 7,90 y el 7,65 teniendo que situar el stop por debajo del 7,50 en términos de cierre. Un cierre por encima de los 8,00 sería motivo para incrementar la posición. En el caso de que salte el stop, se deberá esperar a caídas que aproximen el precio al entorno de los 7,10/7,20 para volver a intentar posiciones largas con stop por debajo de los 7,00 en términos de cierre consistente.