Aforo completo en el casino

Cuando se trata de bolsa y de mercados, la historia demuestra que a pesar de contar con los mismos objetivos, el inversor no cuenta con esa bien desarrollada y estudiada estrategia de inversión

Foto:

El mercado actual se parece, en una versión incompleta, a la peli 'The Pelayos'. Esa película que hace unos años, basada en supuestos hechos reales, prometía mucho y quedó en nada. Bueno, en una serie de críticas no muy positivas y en un espejismo de lo que se pretendía narrar. En cualquier caso, en ese filme se cuenta la historia de una serie de personas que, sin muchas perspectivas de futuro, utilizan una técnica infalible para ganar en la ruleta y así poder mejorar su economía. Tienen una estudiada y desarrollada estrategia basada en probabilidades, para ganar a la banca de forma efectiva y recurrente. En la realidad, fue tal el resultado que hasta se les prohibió entrar en los casinos.

Pero cuando se trata de bolsa y de mercados, la historia demuestra que a pesar de contar con los mismos objetivos (ganar dinero fácil y rápido), la realidad es que el inversor no cuenta con esa bien desarrollada y estudiada estrategia de inversión. Lo vemos cada caída de mercado y en los flujos de entrada y salida de los activos. Se compra caro y se vende barato, justo al revés. El siguiente gráfico demuestra que siempre ha sido así. Entradas (+) en máximos y salidas en mínimos (-).

Todos quieren participar en la fiesta pese a que no cuentan con invitación. Quiere ser un Pelayo pero sin hacer los deberes previos. Y la muestra más clara la veía el otro día en el gráfico de posiciones cortas abiertas en volatilidad. Si, ha leído bien. Pese a estar en mínimos históricos de volatilidad, estamos en máximos históricos de posiciones de inversores finales bajistas en volatilidad. Tema complejo que antes sólo era para institucionales y que ahora, en ese ansia por jugar a la ruleta y contando con la suerte del principiante, parece se ha convertido en la inversión de moda. Y, ciertamente, si uno observa el comportamiento de los ETFs sobre la materia, parece que estar cortos es la mejor forma de ganar siempre dinero. En un año, el ETF VXX ha caído más del 77%. En 3 meses, más de un 20%. Así que, estar cortos en estos instrumentos parece ser una apuesta ganadora.

Atendiendo al flujo que ha entrado en estos instrumentos, en el VXX se cierra el círculo y podemos afirmar que todos están vestidos para pasarlo bien. Volumen en máximos de posiciones cortas nunca vistas antes. De facto, abrir más cortos es cada vez más complicado pues no se encuentra quien te preste.

El VXX nace con la idea de seguir la evolución del popular índice de volatilidad (VIX). Como no cuenta con un 'spot' al que referenciarse, se hace sobre los futuros. Y eso supone tener una curva a plazo, donde el nivel para cada vencimiento no es el mismo y se entra en lo que se llama contango o 'backwardation'. Lo explicaba Agustín Muñoz en este artículo el otro día. La mayoría del tiempo se produce la primera situación, donde los vencimientos futuros están más altos que los presentes. Pese a que la mayoría de inversores piensa que justo eso provoca la caída de precios continuada, al hacer rolos de posiciones y vender barato para comprar caro (los próximos vencimientos), las matemáticas no indican lo mismo. La realidad es que los futuros de vencimiento inmediato (que son los que afectan al precio) al estar en contango, tienden a caer por debajo del precio del VIX a lo largo del tiempo. En cualquier caso, lo que es cierto es que este hecho supone caída para el que tiene posiciones largas en volatilidad.

El inversor, sin entrar en descubrir la verdadera fuerza que provoca las variaciones de precios, se deja llevar por esos datos y piensa que se suele ganar dinero vendiendo volatilidad. Los institucionales venden opciones para ingresar prima y los inversores, se ponen cortos para recomprar más barato en ETFs que dan similar exposición.

Y aquí es cuando se produce la entrada al casino sin esa estrategia definida. Hay una complacencia generalizada sobre la idea de que el mercado no se mueve y así será en el futuro inmediato. Nada puede impactar el actual momento dulce y así lo vimos con el Brexit o Trump. Al revés, el actual momento de manipulación de liquidez invita justo a eso, a estar comprados en acciones y cortos en volatilidad.

Pero si uno observa los riegos en que incurre el jugador, en este caso los ETF de volatilidad, se da cuenta del poco conocimiento real que se tiene. En primer lugar, si se produce un incremento del miedo y las cotizaciones empiezan a caer, la volatilidad se disparará de forma rápida y significativa. Este movimiento provoca que se pase del contango (75% del tiempo) al 'backwardation' que amplifica los movimientos (al alza sería en este caso) del ETF. Todo ello sin contar que estar corto, en niveles mínimos de volatilidad como los actuales, vuelve a significar llegar tarde y hacer las cosas al revés.

Por si fuera poco, los bancos de inversión en su afán por proporcionarle siempre el mejor producto en el mejor momento, han sacado los primeros ETFs sobre volatilidad en Europa. Largos e Inversos, con lo que ya puede abrir su campo de actuación. A ver a cuántos atrapan en este producto.

Así las cosas, cuando le ofrezcan instrumentos que 'ingresen' primas aprovechando la caída de volatilidad, asegúrese de entender el producto y vea si funciona dentro de su estrategia. Hay fondos que realizan ese tipo de operaciones desde el conocimiento y el buen juicio, pero a la vista de los datos de volumen récord de posiciones cortas en el ETF, me da que aquí todos quieren parecerse a los tipos de 'The Pelayos'. Y aunque aquella película termina bien, cuando tenemos demasiados jugadores indocumentados, confiados y sin conocimiento en el mismo lado, el final no suele ser tan feliz.

Aprender a Invertir

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
2 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios