Criptomonedas: el nuevo activo financiero (III)

El abanico de tokens disponibles actualmente para la inversión es muy amplio y diverso

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Hemos visto qué son las criptomonedasy los riesgos y oportunidades que presentan, pero el verdadero objetivo de esta serie de artículos es terminar con una demostración de cómo puede impactar el añadir bitcoins a una cartera de valores. Es decir, qué ventajas desde el punto de vista de diversificación, rentabilidad y riesgo aporta este nuevo asset class en la gestión de portfolios. Sin embargo, recuerde el lector que este tema es complejo y, bajo ningún concepto, pretende ser ésta una incitación a la operativa con criptomonedas.

El abanico de tokens disponibles actualmente para la inversión es muy amplio y diverso. Basta con echar un vistazo a cualquier página de información como puede ser worldcoinindex.com o coinmarketcap.com para ver, no sólo el número existente, sino la actividad que existe en ellas.

El bitcoin, por ejemplo, ha superado en capitalización los 12.000 millones de USD y Ethereum, que sería la siguiente con mayor valor, está próxima a 1.000 millones de dólares. Si además entramos en detalle de volumen, nos encontraremos con esta información.

Este volumen viene de la suma de los Exchanges donde pueden intercambiarse los bitcoins.

Tomando entonces una liquidez diaria media en Occidente, sobre los 30/40 millones de dólares, y sabiendo que en China ese volumen puede llegar a ser 10 veces mayor, el bitcoin presenta las características mínimas necesarias de capitalización, liquidez y transparencia necesarios para poder pensar que es un activo “invertible” y, en base a eso, todo el cálculo se realiza sobre esta criptomoneda. El Ethereum pese a contar con una buena capitalización y creciente volumen, no presenta bajo mi punto de vista información suficiente para aventurarse a incorporarla en una cartera dada su reciente aparición (poco más de 16 meses de vida).

La serie histórica de bitcoin se inicia el 19 de Julio del 2010 con un precio de 0,08 USD. Visto el movimiento que ha experimentado hasta hoy, con un alza del 962912% (cotiza sobre los 770 USD), no parece serio introducir toda esa serie. Por eso, tomaré como punto de partida el 4 de abril de 2013, primera vez que se superan los 100 USD por bitcoin. Asimismo, convertiremos a EUR toda la serie en función de su cambio diario desde esa fecha y hasta hoy.

El análisis que se lleva a cabo consiste en introduce el bitcoin en un cartera diversificada y ver qué resultados se obtienen. Para ello se incluye activos tradicionales y activos alternativos como el Ibex-35, el Eurostoxx50, el SP500, Nasdaq, Bonos, Real State, Oro y petróleo. Siempre en Total Return pues vimos que, contra lo que hace la mayor parte de la industria, es lo que un inversor coherente debe tomar siempre como referencia.

El objetivo perseguido, dadas las características del bitcoin, es mejorar la diversificación y la rentabilidad/riesgo de un portfolio correctamente optimizado.

La evolución del precio y de la volatilidad anualizada del BTC ha sido la siguiente.

Pasando a analizar los primeros datos estadísticos, para todos los activos desde el 4/4/2013 hasta el 30/11/2016 y en EUR obtenemos los siguientes valores.

Lo primero que podemos ver es como la rentabilidad y la volatilidad del bitcoin son altísimas como era de esperar. La Kurtosis (Leptocúrtica) es muy elevada como también lo es la del Ibex-35. En estudios realizados en 2013, el BTC presentaba una asimetría muy positiva que, hoy y al tomar la serie que estoy tomando, se ha transformado en negativa.

En cualquier caso y, dado que no quiero que el lector se pierda (para detalles mayores me pueden contactar por twitter sin problema), lo interesante de esta serie es ver que el BTC presenta un índice de Sharpe y de Sortino muy por encima del Ibex o del Eurostoxx50. En el caso del SP500 no es así condicionado por la serie limitada que estamos tomando.

Por último, analizando la correlación obtenemos la siguiente matriz:

Vemos claramente que el BTC va totalmente por libre. No existe ningún activo que se correlacione de forma significativa y, por tanto, en una cartera lograría justo ese efecto al proporcionar una mejor diversificación.

Para tener una visión más clara, se grafica la rentabilidad que se habría obtenido (rentabilidades pasadas no garantizan futuras) en varios casos.

Supongo una cartera A que está compuesta por los 8 activos de arriba de forma equiponderada (para facilitar el cálculo) y SIN bitcoin. Así mismo, establecemos una versión donde no se re-balancea y otra versión donde si hago re-balanceo para mantener los pesos constantes.

De otro lado, cartera B que está compuestas por los 9 activos de arriba CON bitcoin. Todos ellos en la misma proporción. Y hago las 2 mismas versiones sin y con re-balanceo.

Fíjese como la cartera B es la que experimenta los mejores resultados, siendo la que no tiene balanceo la de mejor comportamiento dada la tendencia alcista de muchos de sus componentes. Y a nivel de volatilidad, fíjese que datos más interesantes.

Si bien la cartera B sin rebalanceo era la que mayor rentabilidad nos daba, también es la que mayor volatilidad tiene. Sin embargo, pasando a la versión con rebalanceo, la volatilidad es menor incluso que las que no incorporan BTC y, su rentabilidad, como vimos en la gráfica de arriba, mucho mayor que el resto.

Usted me podría decir, con muy buen criterio, que colocar un 11% en bitcoin es sencillamente una temeridad y que esos datos no corresponden a un análisis serio. Y no le faltaría razón. Por eso, como hay que hacer las cosas bien, limito el peso del bitcoin a un máximo del 5% y obtengo estos datos. La cartera A es, por tanto, equiponderada de los activos anteriores. La cartera B tiene un 5% de bitcoin y el resto se reparte de forma equiponderada en el resto de activos.

Tomando esta distribución de activos, fíjese que mejoramos sensiblemente el ratio rentabilidad/riesgo, que podemos medirlo bien por Sharpe o Sortino de forma sencilla y a modo de comparación. Graficando la frontera eficiente podríamos también buscar la mejor combinación de activos. Datos en la misma línea se obtienen si se establece un límite del 1% en el peso del BTC.

Conclusión: utilizando la teoría moderna de carteras, el introducir una cantidad limitada de bitcoins mejora, y mucho, la rentabilidad/riesgo de un portfolio. Además, ese mayor riesgo que se asume se compensa con la baja correlación existente con el resto de activos. Dada la mayor popularización de las criptomonedas, la creación y próximo lanzamiento de ETFs ligados al bitcoin y los beneficios que añaden, deberíamos asistir a un lento pero seguro afianzamiento de las criptomonedas como un asset class mas a considerar.

Buen fin de semana.

Aprender a Invertir

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